viernes, 26 de junio de 2009

Tetris



Intento mantener el escritorio de mi oficina razonablemente ordenado. Lejos estoy, sin embargo, del trastorno obsesivo compulsivo, no desespero ante un objeto que no respeta perpendicularidades o paralelismos. Tampoco lo tengo completamente despejado, es una superficie grande y las cosas tienden a depositarse sobre las superficies grandes.
Puede notarse, a grandes rasgos, una cierta división en zonas. Está la zona de papeles, la de útiles de oficina, la de CDs y DVDs, la de trabajo donde está el monitor, el teclado y el mouse, la de teléfonos y la de objetos de transición, que está allí en virtud de que no les encuentro otro lugar y no molestan. Los cajones son otro asunto completamente diferente, allí hay una variedad insospechada de elementos que ocupan todo el espacio disponible y se han mezclado de una forma tal que constituyen una especie de sopa primordial, homogénea e indiferenciable. Casi nunca abro los cajones de mi escritorio.
Por debajo y por el costado del mueble discurren metros de cables de electricidad, teléfono y datos. Se produce allí un fenómeno de abundancia, donde hacía falta un cable de cincuenta centímetros hay uno de dos metros, donde faltaba un decímetro para llegar al conector correspondiente se florea un prolongador de treinta. Como resultado si se observa la zona de cables se tiene la impresión de estar asistiendo a una orgía de culebras de diversas clases y calibres.
En resumen, mantengo sobre mi escritorio (al menos sobre la parte visible, la superficie de trabajo) una somera organización carente de fundamentalismos. No lucho a brazo partido contra la entropía, más bien mantengo un conflicto de baja intensidad con alguna que otra escaramuza esporádica. Por ejemplo ayer tiré a la basura unos diez presupuestos de hacía dos años, ese tipo de cosas.
Menos los jueves.
Los jueves viene la señora que hace la limpieza de la oficina. Esta mujer necesita que las áreas sobre las cuales opera estén completamente libres. Utiliza una técnica consistente en apilar objetos. Pero lo que se dice apilar. Con una destreza sorprendente se las arregla para acomodar todo lo que encuentra en un espacio minúsculo, haciendo una especie de torre compacta donde ningún espacio es desaprovechado. Es como un Tetris del mundo físico, como una ardilla acumulando nueces. Desgraciadamente, no ejecuta la acción inversa. Ella apila, no desapila.
Luego de que pasa por mi oficina observo la curiosa disposición que deja su accionar, y siempre tengo la impresión de que un gigante tomó el edificio, lo puso de costado y lo volvió a su verticalidad originaria. Todo, pero todo, está contra un rincón. Teléfonos, monitor, teclado, papeles, bolígrafos, sillas, cajas, relojes y cables. Me toca a mí volver a colocar los objetos dentro de las zonas cuyos límites han quedado desdibujados por la operación maníaca de su apilación compulsiva.
Por una razón u otra, nunca encuentro el momento para hablarle con amabilidad y explicarle que si bien no tengo quejas de la limpieza, me resulta un tanto molesto desarmar su curiosas formaciones, y que a veces estoy toda la tarde buscando el papel que me hace falta. Por favor, debo pedirle, no me deje todo apilado.
Ayer tuve que asistir a una reunión fuera de la oficina mientras la constructora de torres estaba trabajando. Cuando regresé, ya se había ido. Y mis cosas estaban nuevamente todas apiladas, pero en forma diferente, como con fervor, con saña, como si se hubiera ejecutado un ritual. Incluso las culebras orgiásticas, que nunca se levantaban del piso, se habían unido al ziggurath que se erguía orgulloso en el rincón. Para esto la mujer había desconectado minuciosamente todos y cada uno de los cables, sin reparar en lo que estaba funcionado y lo que no.

