jueves, 4 de mayo de 2006

Homeopatía : me puse polémico

Decidido a recibir visitantes a como de lugar, y viendo que mi estrategia de atraer degenerados mediante el uso de palabras clave es de alcance limitado, heme aquí escribiendo en contra de algo, con la esperanza de que algún fanático me insulte.

El tema es la Homeopatía.

Tengo una formación científica, seguramente no tan sólida como la de los muchachos de Curioso pero Inútil, pero suficiente como para entender algunos apectos básicos de la naturaleza.
Hecha esta pequeña introducción voy a despacharme con mi primera declaración polémica: LA HOMEOPATIA ES UNA ESTAFA, UN TIMO, UNA FANTOCHADA. Listo, comiencen a insultarme. Ah, quieren fundamentos? Diantres, pensé que esto era más sencillo. Bien, les advierto que puede ser aburrido. Si no quieren seguir leyendo, está bien, pero por favor, no dejen de insultarme.

Primera falacia: La ley de los similares.
Palabras más, palabras menos, este es el principio rector de la Homeopatía. Segun los trasnochados que aceptan esta peculiar forma de pensamiento, aquella sustancia que enfermaría a una persona sana, serviría para curar a una persona enferma que presentara los mismos síntomas. Si mal no recuerdo, el "inventor" de la homeopatía (sí, con minúsculas, al demonio el respeto) un tal Christian Friedrich Samuel Hahneman, nacido en Meissen en 1755, que publicó su libro fundamental "Organon del arte de curar "en Alemania en 1810, se administró quinina estando sano, y como resultado le dió fiebre. Entonces, seguramente entre delirios calenturientos razonó que la quinina sería buena para curar a quien sufriera fiebre y resultó ser que sí, que la quinina es efectiva para curar la malaria (caracterizada por provocar fiebre). No puedo ni siquiera intuir qué clase de persona razona así, pero al bueno de Hahnemann le salió bien (de casualidad) y construyó todo un cúmulo de tonterías a partir de allí. Pero no nos apresuremos en juzgar al muchacho. Estamos hablando del siglo XVIII, en ese entonces los "médicos" creían que para curar una enfermedad había que desangrarte, aplicarte sanguijuelas, purgarte y otras preciosidades que hacían que la gente dejara el estatus de enfermos para adquirir el de occisos en tiempo récord. Bueno, por lo menos no eran tratamientos prolongados. En ese estado de oscuridad intelectual no era raro que alguien abrazara con alegría los postulados de Hahnemann, que por lo menos no te mataban tan rápido.
Forzando apenas la cosa, uno podría pensar que los homeópatas te recetan cafeína para curar el insomnio, comerse un chancho con crema para hacer desaparecer la indigestión y bañarse en ácido sulfúrico para combatir las quemaduras. En tal caso, por qué no hay cementerios exclusivos para ex pacientes homeopáticos, con lo buen negocio que sería. Ahhhh...porque estos brujos con pretensiones tienen un segundo principio que les evita un montón de problemas.

