viernes, 9 de noviembre de 2007

Los patines de Cachito

Antes del artículo, algunas noticias domésticas:

-Nuevamente estoy sin Internet en mi casa, gracias Fibertel, te queremos, te queremos.

-Agradezco a La Mascarada, que en su blog La Mascarada dice me nomina para un premio que se llama Thinking Blogger Award, algo así como Premio al Blogger Pensante. Muchas gracias, seguramente debe ser un error, pero demasiado tarde, ya lo agarré. Era el único que me faltaba de esos que andan dando vueltas por ahí, así que ya tengo la colección completa. Hasta que alguien invente otro, claro.

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El Lic. Juan de los Palotes Medrano nos ha enviado su artículo. Me dicen mis abogados que debo aclarar que no soy responsable de lo escrito y que por cualquier cosa se dirijan al Lic. Palotes.


Tal vez los lectores que no son argentinos no logren captar el contexto histórico particular de la narración, pero es igual de disfrutable sin eso.

(Licenciado, espero que se haga cargo de los comentarios ).



Una de las cosas que me gusta de internet, es la posibilidad de dejar un registro de lo que pensamos, vivimos y sentimos, para que nuestros nietos, y los nietos de nuestros nietos, puedan conocer fácilmente esas experiencias, cuando nada quede de nosotros en este mundo.

Los quejosos de siempre me dirán que esto era ya posible desde la invención de la escritura, y mucho más desde el desarrollo de la imprenta, pero aún así, me parece evidente que internet ha multiplicado (y facilitado) muchísimo ese proceso, y ya no es necesario ser un filósofo consagrado, ni un literato excelso, ni un millonario, ni un gobernante, para escribir cualquier cosa, sobre cualquier tema, y ponerla inmediatamente a disposición del mundo entero, para siempre.

Esto me hace envidiar un poco a quienes nacerán –pongámosle- en el 2207, pues tendrán la posibilidad de conocer nuestras ideas, nuestros sueños, nuestros miedos, y nuestras vidas, mucho mejor de lo que nosotros hemos conocido a quienes nacieron hace doscientos años.

Me pregunto, por ejemplo, que nos hubieran contado los bloggers de la época durante el régimen nazi, o durante los primeros años de la colonización americana. Sobre ambos períodos tenemos excelentes obras (me vienen a la memoria el Diario de Anna Frank, y las crónicas de Ulrico Schmidel), pero no dejan de ser visiones particulares, y por tanto incompletas, de lo que la gente vivió en aquellos momentos de la historia.

En el caso particular de la Argentina (este extraño país que alguna vez se creyó Golliat, y así le fue), pienso que sería especialmente bueno conocer mejor las experiencias de los hombres y las mujeres que aquí vivieron y murieron, para entender mejor nuestro pasado, y no caer en las simplificaciones pueriles tan de moda hoy en día, según las cuales toda sociedad se divide entre buenos buenísimos y malos malísimos (el estilo Pigna, que le dicen).

Por desgracia no podemos llevar internet al pasado, ni dotar de materia gris a Pigna. Lo que podemos hacer, es rescatar nosotros las anécdotas que nuestros mayores nos han contado a lo largo de nuestras vidas, y dejarlas plantadas en este rincón del espacio, para que alguien, algún día, en doscientos, quinientos, o mil años, pueda aún conocerlas, y nutrirse de ellas.

Con ese espíritu, contaré ahora una pequeñísima historia ocurrida en el seno de mi familia paterna, que si bien no interesará seguramente a ningún historiador, puede servir para pintar el grado de polarización –y también de intolerancia– que se vivía en la Argentina hacia finales de los ’40, principios de los ‘50:


Transcurría el primer gobierno de Perón. Un grupo de chicos de 9, 10, o 12 años, se juntaba todas las tardes en las calles de su barrio, Palermo, para jugar a la pelota, a la escondida, o simplemente para pasar el rato. No había grandes apuros, y las horas de esas tardes pasaban lentamente, junto a los tranvías que aún fatigaban las calles de Buenos Aires.

Un día, uno de esos chicos escuchó en la radio una increíble revelación: Quien escribiera una carta a Evita Perón pidiéndole algo, cualquier cosa, lo recibiría en su casa sin costo alguno, más rápido incluso que si se lo pedía a los Reyes Magos (que por aquel entonces, eran bastante más populares que Papá Noel).

El notición no tardó en difundirse entre los chicos de aquella barra, y fue así como “Cachito” (mi papá) redactó con esmero una prolija carta dirigida a la “abanderada de los humildes”, que pronto -y sin que se enterase mi abuela- despachó en el correo.

Pasaron unos pocos días hasta que un inmenso camión se detuvo frente a la puerta de su casa, y entregó un paquete dirigido a él. Al abrirlo, Cachito encontró una reluciente Nro. 5, que inmediatamente corrió a exhibir a sus amigos.

En este punto la historia se vuelve algo difusa, pero lo cierto es que, pese a tan extraordinaria demostración de generosidad por parte de la ‘jefa espiritual de la nación’, Cachito no tardó en tomarle fastidio, y de hecho unos años después, festejaría como uno más la caída de aquella banda.

Desde siempre conocimos con mis hermanos la historia de aquella pelota que le había regalado Evita, aunque al preguntarle porqué había sido tan ingrato con ella, una vez se sinceró: Si, es cierto, la pelota me la mandó, pero después le escribí para pedirle unos patines, y nunca jamás me llegaron!

La cosa no pasó de ahí, y cada vez que se recordaba esta anécdota en mi familia, sólo servía para ratificar lo que todos creíamos (y creemos) sobre Perón, y su patético legado.Hace unos años, sin embargo, y siendo mi abuela ya muy mayor, tuvimos que vaciar algunos placards de su casa a raíz de una mudanza, y en lo más alto (y profundo) de uno de ellos, encontramos un extraño bulto, envuelto con papel de diario y atado con vetustos piolines.

Antes de abrirlo, interrogamos a mi abuela sobre su contenido, pero con un gesto de indignación que no llegamos a entender, sólo atinó a decir: “Tiren esa porquería”.Lejos de extinguir nuestra intriga, esa orden terminó por interesarnos en el paquete, por lo que esperamos que se distrajera, y nos escondimos en el baño para abrirlo sigilosamente.

La verdad es que al ver el contenido de aquel enigmático paquete, nos desilusionamos bastante, y si mal no recuerdo, pronto lo dejamos por ahí arrumbado, para seguir vaciando los placares y roperos que quedaban. Sin embargo, en seguida notamos algo extraño en la expresión de “Cachito”, quien había clavado sus ojos sobre aquellos objetos metálicos, y luego de unos segundos sin articular palabra, atinó a preguntar a mi abuela: Pero, mamá! ¿Entonces…..? No me digas que…

Y fue en ese momento que mi abuela se quebró, y entre risas confesó que, medio siglo atrás, un camión había llamado a la puerta de la casa, y le había dejado un par de flamantes patines, que la ‘Fundación Eva Perón’ había decidido regalar a su Cachito. Aprovechando que éste estaba en ese momento en la escuela, ella los había envuelto con lo primero que encontró, y los había guardado en el lugar más recóndito que se le ocurrió, donde durmieron hasta que el destino quiso que los encontráramos.

