viernes, 2 de febrero de 2007

Identidad



Entre los numerosos comentarios que recibió el
reportaje a la srta. Nyx estaba uno de la Ponja donde se quejaba de que alguien le había usurpado la identidad. Jaime en su excelente blog también se refiere al tema, todo lo cual me lleva a hacerles, mis estimados lectores, la siguiente confesión: A mí me sustrajeron la identidad en tres oportunidades.
La primera vez yo tenía 8 años, y me la devolvieron a los pocos días con las rodillas mugrientas y las manos pegajosas de caramelo. Seguramente el ladrón fue otro niño travieso, y el caso no pasó a mayores. La tercera vez fue hace un par de meses pero casi no fue un robo, se trató mas bien de un préstamo informal y fue perpetrada Gustav y Emeefe durante el período del concurso "Bugman por una Semana". También me la devolvieron, un tanto alcoholizada y oliendo a lupanar, pero en buen estado general.


La segunda vez fue una historia completamente diferente.


Yo solía ser el que ustedes conocen como Z. Soy conciente de lo extraordinaria que puede resultar esta afirmación. Después de todo Z es un famosísimo multimillonario, excéntrico y filántropo que suele aparecer en la portada de la Times Magazine como "hombre del año" con rutinaria frecuencia, el modelo a seguir por cualquiera que sueñe con hacer fortuna. Sí, me refiero al mismo Z que rehazó el premio Nobel en cinco oportunidades y en tres diferentes disciplinas . El mismo al que recurre el Banco Mundial cuando hay problemas. El deportista extremo, el ciudadano del mundo.

Z me robó la identidad hace muchos años, una vez que perdí todos mis documentos. Yo no sospeché nada, de hecho me causaba gracia que un tipo con mi nombre se estuviera haciendo famoso. Cuando lo ví por primera vez en la televisión me impresionó un poco el parecido físico, pero el asunto me seguía resultando divertido, tal vez curioso, pero nada más.
Solamente una vez cuando fui a votar me lo impidieron diciendo que yo ya había sufragado, y lo adjudiqué a la burocracia; protesté tibiamente porque en realidad no me interesaba la política.
Pero tiempo después, leyendo un reportaje muy extenso que le hicieron a Z en la revista Fortune, me quedé de una pieza cuando descubrí que todos los detalles de su pasado antes de la fama y la fortuna me resultaban familiares. ¡Era mi vida la que estaba contando! De manera que mi identidad había sido usurpada nada menos que por Z. No sabía si sentirme halagado o ultrajado.
Por un momento pensé en recurrir a la vía legal, pero ¿cómo ganarle un juicio a un tipo que se codea con los miembros de la Suprema Corte y además puede contratar a los mejores abogados del mundo?

Le escribí una carta. No sabía muy bien que quería obtener, así que le pedí dinero. Diez millones de dólares, y no sólo le permitiría utilizar mi identidad robada sin protestar, sino que además yo adoptaría una nueva y jamás mencionaría el trato. Diez millones es una cantidad minúscula para Z y para mí era una fortuna inimaginable, así que todos ganábamos.
Envié la carta a la isla del Pacífico donde vive Z desde que la compró.
Diez días después un mensajero uniformado me entregó dos sobres con instruciones precisas de leer su contenido en orden. El sobre uno contenia la respuesta:

"Estimado Z:

Hace años que esperaba su carta.
Su acusación de que yo le robé la identidad es una verdad a medias. Es cierto que tomé su nombre y su historia el día en que por puro azar encontré su identificación en el piso de una estación de trenes. Le aseguro que hasta el día de hoy no se por qué lo hice. Así como usted ha seguido mis actividades a través de la prensa yo vigilé las suyas cuidadosamente, primero en persona y luego por medio de un equipo de detectives.
Conozco con precisión milimétrica cada detalle de su vida desde su nacimiento hasta el instante en el que usted está leyendo estas líneas .

Lo hice por dos razones: la primera, que si usted en algún punto hubiera empezado a destacarse de alguna forma, yo le hubiera devuelto su identidad y me hubiera refugiado en el anonimato. Es evidente que no ha adivinado la segunda.
Verá, yo tomé su nombre y su pasado, (un material bastante modesto si me permite) y construí todo lo que usted conoce, que apenas es la superficie de lo que realmente logré. Y lo hice recogiendo sus desechos, metafóricamente hablando. ¿Sabe cómo comencé mi fortuna? Aceptando ese trabajo que usted rechazó en 1984, porque según usted "no estaba a su altura". ¿Es posible que no haya reconocido en mi bellísima esposa a aquella novia que usted despreció porque estaba un poco gordita?.

Estuve todos estos años detrás suyo, tomando todos los caminos que usted decidió no seguir. Mi vida y todo lo que poseo son el resultado de haber aprovechado las oportunidades que usted no supo reconocer. Cada vez que usted dijo "no" yo dije "sí". Fui a todos los lugares que usted evitó. Cultivé la amistad de todas las personas que usted encontró poco interesantes.
Lo que soy y lo que poseo es en cierta forma la suma de sus potencialidades.