Reconozco ese patrón de comportamiento. He visto muchas películas. La señora que limpia mi oficina los jueves es una psicópata. Tengo miedo de despedirla y que algún día me espere a la salida, me sorprenda y me ataque con un cuchillo de carnicero. Y después de propinarme trescientas doce puñaladas corte mi cadáver en pedacitos. Y ponga los pedacitos en una bolsa, y vaya a mi oficina.

Y me apile.



Buenas noches.


47 comentarios:

Victor dijo...

Me sentí totalmente identificado estimado Bugman.

Eso me pasaba hasta hace algunos años, hasta el día que le imploré la la Sra. de la limpieza que no "ordenara" mas mi escritorio. De ahí en adelante casi nunca mas perdí cosas en la oficina. El efecto adverso fue que la mugre empezó a tomar niveles inimaginables. Un horror en serio, me da vergüenza recibir gente en mi oficina. Una o dos veces por año abordo la tarea de ordena y limpiar el escritorio pero siempre termino en un amargo fracaso. Ya no se que hacer, a esta altura creo que lo único que me puede ayudar es un incendio y empezar un nueva vida en otra parte.

No le recomiendo prohibir la limpieza del escritorio.


buenas noches

Mariano dijo...

Apílese, esa mujer es una psicótica.

Perdón, apiólese.

El Profe dijo...

Yo soy de lo más ordenado.... pero pasaba a dejar mis saludos, disfruto mucho de tus opalabras :) y ahora me apunté como perseguidor también.
Desde Tierra del Fuego :D

El Señor F. dijo...

Sí..

en casa sufro de un problema similar

ocurre que comparto cuarto con mi señor hermano, cuya noción de "ordenar" es "mandar todo abajo de la cama" y que tiene una extraña manía de dejar toda la ropa, limpia o sucia, mía o suya, sobre el sillón.. llegándose a veces a pilas insospechadamente altas y pesadas de ropa. una vez traté de levantar todo de una, me fui para atrás, y quedé sobre mi cama, apalastado por una masa compacta de varios kilos de jeans, remeras, camisas, buzos, un acolchado y alguna que otra corbata.

Tardé un buen rato de salir de abajo de ahí.

saludos!

El Señor F. dijo...

pd:

una pequeña corrección: Es medio dificil apuñalar a alguien con un cuchillo de carnicero. Rebanar, tal vez. pero apuñalar, casi imposible.

Elvis dijo...

Sr. Bugman, quien no haya tenido nunca una pila de papeles y, o, enseres oficináticos, es que nunca ha sido oficinista.
Yo siempre me guío por un principio fundamental: dicen que cuando la mesa está desordenada, la mente está desordenada, pero... ¿y cuando la mesa está vacía?

Julieta dijo...

Le tengo terminantemente prohibido a la señora de la limpieza que ordene mi escritorio y la zona de la pc..Una vez ,desenchufó todos los cables para limpiar mejor y no los apiló ,pero los enrolló a su manera por lo que ,cuando ví eso casi muero de la impresión..Desde ese preciso momento la zona escritoril ( existe esa pala bra ? )está vedada para ella ,la limpio yo y ordeno yo...Vas a tener que hacer algo así ,ahora ,si es una psicópata te arriesgás....Beso ...

Mona Loca dijo...

Ah, caramba.
Yo creo que estas señorasquelimpian tienen una capacitación secreta.

Ordenan segun su propio criterio las cosas, nunca preguntan.
Así es como, por ejemplo, en casa, ropa mía va a parar al placard de la monita grande ( bueno, somos del mismo tamaño...pero...no es evidente que esa blusita cuarentona no la puede lucir una joven de casi 15? Y esa remerita de Mickey no es para esta matrona con cierta panzuli?)

Y la de la oficina, apila las sillas ( que tengo para dar cursos) y así las deja.
O sea que luego, antes de empezar el curso, tengo que ir media hora antes a acomodar las dichosas sillitas.

Yo no les digo nada, porque estoy segura de que forman parte de una logia y se pasan la info de unas a otras.

Temo que la venganza sea terrible.

Y si me quedo sin chica en alguno de los dos lados, me muero.

yo dijo...