Alguna vez he pensado que quizás, y sólo quizás, si ese camión hubiera llegado un rato más tarde, yo podría haber sido un peronista más, de esos que todavía se emocionan al escuchar la marcha, y creen de verdad que el Justicialismo fue una gran cosa que le sucedió al país.

Bueno, eso era todo. Como habrán advertido, no era una historia especialmente apasionante. Pero era una historia, y junto a las suyas, seguramente sirva para explicar una época.
Lo que me gustaría, por ende, abusando ya descaradamente de la confianza de don Bugman, es invitar a los innumerables visitantes de su blog, a que se animen a relatar en los comentarios de este post, algunas otras historias similares, parecidas (o incluso antagónicas!) a la que acabo de contar, que hayan escuchado en sus familias, o hayan oído en algún momento de sus vidas.

Quizás no todos tengan –como yo– una madre a la que obligaron a escribir “Perón me ama” en su cuaderno de primer grado inferior, pero todos tenemos alguna tía-abuela a la que hicieron bajar del tranvía por hablar mal de Evita, o algún abuelo al que obligaron a asistir a su fastuoso velatorio. Me gustaría leer esas pequeñas historias. Pero mucho más me gustaría que los nietos de mis nietos puedan disfrutarlas algún día.

50 comentarios:

capitanfla dijo...

Bueno, mi vieja me contaba que en ocasiones de fiestas cívicas, o bien en el día del niño, llegaban grandes camiones de la Fundación Eva Perón, a Concordia, Entre Ríos. Como así también a cada ciudad de la que se tuviera noticia.

Algunos de ellos gracias a la logística del Ejército, otros, gracias al Partido.

La niñita que sería mi vieja, iba a presenciar tamaño acontecimiento, donde se repartían juguetes a todos los chicos por igual, sin reparar en vestimentas automóviles, o cualquier signo que denotara que viniesen de una familia pudiente, o no.

Cuando mi vieja fue a recibir su regalo, mi abuelo le dijo; "No m'hija, esto es para los chicos que no tienen nada, yo le puedo comprar a Ud. juguetes, no sea egoísta".

Mi vieja, le respondió que mire a los hijos de las familias pudientes, (que aún hoy siguen mordiendo en la provincia), que se llevaban los mejores juguetes.

"No importa lo que hagan ellos, se tendrán que arreglar con su conciencia" -dijo mi abuelo-.
"En algún momento lo vas a entender".



En este momento, yo escribiría con mucho gusto en mi cuaderno "EVITA ME AMA".

RacuRock dijo...

te premiaria pero tus post son muy largos jejejeje... felicidades igual.

eduardo dijo...

Yo estaba en cuarto año del colegio secundario, el Nacional Mariano Moreno. Nuestro celador, ferviente peronista, avisó que había un acto en un teatro (creo que el Cervantes), donde Perón le hablaría a los estudiantes.

Ya se vivía un clima complicado para el "régimen" (unos meses después vendría el 16 de junio del 55, etc.), pero como nunca había visto al "lider" en persona, me sumé al grupo de " jóvenes peronistas " y, para verlo mejor me arrimé, por el pullman y quedé cerca del ecenario. Apareció Perón y los aplausos arreciaron. No bien él se sentó frente a una mesa, se levantó una mujer que estaba sentada en primera fila, y comenzó a increparlo a los gritos. Instantáneamente, aparecieron de la nada tres mujeres fortachonas, que le taparon la boca (literalmente), la levantaron en vilo y se la llevaron con notable habilidad.

Tras unos segundos de desconcierto y gran silencio, el General mostró entonces su gran sonrisa y ... volvió el clima de fiesta ! Es decir el aplauso cerrado de la sala enardecida. Luego vino su discurso, los vítores, los aplausos, los cantos... la felicidad ! Ningún comentario posterior sobre el exabrupto.

El Profe dijo...

La historia genera sentimientos encontrados; por una parte ¿Habrá existido en las acciones de Evita la intención de generar un clientelismo político o serían sinceros —aunque talvez errados— esfuerzos de "corregir" por lo menos algo? y por otra, apena nuestra humana condición, siempre dispuesta a cometer engaño, adulación y aún cosas peores,todo a cambio de "espejitos y cuentas de colores" o por el solo hecho de alimentar nuestra particular "hoguera de vanidades".
Muy interesante, Licenciado.

CLAUDE CONTIN dijo...

¡ídolo, Licenciado! Me encantó. Yo no sé si tengo anécdotas familiares, pero quizá algunos "datos":

Mi familia siempre fue anti-peronista, aunque no "gorila". A mi abuelo paterno, que era profesor de historia y abogado del Banco Nación, lo dejaron cesante, y mi abuelo materno tuvo un momento difícil cuando su madre murió en la misma semana que Eva Duharte y todos creían que llevaba la cinta de luto por la esposa de Perón. Esto fue muy cruel para él.
Luego, durante la Revolución Libertadora, algunos militares disidentes (no peronistas) se fugaron hacia el sur y mi familia los alojó en una barraca. Entonces se aproximaba una brigada o algo así de los militares fieles a Perón. Mis mayores los esperaban armados en la barraca y todo iba a ser muy feo, iban a resistir al pedo y muy probablemente morir, pero Perón cayó antes de que los militares peronistas los encontraran. Uuuuhhh, qué alivio deben haber sentido.
Luego, en los festejos por la caída de Perón, un grupo de reventados lugareños arrancó un busto de Eva Duharte que estaba en la plaza central y había sustituido a otro de Alsina. Desde entonces, está otra vez el busto de Alsina.
Yo no me regodeo en estas cosas. Me gustaría que la confrontación no hubiera dejado secuelas, y que volviéramos a la moderación y la tolerancia. Personalmente lo intento, pero por razones de estilo no siempre me sale bien.

Ramiro dijo...

Excelente!

Mike@ dijo...

No se si esto tiene mucho que ver con las anecdotas que estan buscando....

A mi abuelo materno, carnicero y radical, en esa época se lo llevaron preso una vez sin comerla ni beberla, con la excusa de lo del "agio". Así que mi abuela les tenía una inquina especial.

Ella contaba siempre orgullosamente como después de baldear la vereda, buscaba diarios con la cara de los Perones para poner en el umbral y que la gente se restregue los pies. Tenia agarradas con las vecinas todos los días.

BlogBis dijo...

Breve, Brevísimo.
Elecciones provinciales.
Elevadas posibilidades de victoria de la oposición, em momento de esplendor del General.
Dineros de por medio, un grupito de jóvenes se asegura que varios de los electores (entiéndase que para la época había Colegio Electoral) no lleguen a la cita, "reteniéndolos" el tiempo necesario para que se consagre al candidato justicialista.

A alguno le parecerá trivial. A mi no. A los que les parece trivial son los que resignan lo básico que se conagró en la Constitución de 1853, a la que el infame se ocupó de modificar (igual que Chávez, igual que Evo) para asegurarse que su régimen tuviera posibilidades de continuarse ad-infinitum

La candorosa dijo...