¿Puede en justicia reclamar usted mi vida como suya?


Es cierto que de todas maneras le debo algo.

No le daré el dinero que reclama porque usted no es un indigente, ni tiene enormes deudas. Además estoy seguro que sucumbiría a la tentación de abandonarse, de cesar todo esfuerzo y vivir de la renta que esa cantidad pudiera proporcionarle. Recuerde que lo conozco tal vez más de lo que usted mismo se conoce.

Sin embargo le daré algo mejor : una segunda oportunidad. En el sobre número dos encontrará todos los detalles de la identidad que yo tenia antes de Z. No la he utilizado desde entonces. Se la entrego. Adóptela, empiece otra vez, abandone ese Z gris y melancólico que es ahora.
Y si consigue algo grandioso con esa identidad, si pinta en el lienzo en blanco que le entrego una obra de arte digna de ser admirada, entonces le prometo que yo la completaré poniéndole un magnífico marco. Le aseguro que seré indeciblemente generoso.
No intente comunicarse conmigo otra vez. No hará falta que me participe de sus logros, yo los conoceré al instante. Espero sinceramente que me brinde la oportunidad de premiarlo. Hasta entonces.

Z"

Pero qué tupé el de este tipo. No sólo reconocía que me había usurpado la identidad sino que me lo refregaba por la cara. Con decirme que no me iba a dar la plata y que me dejara de molestar hubiera alcanzado. Promesas. Para promesas estaba yo. Pero sentí curiosidad.
El sobre numero dos era grueso y de papel manila. Lo abrí con cierta ansiedad. Contenía un dossier muy completo, con todos los detalles relevantes de cierta identidad. Me fijé en el encabezado. En grandes letras doradas, decia :

BUGMAN




Buenas noches.


28 comentarios:

Anónimo dijo...

Grandiosa historia la suya, Bugman! Para el libro de oro!

Me ha dejado pensando. Temo que alguien haya dicho "sí" donde yo he dicho "no" y que alguien haya aceptado ese trabajo en la inmobiliaria... para estar hoy en una situación mucho mejor que la mía...

Uy, eso es lo más probable... me voy al lloradero, con permiso...

Nyx

Emeefe dijo...

Lo entendí! Lo entendí!
(Lo tuve que leer tres veces, eso me pasa por no prestar atención a los detalles)
La moraleja es que si lo hacemos un blogger famoso con nuestras visitas y comentarios, tal vez algún día ese tipo le mandé plata.
(Lo que no entendí es si piensa compartir algo de esa plata con nosotros.)

Emeefe dijo...

Acabo de darme cuenta de algo que me indignó (después de leer por cuarta vez su artículo):
No le da vergüenza haber hecho un concurso dando como premio una identidad de otro??

(ah...se la había regalado dijo?)

Bugman dijo...

Srta. Nyx, muchas gracias. Pero vea, aquí no tenemos lloradero...es usted la que me deja toda empapada de lágrimas la maceta del fondo?

Bugman dijo...

Emeefe, la verdad es que no se si Z considerará algo grandioso ser un blogger, y lo peor es que no le puedo preguntar. (¿Cómo saca usted esas curiosas conclusiones?).
Y no, que la identidad no era de otro, lea bien.
(¿Vió que ni mencionamos a la Srta. Nyx en este comentario?)

Norberto dijo...

Bugman, que tal tanto tiempo? Bueno como ve me tiene de nuevo revoloteando.
Seguire leyendo el post porque como le ocurrio a emefe me cuesta entender, llevo estos dias un malestar gripal que me atolondra pero bueno, ya hare comentarios mas profundos.
Lo unico que dire de momento es lo que me viene a la cabeza al ver la foto:
Playmobil ha lanzado el muñequito de Bugman!!!
(Vamos, diga la verdad cuanto se lleva Ud por esto?)

Gustav dijo...

¿Sabe Bugman que a mí me pasa algo parecido? Hay una persona que va aceptando casi todo lo que yo descarto. Claro que ha conseguido todas las cosas que yo no pude conseguir, pero también ha fracasado en todas las ocasiones en las que yo triunfé. Y el asunto es que uno es las decisiones que toma, y francamente, no me gustaría ser él, levantando los huesos que alguien más tira.

Ahora, cierto es que si usted está todo el día en pantuflas en su casa detrás de una pantalla creo que va a hacer negocio aceptando cualquier otra vida.

Magda dijo...

O sea mi enigmático Z, que usted no es en realidad nuestro querido Bugman, y que a pesar de la revelación, piensa usted seguir usurpando su identidad?.

Me siento con la obligación moral de decirle, que ha pasado a causar en mi, un serio trastorno por conflicto filial.

Me puede usted decir ¿a quién debo querer?.

A pesar de todo, queda usted exculpado. Hay un refrán que versa: "Ladrón que roba a ladrón, tiene 100 años de perdón".

Besos Bugman... ¡oh!, disculpe.. Z.