Segunda falacia: Dosis infinitamente pequeñas.
Afortunadamente los pacientes homeopáticos no se mueren por docenas, y eso es porque la administración de aquello que enfermaría a una persona sana pero que por arte de biribirlaque curaría a una enferma se hace en dosis muy pequeñas. Absurdamente pequeñas. Se realiza un proceso de dilución secuencial, y en cada paso sucesivo hay que agitar vigorosamente el preparado para...para...quién sabe para qué, supongo que para "optimizarlo", "energizarlo", "purificarlo", ya vendrá un homeópata a corregirme. La cosa viene a ser así: se toma el principio activo (un extracto de hierbas, un polvito mágico, lo que fuera) y se lo diluye en una proporción 1:10. Se agita vigorosamente y a la solución resultante se la diluye nuevamente en la misma proporción. El solvente suele ser agua, pero por ahí leí que a veces es alcohol. Bien, esta operación se repite las veces que sea necesario, un estándar común es una preparación 30x, lo cual quiere decir que la dilución se hizo 30 veces (sin olvidar agitar en cada paso, que es importantísimo). Es decir que tenemos una solución que tiene una concentración del principio activo de 1: 10 elevado a la 30ava potencia, es decir un uno seguido de 30 ceros. Quieren ver el número completo? es una parte de "medicina" por cada 1000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 partes de agua. Bien, esto sí es diluír, verdad? No realmente, esto va más allá de las posibilidades físicas de la dilución. No voy a explicárselos ahora (si alguien quiere la explicación me escribe y se la mando), pero créanme que hay una razón científica para afirmar esto, y tiene que ver con el número de Avogadro (NA = 6,02214199(47) × 1023) que establece la relación entre el peso o volumen y la cantidad de materia. Tal vez el cálculo sea ligeramente erróneo, pero alguien hizo la cuenta y resulta uno tendría que tomarse
29.803 litros de una solución 30x para encontrarse con una sola molécula de remedio.
Pero los homeópatas no se quedan con 30x, qué esperanza. Hay un "remedio" homeopático para la gripe, el Oscillococcinum, que es un derivado del hígado de pato. Su dilución estándar es de 200C. La C significa que el extracto está diluido en proporción 1:100 y agitado en 200 ocasiones. Como resultado tenemos una dilución con una molécula del extracto por cada 10 elevado a la 400 moléculas de agua, es decir, un 1 seguido por 400 ceros (no esta vez no voy a escribir el número entero, ni siquiera podemos entender un número tan grande). Ahora bien, según los físicos, el número total de átomos en el universo conocido es de un 1 seguido de 80 ceros. O sea que una dilución 200C va más allá del límite de dilución del unverso visible. En criollo: aunque todo el universo estuviera hecho de esta preparación homeopática, no podríamos encontra un sola molécula del "remedio" original.
Entonces, qué hay en los preparados homeopáticos, que para colmo de males se toman de a gotas, no de a hectolitros?. Nada. Según las leyes de la física y de la química, formuladas por tipos cuyos cerebros funcionaban mucho mejor que el mío y comprobadas experimentalmente en todos los casos (por eso son leyes, y no teorías)*, ahí no hay otra cosa que agua. Claro, nadie se muere por tomar todos los días unas gotas de agua, que los homeópatas serán ignorantes pero no son tan estúpidos para dejar que los acusen de asesinar a sus pacientes.

Uno podría preguntarse cómo es posible que algunos homeópatas sean además médicos, y que ignoren esto. Yo me lo pregunto, y no encuentro respuesta. Claro que cuando se los enfrenta con estos hechos incontrastables, estas buenas gentes sacan un "as" de la manga: resulta que el agua tiene memoria. Eh? Cómo dice? No, que yo no lo digo, lo dicen ellos. El agua se "acuerda" con qué sustancia se la mezcló, y adquiere sus propiedades, y mientras más diluímos la sustancia original, más se acuerda el agua. Creo que la agitación entre cada dilución tiene que ver con esto.
No hay ninguna, pero ninguna evidencia científica que pruebe esto, pero si así fuera, no veo por qué el agua que usan los homeópatas para preparar sus menjunjes inexistentes no se "acuerda" que antes estuvo mezclada con cualquier otra cosa, ya que los homeópatas no obtiene su agua juntando átomos puros de hidrógeno y oxígeno, sino de cualquier otra fuente. "Ah, pedazo de ignorante, es que el agua se acuerda solamente de lo que nosotros le ponemos" me contesta un homeópata indignado, con lo cual el agua tiene memoria selectiva ,vea usted.
Esta afirmación increíble también los salvaría de contestar la siguiente pregunta hipotética: El agua que todos bebemos proviene de fuentes diversas. En el caso de los habitantes de Buenos Aires viene del Río de la Plata. A pesar de todos los tratamientos a la que se la somete, estoy en todo mi derecho de afirmar que un vaso de agua sacado de la canilla de mi cocina, como el que tengo a la vista en este preciso momento, contiene infinitesimales cantidades de:
-Excrementos de un turista ucraniano.
-Veneno para ratas.
-Líquido de frenos.
-Pomada para lustrar zapatos.
-Jugo de limón.
-Café.
-Mondongo a la española.

Entonces, mis queridos homeópatas, cómo puede ser que no me cure ni me enferme?