En mi casa la dupla paterna era una risa:
Madre radical, padre peronista.
Madre de River, padre de Boca...
(Con razón soy renegada!!!)

Recuerdo cuando mi madre contaba:
"Qué podrida me tenían en la escuela con el librito: "La razón de mi vida" (el libro de Evita).
Y mi viejo rezongaba de lo lindo cuando ella decía eso.

Yo para no herir los sentimientos de los dos...no fuí ni Radical ni Peronista...

Muy bueno lo suyo!!!

Saludos.

no tan iguales dijo...

Muy bueno lo suyo, Licenciado, no esperaba menos.
Me faltaban días para cumplir siete años cuando Perón murió. Poco después del mediodía mi maestra de segundo grado salió un momento del aula y volvió absolutamente desconsolada con el anuncio del fallecimiento. Nos asustamos mucho; entró la directora y, lejos de poder consolarla, lloraron las dos y nos pidieron que nos retiráramos (solos).
Mi casa quedaba a pocas cuadras, pero siempre, en mi vida adulta, he sentido que dejarnos salir de la escuela fue de una irresponsabilidad mayúscula. Nadie sabía bien cómo iban a reaccionar los peronistas y cómo iban a festejar los no peronistas.

Victor dijo...

Estupendo relato. s2

ADENOZ dijo...

Aunque el texto me resultó de lo más entretenido, quisiera abstraerme para resaltar lo que vislumbro como una contradicción y, a mi parecer, un punto de vista equivocado.
Pigna es un historiador revisionista y en sus escritos no demoniza a unos ni glorifica a otros. Busca el término medio y no cae en el anacronismo, es decir juzgar con parámetros del presente hechos del pasado. Su semblanza de Rosas, por ejemplo, muestra todos los ángulos posibles y si bien marca su totalitarismo, no deja de nombrar sus aciertos nacionalistas.
La contradicción la noto en que, por un lado el autor del post le endilga a Felipe un estilo extremo y por otro lado su impresión del peronismo cae en calificaciones subjetivas colocándolo, sin punto medio, en el bando de los "malos malísimos".

carlos alberto dijo...

Quien haya vivido aquel período, recordará las múltiples y absurdas situaciones generadas en los gobiernos de Perón: reales, comprobables, aunque hoy parezcan surgidas de la mente de un humorista.

Mi madre, fanática de la ópera y yo, poco más que adolescente, pero ya fogueado en esas lides, éramos asiduos concurrentes al Teatro Colón, la mayor parte de las veces de a pié, dado el costo de las localidades, caras, como ahora.

Perón, a partir de cierto momento, y con todo ese aire revanchista que caracterizaba su discurso, quiso que el pueblo "disfrutara" de los mismos espectáculos que los abonados, con igual repertorio e idénticos interpretes (cabe acotar que en aquellos años, el Colón todavía seguía su gloriosa tradición de grandes cantantes y directores de orquesta).

En este contexto, se dispuso que de cada espectáculo se realizara una función para Gremios, cuyas entradas (plateas, palcos etc.) se repartirían gratuitamente en lugares de trabajo, como fábricas y talleres.

En ocasión de representarse nada menos que "El Caballero de la Rosa" de Richard Strauss, una de las obras mayúsculas de la lírica, genial, elegante, sutilmente pícara, nos fué imposible conseguir entradas, pero era sabido que para la función de Gremios, éstas sobraban y solían repartirse en las puertas del Teatro.

Así fué como pudimos compartir un palco con dos matrimonios que, sin entrar en descripciones odiosas, no tenían la menor idea de lo que era la opera, y estaban tan preparados para disfrutar a Richard Strauss, como yo lo estoy hoy para iniciarme en la Astronáutica.

Ya en el palco, sus beneficiarios se nos apresuraron para ubicarse en primera fila. Mi madre dijo "no vamos a ver nada!". "Esperá que empiece", le respondí.

Tras una iniciación esplendosa de la orquesta Straussiana, conducida por el gran Karl Böhm, se levantó el telón y la Mariscala, esposa infiel que ha pasado la noche con su joven amante, queda sola frente al espejo y reflexiona sobre su realidad, su futuro, su misma existencia, etc. (maravillosa escena que dura mas de 40 minutos, y y es por supuesto cantada en alemán.....). Evidentemente fue demasiado para nuestros ocasionales compañeros de palco, quienes se retiraron apresuradamente, resoplando y maldiciendo ruidosamente, con rostros descompuestos, por lo que pudimos disfrutar de gran parte de la obra desde sus lugares......

Así amaba a su pueblo el General!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Muy bueno el relato!!!! Lo que yo recuerdo es que poco después de morir Evita, creo que Apold, el entonces Secretario de Radiodifusión, le solicitó al Papa Pio XII que " declarara " Santa a la señora. El Vaticano respondió , diplomáticamente, que llevaría varios años estudiar su vida, etc.
Sin esperar a tal proceso comenzaron a aparecer estampas con la imágen de Evita con su debida aureola de santa. Algunos importantes negocios, inclusive varios situados en la Avenida Santa Fe, exhibían imágenes grandes, enmarcadas con delicadeza, en sus vidrieras.
También se construian " altares " en calles de los barrios, donde se ponían flores, etc.

Bruno dijo...

Que te obliguen a escribir "PERON TE AMA" en comparación a todo lo demás que cuenta la anécdota sería algo así como el efecto secundario de un medicamento.
Lo prefiero a otras cosas.

Poliss dijo...

Muy muy bueno, la verdad pienso pasarme por su Blog Licenciado Palotes.
Mi mama siempre me cuenta que Evita le mando a mi abuela, que en ese entonces siendo muy chica trabajaba en Santiago del Estero, en las plantaciones de algodon, Guardapolvos nuevos para empezar el colegio.
Es algo que siempre recuerdo, muy buena su eleccion, uno de los posts mas inteligentes que lei.

Garfio dijo...

Fíjese que por aquella época, España estaba bloqueada internacionalmente por haber apoyado al Eje en la GUerra Mundial y solo Argentina mantenía relaciones con nuestro país. Se puede decir, por lo que me han contado, que sin la ayuda de Argentina, se habría muerto de hambre mucha más gente de la que se murió aquí por aquel entonces. Cuando Evita visitó España, fue recibida por la gente como si de una aparición de la Virgen se tratase. Los hambrientos españoles de aquella época la tenían en los altares.

Por otra parte, aquí teníamos al General Franco que también fue aclamado como salvador de la patria, vigía de occidente, y sobre todo como el artífice de 40 años de paz. Es cierto que la convulsa historia española, no había tenido nunca 40 años de paz, pero claro, cabe añadir que muchos españoles "disfrutaron" de esa paz en la paz de una celda, o de una tumba, o de una fosa común ... Cosas de la historia.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

No tema, don Bugman, me haré cargo de los comentarios, con la misma ternura con que Santa Evita bendecía con su presencia -y regalos- a los más humildes...

Bugman dijo...