Angie dijo...

magnifica su historia! a mi no me han usurpado nunca la identidad pero.. sí que tengo "otro yo", que entra en accion sobre todo, cuando llevo alguna copita de más encima, jajaja!

Un saludo sr BuZman! :P

Jaime dijo...

Grandísima historia.

Por buena, no por larga, ¿eh?, que luego se malinterpreta todo y al final siempre quedo fatal.

Angie dijo...

siempre quise la oportunidad de regresarme y hacer todas esas cosas que no me atreví a hacer... o ser esa persona que tomó decisiones diferentes... ¿será posible?

muy buen post querido Bugman, como siempre.

Anónimo dijo...

Mira vos con quien se caso la pecosa gordita que se quedo con tu tele...

Ponja

MuSa dijo...

Como decimos por aquí; ¡me parece la bomba! Aunque tiene un lado positivo, que habiendo ración doble de Bugman el mundo es un poquito mejor. ;o)

Bugman dijo...

Norbert, mi estimadísimo, qué bueno tenerlo por aquí otra vez!
Playmobil sacó en efecto su muñequito de Bugman, pero lo llama "Z", así que ya no puedo reclamar...seguro "Z" se está llenando de plata (más todavía).

Bugman dijo...

Gustav, cómo va a decir eso de mí. Yo no estoy todo el día en pantuflas detrás de la pantalla! Estoy adelante, y no uso pantuflas!

Bugman dijo...

Jaime, si es usted el mismísimo Jaime, le agradezco ruborizado. Si no, le agradezco ruborizado. Ya ve que me ruborizo fácilmente, debe ser un problema de la piel.

Bugman dijo...

Magda, la identidad que uso se me ha cedido en comodato perpetuo, de manera que puede estimarme sin reservas, detestarme sin dudad o ignorarme sin consecuencias. A todos los efectos soy el que soy. Como si pudiera evitarlo.

Bugman dijo...

Angie (la otra Angie, que parece que por aquí también tenemos cuestiones de identidades idénticas), muchas gracias. La verdad que identificar esos instantes de la vida en que uno pudo decidir una cosa y decidió otra es casi aterrador. Pero qué vivo, si uno supiera exactamente cuáles son las consecuencias de sus actos no se equivocaría nunca. Sin riesgo, no hay chiste.

Bugman dijo...

Musa, gracias, pero está usted segura? Mire que con un Bugman a veces parecería que sobra...

Bugman dijo...

Ponja, me parece que no es esa. Pero podría ser.

Roxymusic dijo...

ME ENCANTO TU HISTORIA!!
BUGMAN ERES GRANDE!!
ESO ME DEJO PENSANDO EN ALGO:
EXISTIRA ALGUIEN IGUAL A MI EN ALGUN LADO??
SE PARECERA FISICAMENTE??
OHHHHHH NOOOOOOOOOO
VOY A TENER PESADILLAS!!!
BUGMAN, TAMBIEN MARCOS 3 D TE ROBO LA INSPIRACION!!
RECUERDAS AQUEL PERSONAJE QUE USABA TUS POST?
CONFIENZO QUE LO LEIA, PERO AHORA SOLO LEO AL UNICO Y ORIGINAL BUGMAN!

La Chumina dijo...

Oh me recuerda a los cuentos de antaño... Saludos Bugman!

Gustav dijo...

Mi estimado Bugman, estuve haciendo mis investigaciones con respecto a este sujeto que firma como "Z".
Al parece se hace llamar Don Diego De La Vega, vive en una linda casa estilo colonial, pero en un pueblo medio pobretón, y la verdad que el único lujo que tiene es un mucamo que por ser mudo le debe haber salido un poco más caro.

Bugman dijo...

Roxy, gracias, pero de lo único que soy grande es de edad...
Y seguramente en algún lugar usted tiene su doppelganger (doble). No se preocupe, ella debe estar pensando lo mismo ahora...
(Claro que me acuerdo de Marcos, que nunca más volvió a robarme una sola línea y al que no le guardo ningún rencor. Es más, me hizo propaganda, así que al final debería agradecerle)

Bugman dijo...

Chumina, lo que pasa es que yo ya empiezo a ser de antaño.

Gustav, no es ese Z. No, no es. Que no. Que no es Zuperman, le digo.

GABRIEL dijo...

Bugman yo fui victima del acoso de un rayado de estos q andan merodeando por la net. Quería destruir mi blog, acabar con mi identidad. Tuve q hacer sendas modificaciones y tomar medidas de seguridad, quitar mi foto e info personal.
Llegué a odiar tanto al cabrón q durante semanas sólo me dediqué a pensar en si lo encontraba q tipo de torturas iba a aplicarle. te hago un link de mi articulo de reclamo.
http://diasydiasxxi.blogspot.com/2006/12/gozadores-y-penitentes.html

GABRIEL dijo...

http://diasydiasxxi.blogspot.com/2006/12/gozadores
-y-penitentes.html

antes faltó un pedazo del link

Bugman dijo...

Gabriel, sabía lo de tu admirador (?)
De hecho fui yo el que le puso el flag al tipo en su blog clonado. La verdad es que el tipo es raro.

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