Final levemente conciliador: A pesar de todo lo anticientífico de la homeopatía, hay quienes que afirman que les ha dado resultado. No lo niego, existe algo llamado efecto placebo que se manifiesta cuando a un enfermo le dan una sustancia inocua diciéndole que es una medicina. El paciente a veces se cura, tal como hubiera sucedido con el remedio real. No pretendo conocer todos los factores que puedan favorecer que el cuerpo humano active su capacidad de autorrepararse. Por eso, si la homeopatía le dio resultado para curarse la caspa, bien por usted. Pero por favor, no vaya a dejar de ir al médico si tiene una enfermedad seria, no se deje tentar por la magia y los charlatanes, no se deje convencer de que usted tiene un "desequilibrio energético" o pamplinas por el estilo y que se va a curar tomando unas gotitas del preparado del Dr. Chapuza, porque la cosa se puede poner peor. Por algo los homeópatas ya empiezan a ser más cautelosos diciendo por ejemplo "La homeopatia tiene sus limites, no puede tratar la sicosis ni las enfermedades organicas con lesiones irreversibles, no puede eliminar los microbios o parásitos (enfermedades infecciosas) pero sí estimular las defensas".

Bien, ya está. Hay otras falacias proclamadas despreocupadamente por la homeopatía (busquen "homeopatía" en Internet y verán cosas de lo más pintorescas), pero creo que por ahora ya es suficiente. Se reciben insultos e incluso golpes de puño y patadas de los homeópatas lectores y sus seguidores. Adelante, peguen, pero eso sí: en dosis homeopáticas, por favor.

Buenas noches.

(09/11/2006)
* Antonio me aclara con toda justicia que las teorías científicas sí son probadas experimentalmente. Y esa es la diferencia entre la ciencia y la superchería, esta última no puede demostrar nunca bajo condiciones controladas sus fantásticas afirmaciones.

11 comentarios:

Fuzter dijo...

EXCELENTE.
espectacular.
conciso.
muy instructivo.

obvio para mì, pero aparentemente no para muchos.
buguerto, el iluminador de mentes.

siga asì.


Fuzter

Gustav dijo...

Yo pensaba (casi diria que me habian prometido) que en el siglo XXI ibamos a tener autos voladores y robots sirvientes, pero en lugar de eso tenemos astrólogos, tarotistas, homeópatas, clarividentes y brujas.
Si alguna vez consigue la dirección del departamento de quejas del universo aviseme que lo acompaño.

Bugman dijo...

No hay caso, me tomo un taxi y tengo que viajar parado...cuando espero ataques furibundos de las legiones new age, descalificantes invectivas de curanderos y floristas de Bach, epìtetos indignados de fanàticos de la energía piramidal y denuestos de terapeutas alternativos, me encuentro con el apoyo de lectores que ejercen el pensamiento crítico. Será que los defensores de las pseudociencias no leen mi blog? Será que no tienen nada que decir? Será, como sospecho, que en realidad mis lectores son un puñado de incrédulos, remarcando sobre todo lo de "puñado"? En fin, la próxima vez escribo sobre el pan con queso y su ostensible influencia en los voltímetros.

Mariel dijo...

Mejor me convida un chocolate y escribe lo mismo pero en 10 renglones.No es que no me guste leer, por el contrario, pero con 10 renglones alcanza de muestra para ironías, sagacidades y malabarismos del lenguaje con una buena dosis de astucia y una sutil verborragia lamentablemente inusual en la raza masculina. Falta el malbec y El chocolate lo elige usted ¿ok? pero que no sea amargo o lo podemos reemplazar por 45 gotitas de petunia y jugo de azucena que dicen que son buenas para incentivar la digestión del chocolate
Saludos cordiales y gracias por el humor

Bugman dijo...

Mariel, gracias por el comentario,y gracias por adjudicarme un montón de recursos de los que carezco.
Por ejemplo carezco de poder de síntesis, que ya me gustaría poder decir todo aquello en 10 líneas.
Igual brindo por usted (y eso que no suelo tomar vino) porque ha sido muy astuta en su crítica al artículo, sin entrar en la polémica de fondo y halagando mi vanidad.
Eso sí, el chocolate a mí me gusta a montones, nada de dosis infinitesimales.