Bugman cumple, Juan de los Palotes dignifica.

Martín Benegas dijo...

Los Benegas como buenos liberales y empresariós que éramos (empresarios, liberales todavía somos) fuimos bastante perseguidos por Perón, a mi viejo Pedro que nació en 1930 le tocó vivir su adolescencia y su temprana adultez bajo la tiranía, en 1950 mientras viajaba en ómnibus desde Mendoza a San Juan para asistir a un casamiento le hizo un comentario a un amigo sobre el calamitoso estado de la ruta y que porqué el gobierno no hacía nada para arreglarlas, al llegar a San Juan una vieja que viajaba en el ómnibus soplona del régimen le dijo a un policía que "esos dos muchachos andan hablando mal del gobierno" y fueron inmediatamente detenidos, pasaron 1 día en cana, se perdieron el casorio y quedaron procesados por "desacato", en 1952 cuando se murió la puta mi viejo laburaba en la por entonces Compañía de Teléfonos, el jefe le dijo a los empleados que al otro día era obligatorio llevar corbata negra en señal de luto, por supuesto mi viejo apareció con una chillona corbata color rojo furia y fue inmediatamente despedido, obviamente la noche de la muerte de la cabaretera en El Trapiche se celebró una fiesta a todo trapo, en 1954 mi abuelo, mis tíos abuelos y otros parientes fueron detenidos y rápidamente liberados excepto uno que estuvo 2 meses en cana ¿la razón? el régimen violaba sistemáticamente la correspondencia y en una de ellas dirigida a Raúl Benegas, gerente de El Trapiche, mi tío hablaba sobre unas misteriosas bombas, cuando finalmente fue interrogado el milico le dijo: "usted nos tiene que explicar eso de las bombas ¿en que anda?" mi tío se les cagó de risa en la cara: se trataba de bombas de agua para la bodega, eso los pinta a los peronistas tal cual son: ignorantes y autoritarios, tengo otras anecdotas de mi viejo pero tengo que hablar con el para que me las refresque.

ADENOZ dijo...

Que lindoooo
Cómo destilan "gorilaje" estos comentarios.
Realmente me encantan como estudio zoociológico, antes de que se extingan.

Mensajero dijo...

Evidentemente el único heredero de Perón es el pueblo, pero el antiperonismo es hereditario.
Muy linda historia Juan, una postal sociopolítica de la pequeña burguesía y el peronismo.
No tengo mucho que aportar en lo personal; crecí en familia antiperonista, y los comentarios que recuerdo son muy similares a los leídos; pero no son más que historias burguesas sobre el peronismo, me temo que las más interesantes provienen del sector obrero.
De vuelta, destacable relato Juan, durante comillas usted se comportó como un verdadero artista.

Mensajero dijo...

quise decir "durante itálica"

Martín Benegas dijo...

Adenoz: vamos a ver quién se extingue primero... ah mirá a tu admirado Pigna como le dan acá http://www.inb.gov.ar/corsario.htm
Mensajero: seguro que las historias de la clase obrera son más interesantes, es hermoso que te regalen de todo sin laburar a costa de los que laburan y generan riqueza, lo único que tenes que hacer es ser alcahuete del gobierno y botonear a los disidentes, perder toda individualidad y entregarte al "movimiento" cual oveja en el rebaño, hermoso...

Martín Benegas dijo...

Otra cosa Mensajero ¿seguis utilizando la palabra burgués para descalificar? flaco esas son categorías del siglo XVIII buscate algo más nuevo, además siguiendo con tu lógica por lo que veo vos muy proletario no sos.

tarumba dijo...

Tengo por el Licenciado un profundo afecto y una amistad importante. Disiento en esto.
Analizar el peronismo a partir de una anécdota es tan falaz como decir que yo soy un borracho impresentable porque en la Navidad del 94 en la casa de mi tía Beba bebí unos tragos de más.
El análisis histórico es más complejo que un libro de texto infame de un lado y una marcha del otro.
Los amo igual.El compañero Tarumba

Mensajero dijo...

En efecto Martín, soy burgués, pero no careta; como verá no utilizo la categoría para descalificar, aún "careta" no lo tome como descalificativo. En mi blog tiene una explicación al respecto.
Saludos cordiales

Stella dijo...

Juan, me gustó su relato, como siempre!! :)

Leyendo los comentarios me llama la atención que nadie pueda ver nada bueno en lo que hizo Evita y en lo que significó para el pais y para sus descamisados! Digo.. una persona que fue y es tan querida por un importante sector de la sociedad no puede ser solo una puta, como dijo alguien por ahi.

Es cierto que Evita regaló muchas cosas, no lo voy a negar y tampoco me parece algo tan terrible.
Pero también es cierto que Evita logró muchas mejoras en hospitales y en escuelas públicas! Creó muchos orfanatos, hogares de ancianos, impulsó planes de vivienda, créditos, etc.
Yo creo que tuvo una importante funcion al lado de su marido en la parte social.
Y, aunque se hagan los osos, eso no lo puede negar nadie!

Saludos!!

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Capitanfla: Muy bueno lo de su abuelo, aunque no deja de dar pena que los recursos del Estado hayan sido malversados de esa forma. Y con respecto a Evita, es improbable que una persona tan profundamente resentida (simil Bonafini) haya amado a alguien en su vida. Siempre he lamentado que muriera tan joven, pues eso nos privó de verla huir en 1955, al estilo Ceaucescu...

Racurock: Tiene Ud. toda la razón!

Eduardo: Seguramente lo soñó. Lo que Ud. pinta en su relato parece una escena de 1936, en plena Italia fascista, y todos sabemos que ese tipo de situaciones jamás ocurrieron en Argentina! Recapacite, y verá que tengo razón.

El Profe: Yo creo que ella, en su profunda ignorancia, puede haber creído que estaba haciendo algo positivo, aunque sin duda no puede haber ignorado que eso los favorecía políticamente. En el caso de Perón, infinitamente más vivo que su concubina (y fiel admirador de Mussolini como era), esa inocencia es imposible. Fue el gran impulsor, maestro, y campeón mundial del clientelismo. Hugo Chávez es un nene de pecho a su lado.

Claude Contin: Coincido, Claude, pero creo que fue justamente el gobierno de Perón el que dificultó (acaso para siempre) la moderación y la tolerancia en la Argentina. No hay que olvidar, por lo pronto, que Perón solía utilizar expresiones tomadas del marxismo ("lucha de clases", etc), y al igual que Evita, tenía un discurso lleno de resentimiento y división, en lugar de uno de reconciliación y unión. Los actuales peronistas le encuentran justificativos a todos sus desastres, pero está claro que un verdadero estadista, jamás hubiera dicho "Por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos"

Ramiro: Gracias!

Mike@: jajaja, muy bueno lo de su abuela! Pero con respecto a su abuelo, en fin, que quiere que le diga? Sin duda era como esos empresarios y comerciantes sin sensibilidad social, que hoy provocan la inflación con su apetito desmedido de lucro...

BlogBis: Ha resumido Ud. la historia del justicialismo, y del chavismo, y del fascismo, y del nacional socialismo. Cuando lo único que importa es el poder, cualquier medio es válido para obtenerlo.