~*Nyx*~ dijo...

Una palabra: Genial.

(Qué sintético, ah?!)

-Discúlpeme, pero me voy a retirar a reírme de este comentario que acabo de hacer en perfecta soledad, después (por supuesto) voy a colocarme una mascarilla de tilo y miel para descongestionar y suavizar mis femeninos músculos faciales.-

Otra vez: genial.

Bugman dijo...

Srta Nyx, muchas gracias, lo único que me desilusiona es no tener los ataques de fanáticos new age, pero ya ve, mis instintos no son lo que eran. Por ahí hasta pruebo algún remedio homeopático para la alopecía y me crece pelo y todo.

Antonio dijo...

Mi Estimado Bugman.

No lo insultare, en especial por que estoy de acuerdo con que la homeopatia homeopatia es un monton de patrañas dignas de "what the bleep do we know?" -pero que ricos saben los chochitos-.

Sin embargo hay algo en su post que se ha malinterpretado frecuentemente, y ha dado pie a otras patrañas tal vez mas graves, como toda una polemica alrededor del diseño inteligente. Y es que en la fisica, como en la mayoria de las ciencias, una teoria, es tan comprobada como una Ley. La diferencia entre estas, es que una Teoria es todo un conjunto de leyes y procesos logicos que llevan a explicar una serie de fenomenos.

Bueno, no saturo mas su bandeja de entrada. Saludos

Bugman dijo...

Antonio: muchas gracias por el comentario y la muy pertinente aclaración. Es verdad, las teorías científicas se somenten a rigurosas comprobaciones , y mientras los resultados de estas pruebas coincidan con la teorìa, esta es útil. Y cuando deja de ser útil gracias a nuevos descubrimientos, se desecha. (Ptolomeo tuvo que dejar paso a Copérnico) Los brujos en cambio no ofrecen ninguna prueba. Con su permiso, voy a editar el artículo para subsanar el error.

Esteban dijo...

Según tengo entendido, lo que posibilita que una teoria sea científica no es que sea verificada (las pseudociencias pueden ser verificadas) sino las posibilidades de contrastación que presentan. Esto se debe a que no tienen que tener demasiadas hipótesis ad hoc que las hagan incontrastables
Ejemplo psicoanalitico: el psicoanalisis cura, y si no cura es por resistencia del paciente. Esto se puede verificar en la práctica, no es cierto? Lo que se complica es negarlo, puesto que no presenta espacio como para hacerlo. La clásica afirmación "llueve o no llueve", que siempre es verdadera.
Lo que no debemos perder de vista es que una disciplina por no ser cientifica no pierde validez para quien le interese practicarla. La gran mayoria de las ciencias sociales no son cientificas y no por ello se prescinde de ellas. Lo mismo viceversa: el estado de la medicina hoy dia es lamentable y de eso no la salva el hecho de quesea una práctica científica.
Saludos!

Bugman dijo...

Esteban, no es mi costumbre responder comentarios tan antiguos, pero lo que usted dice tiene interés. Creo que en la primera parte de su comentario se refiere al falsacionismo de Popper, que intenta demarcar la ciencias de lo que no lo son.
Me confunde un poco cuando se refiere a "verificar". De hecho no hay ninguna experiencia que se haya hecho en ambientes controlados y bajo estrictos métodos científicos que haya verificado los supuestos resultados de la homeopatía. Ninguna pseudociencia puede verificar sus resultados. Sí, están ampliamente demostrados sus errores.
Cuando una práctica acientífica es reconocida como tal, no tengo problemas con que alguien decida seguirla (siempre y cuando no sea peligrosa o cause daño o impida que se resuelva un problema de la forma tradicional), mi encono es contra los que reclaman el carácter científico de evidentes fraudes como la homeopatía.
¿El estado de la medicina es lamentable? ¿De veras? ¿Se anima a decirle eso a las millones de víctimas de la viruela, enfermedad que hoy se ha erradicado?
Por poner un solo ejemplo.
Saludos, y gracias por opinar!.

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