La Candorosa: No se preocupe, mi amiga, total la probabilidad de que Evita haya sido en verdad la autora de esa basura, es más o menos la misma de que Romina Picolotti genera una idea. Ninguna.

No tan iguales: No entiendo como pueden haber llorado esas dos señoras, cuando el "estadista" dejó a una dirigente de la gran siete para reemplazarlo!!! La cosa podría resumirse así: Primer acto: Desde el exilio, Perón llama a los jóvenes hacer la revolución.
Segundo acto: Cuando es "amnistiado" por Lanusse y logra volver al país para ganar las elecciones, dice ser un león hervíboro, condena la violencia, e incluso ordena aniquilar el accionar de quienes la ejercen.
Tercer acto: Cuando todo ya se está yendo al mismísimo joraca, muere y nos deja de "heredera" a una ex-cabaretera.
Ahora que lo pienso bien, yo también hubiera llorado!!!

Víctor: Muchas gracias, Victor!!

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Bueno, siendo las 04:38 AM del día domingo, y habiendo cesado ya el motivo de mi transitorio insomnio (lease: hija menor llorando y Licenciado Palotes compelido por su cónyuge a levantarse y darle una mamadera), procuraré retomar la senda hacia Morfeo. A quienes no he llegado a contestar, los atenderé mañana (o mejor dicho, hoy). Buenas noches (o mejor dicho, buenos dias).

TO BE CONTINUED

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Sigo:

Adenoz: Vayamos por partes. En cuanto a Pigna, me limito a sugerirle que visite el link que amablemente le ha dejado Martín Benegas, donde podrá Ud. comprobar cuán poco serio es su "trabajo" como historiador: Bouchard, el corsario de la patria. Hay más: Recuerdo que durante aquel vómito llamado "El gen argentino" (en el que Pigna intentó infructuosamente que ganara el Che Guevara), nuestro "historiador" habló de la muerte de Moreno, dando absolutamente por sentado que lo habían asesinado, cuando ello no es más que una hipótesis. Podría comentar muchos otros yerros (graves) de Pigna, pero me limito a mencionar uno más: Él habla permanentemente de 30.000 desaparecidos, cuando es sabido que estos no pasaron de 9.000 (tan es así que en el flamante "Parque de la Memoria", figuran 8.700 placas).
En cuanto a la contradicción que Ud. menciona, es probable que el texto pueda dar esa impresión, pero le aseguro que no pienso eso, y de hecho no soy de los que creen que todo-todo lo que hizo Perón fue automáticamente malo. De todos modos, y para no abusar de la confianza de don Bugman, sugiero dejemos este debate para otra oportunidad, y otros blogs.

Carlos Alberto: Extraordinario!! La verdad me reí mucho con su relato, y pienso que retrata bastante bien cual era la verdadera guía de aquel peronismo: El resentimiento.

Anónimo: La verdad no conocía la anécdota, pero no me extraña, pues ese tipo de (falsa) idolatría ha caracterizado a todos los regímenes autoctráticos alrededor del mundo.

Bruno: Así es Bruno. Por si no conoce la joya máxima con que el Ministerio de Educación de la Nación irradiaba saber en aquellos años, le recomiendo que no deje de visitar las perennes páginas de Evita, libro de lectura para primer grado inferior

Poliss: Pues si, esa era la tónica del momento. Regalar, regalar, y regalar. Guardapolvos, juguetes, ¡y empleos! Desgraciadamente la gente pensaba que todo aquello era gratis, pero lo cierto es que todavía lo estamos pagando...

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El deber vuelve a convocarme. La autoridad me ha 'indicado' que debo atender a las criaturas mientras ella cocina, y sería realmente suicida no obedecer...

VOLVERÉ, Y SERÉ MILLONES

capitanfla dijo...

Visto y considerando, etc, etc, etc...


Ante tanto gorila suelto, no puedo menos que decir:

¡VIVA PERÓN, CARAJO!


Pueden a ver King Kong, para este domingo a la noche, un buen plato de pastas, ver la peli con la patrona, y luego a la camuchi.

Y si ella necesita conmoverse, por ser más sensible que Uds. tengan en el cajón de la mesita de luz Gorilas en la Niebla, no falla.


Un dato histórico:
El Gorila Occidental (Gorilla gorilla) fue registrado por Savage y Wyman en 1847.
Inicialmente fue documentado bajo el nombre científico de Troglodytes gorilla en la página 417 del quinto volumen del Boston Journal of Natural History.

Saludos.


=D

capitanfla dijo...

Ah, me olvidaba, tengo el libro que le recomendó a Bruno.

Cada vez que lo leo, se me hincha el pecho de orgullo.


Una muestra más de cuando tuvimos una Nación en serio.

Saludos de nuevo.


=D

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Sprint final:

Garfio: Me tocó vivir un año en España hace no mucho tiempo, y pude comprobar personalmenten lo que Ud. dice: Mucha gente (sobre todo mayor) siente una profunda gratitud hacia la Argentina, e incluso sigue imáginándola como el "sobrino rico", aunque ello resulte absurdo hoy en día. Me parece, de todos modos, que la historia de Franco es notablemente distinta a la de Perón, pues a diferencia de éste último, Franco salvó a su patria del stalinismo, y Perón no salvo a la Argentina de absolutamente nada (por el contrario, la condenó al propio peronismo!!). Degraciadamente no hay lugar aquí para tratar en profundidad estos temas, pero lo cierto es que, tras la muerte de Franco, España entró en una imparable curva ascendente, que no hubiera sido posible sin las bases que él mismo dejó sentadas, sobre todo a partir de los años '60. En el caso argentino, ocurrió todo lo contrario: El legado de Perón fue la discordia, la violencia, la charlatanería, el clientelismo, y la multiplicación de la pobreza. Para que pueda Ud. imaginar hasta que punto hirió de muerte Perón a la Argentina, bastará decirle que la frase de cabecera de la extinta Evita, era el siguiente disparate: "Donde hay una necesidad, hay un derecho"

Martín Benegas: Historias de ese tipo, se repitieron a lo largo y a lo ancho de todo el país: Quien no estaba con el régimen, era perseguido, y se lo consideraba un enemigo del pueblo. Hay infinidad de historias de empresarios que se negaron a colaborar con el Partido, o la Fundación Eva Perón, y fueron literalmente despojados de todos sus bienes. Al periodismo no le fue mejor, y fue así como Perón cerró "La Prensa" (hasta ese momento el diario más importante del país, por lejos), y fomentó el crecimiento del fétido "Clarín", que hasta el día de hoy sigue haciendo de la mentira (y de los negociados) su razón de ser. ¿Mentira y negociados dije? Bueno, pues eso es el peronismo!

Adenoz (2): Si, me convenció. Ojalá se extingan los gorilas. Lo que el país necesita son pro-hombres imbuidos de la más genuina tradición justicialista, como por ejemplo: Moyano, Cavallieri, De Vido, Menem, Kirchner, Kohan, Albistur, Chacho Alvarez, Alberto Fernández, De la Sota, Cristina, Grosso, Alasino, Imbelloni, los Juarez, Barrionuevo, los Saadi, Isabelita, Lorenzo Miguel, Herminio Iglesias, López Rega, Firmenich...

Mensajero: ¡¿Así que las historias más interesantes provienen del sector obrero?! ¡¿Y Ud. como lo sabe?! Me parece que en esta ocasión se ha equivocado, así como se equivoca también al hablar de "pequeña burguesía", como si estuvieramos en una cervecería de Baviera, en 1895.
En cuanto al recuerdo que la gente pobre de aquella época puede tener de Perón y Evita, está claro que los idolatraban, pero ¡¡¡es que esa era precisamente la idea, Mensajero!!!! Lo que deberíamos preguntarnos, en todo caso, es si el peronismo mejoró a largo plazo la condición de aquella gente... ¿Ud. cree que lo hizo?

Martín Benegas (2): Me sumo al consejo que Ud. le da a Adenoz, y agrego otro link IMPERDIBLE para conocer a Pigna: La controversia...

Tarumba: No, Tarumba, no. Por supuesto no creo que estas anécdotas, ni el totalitarismo vivido en aquellos años, alcancen para descalificar al peronismo. Lo que lo descalifica es su misma esencia: Clientelismo puro en la faz política, e ignorancia profunda en la faz ideológica. Sólo quien no ha fabricado un tornillo en toda su vida, ni ha dado empleo a nadie, puede creer que el capital debe ser "combatido". Más aún, me atrevo a decir que el mismo concepto de "justicia social" es aberrante, pues parte de la premisa de que todos somos iguales, y tenemos derecho a lo mismo, la cual -por cierto- niega nada menos que aquello que nunca tendremos la posibilidad de modificar: la naturaleza.

Stella: Con el aprecio que le tengo, me temo que no puedo coincidir con Ud. en este caso. Es probable que Perón haya hecho algunas cosas buenas, pero es el balance de su gobierno el que me impide juzgarlo mejor. Tenga en cuenta, por ejemplo, que antes de su gobierno, la Argentina no conocía la inflación, y mantenía elevadas reservas económicas, que él se ocupó de dilapidar, haciendo precisamente lo que no debe hacer un buen gobernante: Mirar el hoy, en lugar de mirar el mañana.
La industrialización que buscó fue ficticia, al igual que los miles de puestos de trabajo (innecesarios) que inventó en la administración pública. Con la concentración gremial que impuso, lo único que logró fue crear señores feudales, especialistas en latrocinio. En fin, en otro momento le sigo la enumeración.

Aviso legal: Todas las opiniones vertidas en "Los Patines de Cachito", así como en las respuestas brindadas en esta sección de comentarios, son de mi exclusiva responsabilidad, y en ningún caso representan el sentir y/o pensamientos del autor de este blog, con quien tampoco han sido consensuadas previamente. Por tanto, quienes deseen expresar su malestar, disenso, críticas y/o puteadas en arameo a raíz de las opiniones aquí expresadas, sírvanse apuntar sus dardos venenosos hacia mi persona.

Bugman: GRACIAS TOTALES!!!!

Victor dijo...

Distinguido Lic Palotes Medrano:

Ahora que tengo unos minutos aprovecho para contarle mi anécdota: Mi abuelo recibió como legado de una tía una casa grande ubicada en el medio del pueblo. El parque ocupaba toda la manzana. Era una casa muy antigua que había sido el casco de la estancia original, alrededor de la que se termino formando el pueblo.

A mediados de la década de 1940 la casa fue ”expropiada” por el cacique peronista local, en realidad simplemente ocupada. El tipo se instaló. Recién luego de la revolución de 1955 mi abuelo pudo desalojar al usurpador de la casa. Primero la desarmó, regaló los materiales a los vecinos, seguidamente regó lo que quedaba con nafta y la prendió fuego. Donó el solar al pueblo, imponiéndole el nombre de Plaza Libertad nombre que conserva hasta nuestros días. El cuento es rigurosamente verdadero.

Los abrazo en mi corazón

Stella dijo...

Juan, yo también le tengo aprecio, y es bueno que podamos disentir.
Pero Ud me contesta escribiéndome sobre Perón, y yo le hablé de Evita y de lo que ella hizo por ayudar a la gente mas necesitada en la parte social.
Es tan dificil reconocer que hizo cosas buenas, a pesar de no estar de acuerdo con sus ideas politicas?
No hay nada positivo en su accionar?

Besito

Emeefe dijo...

Juan, lamentablemente soy bastante ignorante en cuestiones políticas, no viví esa época, no cuento con datos ni argumentos brillantes para defender ninguna posición en particular, y la verdad, tampoco tengo ganas de hacerlo. En esta condición sólo puedo hacer una cosa: preguntar.
Así que le pregunto...
1)Cual es la parte que Ud. considera disparatada de la frase "Donde hay una necesidad, hay un derecho"?
(Supongo que Evita la dijo refiriendose a las necesidades básicas y legítimas de toda persona: comer, vestirse, estudiar, tener salud...)
2)Me puede explicar mejor que quiso decir con "Más aún, me atrevo a decir que el mismo concepto de "justicia social" es aberrante, pues parte de la premisa de que todos somos iguales, y tenemos derecho a lo mismo, la cual -por cierto- niega nada menos que aquello que nunca tendremos la posibilidad de modificar: la naturaleza."?
No entiendo bien su postura.
Un saludo y gracias.

Fernan dijo...

Mi viejo me conto que cuando evita la quedo, mi abuelo se agarraba a trompadas todos los dias en el labura y la calle por no querer usar el luto. Yo hubiera hecho lo mismo...

Martín Benegas dijo...

Estimadisima Stella, no es mi intención arrogarme la autoridad para contestar por el Licenciado pero noto en tu comentario un grave error de concepto a saber:
Decís que Evita ayudó a los pobres y necesitados, falso, ella no ayudó a nadie pues lo hizo con dinero que no le pertenecía y sobre el cual no tenía ningún derecho (dinero del estado o de la Fundación, que no era otra cosa que cobros extorsivos a empresas bajo amenaza de clausura si no "cooperaban") hubiese ayudado a alguien si hubiera utilizado su PROPIO dinero para hacer beneficiencia y no el de todos los pobres tipos que pagan impuestos, en definitiva lo que hizo esta mujer no fue otra cosa que robarles a unos para darle a otros.

Anónimo dijo...

En el año 47 o 48 habia una revista ( no estoy seguro si era Cascabel u otra ) en la que aparecian historietas, y en una de ellas aparecia algo asi como un Super Perón. La cara sonriente y bravia del lider con un cuerpo musculoso, capa al viento, etc. Derrotaba a los capitalistas y a los comunistas con trompadas infalibles. Los pequeños depertabamos a la vida con la gran regalo de lo que despues conoceriamos como " la Tercera Posicion ". O sea el Justicialismo, del cual todos ahora podemos disfrutar.

capitanfla dijo...

Ahora, de regalo, un chiste para todos los gorilones.

¿Cómo cayó Tarzán?

Con Chita arriba.



Riansé, son una especie en extinción.

¿Que le quitó a unos para dárselo a otros? Si, puede ser, jodansé por concentrar el capital cuando el pueblo tenía hambre.

Además de eso, devolvió la dignidad.
Devolvió la categoría de ser humano al trabajador, si; esos negros desagradables a los que hay que pagarles lo menos posible para que produzcan lo más posible.

Bugman, poné un poco de orden, los vecinos se van a quejar de tanto olor a gorila, jajajajaja.


Saludos a los gorilitas del planeta de los simios, jajajajaja.


=D

Mensajero dijo...

Lic., si quiere nos clavamos un par de choris en la costanera (yo llevo una cajita de Termidor Malbec) y le cuento alguna; no fue una apurada, el pintor-gasista-plomero-loquevenga de mi familia, al que aún hoy sigo contratando en mi casa, es un gran narrador.
Otras que me fueron referidas por borrachos militantes carecen por completo de gracia.
Y me solidarizo con usted: doblegue ya esos piquetes nocturnos de los que es víctima. Mano dura con el rebelde (y algodón en las orejas). Si todavía no cumplió el año haga de cuenta que no dije nada.
Saludos

Bugman dijo...

Gracias al Licenciado Juan de los Palotes Medrano por su colaboración, y gracias a todos los comentaristas que han debatido en este, el primer artículo de corte directamente político que se publica en este blog. Ahora yo debería decir qué maravilla que se pueda disentir con respeto (salvando alguna pullas inocentes) y que la libertad de expresión, y que aquí somos salvajemente libertarios, y todo eso.
Bueno, muchas gracias, todo muy rico, ahora prontito por la salida que tengo que preparar el blog para la próxima invitada y claro, los señores disienten y debaten ¿y al final quién limpia?
La burra.
.

Martín Benegas dijo...

Perdón Bugman pero necesito una última descarga, gracias. Capitanfla: esa "concentración de capital" de la que hablás es una premisa falsa, el capital, o riqueza, no se acumula ya que no es algo estático que esté repartido naturalmente entre todos y que sea pasible de concentrar o por el contrario redistribuir, el capital se crea constantemente, lo que hizo el peronismo fue quitarle riqueza a quienes la crean para dalres a quienes sólo la parasitan, además no veo cual es la dignidad de personas que viven del saqueo sistemático y de la dádiva constante, de la adulación ridícula y el culto a la personalidad, el pueblo peronista es tan digno como la masa fascista de Italia y la horda nacionalsocialista de Alemania. Por último hasta ahora no has tirado ningún argumento serio a la discusión sólo te has deleitado acusandonos de gorilas lo cual por mi parte considero un gran elogio que desde ya te agradezco.
Un saludo grande.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Desde la clandestinidad, regreso para contestar los últimos comentarios que los amigos Víctor, Stella, Emeefe, Fernán, Anónimo, Martín Benegas & Capitanfla tuvieron la amabilidad de dejar en estas aguas, y para agradecer una vez más la generosidad de Mr. Bugman ("la burra"):

Víctor: Que magnifica historia! Y no obviamente por las penurias que debió padecer su abuelo, sino por la grandeza que demostró al donar aquel lugar a su comunidad.

Stella: Desde un punto de vista formal, tiene Ud. razón, Stella! Ud. me habló de Evita, y yo le respondí sobre Perón. Pero dejeme hacerle dos aclaraciones al respecto:
- La primera es que, en mi opinión, no resulta posible separar la obra de Perón y la de Evita, como si hubieran sido dos entidades políticas independientes. Resulta bastante claro, por el contrario, que "Evita" fue un personaje inventado por el propio Perón para que fuera representado por su compañera (quien de lo contrario, jamás hubiera accedido a la menor cuota de poder). Ese papel de bienhechora, y hada madrina de los humildes, era exactamente lo que Perón necesitaba de ella para consolidar su proyecto político. Es probable, no obstante, que sobre el final de su vida ella haya confundido su identidad con la de su personaje, y realmente se haya creído una heroina pro-pueblo. Pero de allí a que debamos creerlo nosotros...
- La segunda, y entrando ya a analizar si sus "obras" fueron rescatables, radica en aclararle que -en mi humilde opinión- de ningún modo lo fueron. Por supuesto que a una persona que nunca había tenido una heladera, y Evita se la "regaló", no habrá nadie en la Tierra que le saque de la cabeza que eso estuvo mal. A quien le construyeron una sala de primeros auxilios cerca de su casa, donde no la había, obviamente también lo convencieron de su bondad y buena intención. Pero ocurre que el arte de gobernar, nada tiene que ver con eso. En cuanto a los constantes regalos que repartía esta gente, está claro que pervirtieron la cultura del trabajo, e internalizaron en la gente la convicción de que no es necesario esforzarse para lograr lo que uno quiere. Basta con protestar, con reclamar. Con exigir "derechos", sin ninguna "obligación" a cambio: Tengo derecho a una vivienda digna. Tengo derecho a que el Estado me pague las vacaciones. Y en cuanto a las obras, muchas de ellas faraonicas, le aclaro que el esplendor duraba 15 minutos, suficientes para que la prensa adicta tomara fotos a la "diva", y extrajera los mejores pasajes de sus discursos para titular las primeras planas de los dias posteriores. Cuando los flashes se apagaban, surgía la realidad: En cada uno de esos "emprendimientos estatales", el régimen contrataba muchos más empleados de los necesarios (al sólo efecto de "crear" empleo, fuera este genuino o no), y al mismo tiempo descuidaba todo lo referido al mantenimiento, con lo que, casi inmediatamente, esos hospitales, talleres, e institutos, eran una verdadera ruina (pero eso si, bien colmada de empleados y personal jerárquico).
Bueno, no la aburro más. Obviamente es imposible agotar estos temas aquí, pero al menos espero haberle resumido los puntos centrales de mi visión.

Emeefe: Voy al grano:
1) De aquella frase, me parece disparatado absolutamente todo. En mi opinión, "donde hay una necesidad, hay una necesidad". Punto.
En términos prácticos, afirmar que "donde hay una necesidad hay un derecho", implicaría que una persona que necesita algo (cualquier cosa), está facultada para EXIGIRLE al resto que le satisfaga esa necesidad, lo cual resulta -insisto- absurdo.
A lo que tenemos derecho, Emeefe, es a ser libres, y a que nadie nos prive de satisfacer nuestras necesidad del modo en que mejor nos place. Si yo quiero trabajar honestamente, fundar una empresa, ganar dinero, y comprarme luego setenta y cuatro mansiones en Punta del Este, nadie tiene derecho a impedirmelo! Lo que yo no tengo derecho a hacer (a diferencia de lo que opinaba la finada Evita) es exigir que alguien trabaje por mí, funde una empresa por mí, gane dinero para mí, y compre para mi las setenta y cuatro mansiones! El Estado que pretende tal cosa, es un Estado enfermo, y lo único que logra -a largo plazo- es crear más y más pobreza.
2) Lo que quiero decir con esa frase, es que, siendo la naturaleza la que nos hace diferentes, ninguna ley puede cambiar eso. El concepto "justicia", por tanto, no sirve para explicar la naturaleza, y siendo la sociedad un producto natural, tampoco es aplicable a la sociedad. ¿Acaso es "justo" que alquien nazca petiso y alguien alto, o es "justo" que una persona nazca sana y otra enferma? Pues no! Claro que no! La llamada "justicia social" no es más que un slogan, que no emana sino de la envidia y el resentimiento: Es no aguantar que otro tenga más que yo. Es no aguantar, en suma, las desigualdades que la propia naturaleza nos impone. Pero además de falso, se trata de un concepto peligroso, pues puede llevar al convencimiento (y de hecho esto creian los luchadores setentistas) de que quienes se encuentran en una situación menos favorecida dentro de la sociedad, tienen el "derecho" de forzar su igualamiento con los más favorecidos, a fin de alcanzar ese ideal (ficticio) de "justicia social". Pues bien, en el 100% de los casos, lo único que logran esos movimientos sociales, es empobrecer más a los pobres y, paradójicamente, ampliar la "injusticia social". A todos nos gustaria, en suma, haber nacido con la habilidad del chico Messi, o ser hijos de Bill Gates, pero ¿podemos considerar "injusto" que ello no sea así? ¿No será mejor aceptar la realidad que a cada uno le ha tocado, y en todo caso tratar de mejorarla con esfuerzo, con inteligencia y con trabajo? Pues Perón y Evita no creían esto.

Fernan: Lo mismo le pasó a varios integrantes de mi familia!! El escudito del Partido en la solapa también era obligatorio, sobre todo para los empleados del Estado. En la Italia del "Duce" ocurría exactamente lo mismo, y me cuentan mis amigos venezolanos, que hoy Venezuela es un ejemplo perfecto de esas mismas prácticas: Quien no está con el chavismo, no puede trabajar, ni enseñar, ni nada. Es un infra-hombre. Tal como Hitler consideraba a los judíos (culpables de todos los males), y tal como Evita consideraba a los "oligarcas" (idem).

Martín Benegas: Le agradezco el apoyo moral, y comparto lo que Ud. dice: Pese a la edulcorada y romántica visión del peronismo que ha llegado a nuestros días, lo cierto es que sus praxis política fue idéntica a la del nazismo en Alemania, y a la del fascismo en Italia, y a la del chavismo en Venezuela.

Anónimo: No conozco esas historietas, pero no me extraña para nada que hayan existido. Al fin y al cabo, hoy en día tenemos a Página 12, que viene a ser más o menos lo mismo...

Capitanfla: Le confieso que me cuesta un poco pescarle la onda a sus chascarrillos. Pero bueno, ya lo iré captando cada vez mejor... tenganme paciencia!

Mensajero: Le tomo la palabra! Pero que sea en costanera sur, y si es posible al mediodía (ah, eso si, me temo que el Termidor Malbec no existe!)

--
Y? Algún rezagado más?

Vamos, no sean tímidos que los peleo a todos juntos!

capitanfla dijo...

Martín Benegas:

Bueno, veo que algo está comprendiendo al fin.

No me venga a correr con tecnicismos.
Si gusta, hasta puede saludar de mi parte a Ceteris Paribus.

Lo que dije, se entendió claramente, que no se acepte es otro tema.
Tengo mucha fiaca, y no voy a explayarme sobre las similitudes del Peronismo con el Fascismo.
Le reconozco que las ideas rectoras se han degenerado, y podríamos entrar en teorías conspirativas sobre como volver a un pueblo digno en una masa parasitaria. Sin duda eso ha ocurrido gracias a vivillos que se han puesto la camiseta del partido de acuerdo a su conveniencia. Sin duda, es un efecto no deseado, apartado en demasía de los sueños de una Patria grande, libre y soberana.

Tampoco voy a tirar ideas a un debate que nunca existió. Así que estamos a mano.

No voy a cambiar el mundo, pero tampoco voy a tirar margaritas a los chan... a los gorilas.


Sólo falta que se muestre partidario del Laissez-faire, Laissez-passer.

Por favor...


Me pica la espalda, me gustaría que "La Mano Libre del Mercado" me la rasque.

Saludos a Ud.

Donbeto dijo...

Cuando un extranjero se mete en las intimidades históricas de un país, particularmente cuando dichas intimidades siguen despertando intensas pasiones, puede ser considerado legítimamente como un inoportuno, intruso, ilegítimo, ignorante, "boludo" y demás pero es tan atrayente el tema que no puedo evitar preguntar a la concurrencia: ¿Acaso Kirschner-Fernández no son una reedición Perón-Duarte con actores y escenografía cambiados, con guión modernizado pero con el mismo tema?.
En México nos la pasamos exhumando a personajes decimonónicos (Benito Juárez, Porfirio Díaz) y peleando en "nombre de ellos".
¿Estaremos los latinoamericanos condenados a una especie de necrofilia ideológica?
¿Será pertinente mi cuestionamiento?
Saludo fraterno

el charlo dijo...

Bueno, excelente anécdota... vengo de familia peronista (por parte de mis padres, mis abuelos son todos gorilas, sumados dos polacos socialistas), y me considero algo como Justicialista-sin-comerme-la-mentira-de-Perón. por lo que no me relaciono demasiado con ella, de todas formas la historia es excelente... Cuéntenos la reacción posterior de vuestro padre... y de cómo la abuela jamás se animó a tirar los patines...

PD: Si Evita viviera, sería Montonera...

Mensajero dijo...

Juan, Costanera Sur es perfecto (actualmente estoy trabajando en San Telmo, y a partir de la semana que viene por Retiro, así que me queda muy cómodo). Antes de fin de año que si no quedan pendientes para el año entrante.
La verdad, lo del Termidor era obviamente un chiste, pero me dicen que sacaron una línea de varietales en cajita, no se lo puedo asegurar; de todos modos, no tomo vino al mediodía.
Saludos.
Saludos.

Pau dijo...

Muy interesante, felicitaciones al artífice, Mr. Bugman, y al artista invitado, con todas las pilas.

Una sola cosa agrego (que se dijo al pasar y está mal): Perón no fue el inventor del resentimiento y la intolerancia ni muchísimo menos.

Aún Sarmiento, que cristalizó en literatura la fractura cultural, aún Rosas, el falso federal, aún Moreno, el jacobino paradigmático, si bien fueron grandes cultores de la idea de un antagonismo excluyente dentro de la sociedad y de la necesidad de destruir al oponente, son apenas herederos de un legado de división e intolerancia cuyo orígen debe buscarse, acaso, en la España medieval.

S2

Pau dijo...

Ah! y otra cosa: Piña es un animal. Y no sólo porque es manifiesto su desprecio por el rigor historiográfico, sino porque sus "interpretaciones" son pobrísimas, su "lectura" de los hechos que determinaron la naturaleza de nuestra sociedad no aporta nada de nada.

Sin embargo, por más que venda pescado repodrido, creo que es valiosísima su acción divulgadora.

S2

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