Esta señora no sera Noruega??? pregunto por las dudas jajaaj.

Liana dijo...

Estimado Mr. Bug.: suele sucederme bastante a menudo por cierto, encontrar objetos que había creído perdidos para siempre en medio de panes petrificados, medias sucias y duras, calzones inidentificables, corpiños rotos y otras menudencias igual de asquerosas, en el cuarto de mi nieta, la adolescente. Pero allí no acaban mis padecimientos: en medio del living (dícese del espacio para TODA la flia.)muñecos sanos y de los destruídos, papeles con dibujitos prolijamente desperdigados por todo el lugar, nuevamente panes petrificados, sillitas, mesitas y silloncitos, de mi nieta la pequeña...También padezco la pasión de mi hija, la mayor, por el termo y el mate a todas horas, por cualquier lado y el extraño hobby de mi yerno por las herramientas, las que aparecen en los lugares más insospechados...A veces me pregunto: ¿es así de difícil la convivencia o quizás (y más peligroso) han sido contratadas por los noruegos, con el único propósito de volverme loca? ¿Será el principio de una conspiración?
¡HELP!
Saluditos

Bugman dijo...

Víctor, yo también pasé por eso, a la mujer que limpiaba antes (y que dejó de venir por razones nunca explicadas) le dije que no me tocara las cosas. Obtuve, claro, el mismo resultado: adem¿ás del desorden, mugre, mucha, pero mucha mugre. Mover una carpeta y descubrir el color real del escritorio contrastando con una capa de tierra grisácea no es una buena carta de presentación. estoy resignado a reacomodar las cosas cada jueves. Además, claro, tengo miedo.

Mariano, "psicópata", psicópata. No es que yo sepa la diferencia.

Profe, es usted el segundo "Profe" que me honra con sus palabras. ¿Se ofendería mucho si lo llamara "Profe adjunto", para diferenciarlos? Si no me equivoco, también se ha convertido en el lector más austral.¡ Bienvenido, y gracias !

Señor F. se ha sabido de casos de gente que jamás ha logrado salir. Me lo contó un cuñado. No, cuñado mío no, cuñado de otro.
(Ah, no, no me venga con tecnicismos. Yo leí en el diario que no se quién "apuñaló a su mujer con un cuchillo de cocina". Y si lo dice el diario está bien. Además a los psicópatas les tiene muy sin cuidado la sintaxis).

Elvis,no se deje influenciar por esos dichos. Yo tengo la mesa parcialmente ordenada, pero en mi cabeza reina el caos todo el tiempo. (Aunque ahora que lo pienso, el escritorio de los grandes ejecutivos de empresas está siempre muy despejado).

Julieta, temo que sucedan dos cosas si tomo ese curso de acción: que la suciedad invada mi espacio de trabajo hasta convertirlo en un set natural para filmar películas con ambiente post apocalíptico, y que la fámula se ofenda y me haga quién sabe qué cosas. No hay límites en lo que puede imaginar una mente perturbada.

Mona Loca, yo no quería decirlo por temor a represalias. Pero sí. Están en contacto, pertenecen a algún tipo de sociedad secreta. Como la secretarias, los encargados de los edificios y los escribanos públicos. Sobre todo los escribanos. Hasta hay un Colegio de Escribanos.

Yo, (quiero decir usted, que se hace llamar yo, pero no soy yo, no se si se entiende), es una posibilidad real. Y si no, está al servicio de ellos. Pero no se preocupe, resistiré.

Bugman dijo...

Liana, no hay manera de luchar contra eso, yo de adolescente compartía cuarto con mi hermano. Si bien yo tenía cierta tendencia al orden, él era una especie de fuerza de la naturaleza. No conforme con esparcir las más diversas cosas por su lado del cuarto, incluía mi parcela en la zona de desastre. La cosa parecía como si hubiera explotado una bomba en una lavandería. Mi madre luchaba valerosamente, pero sus esfuerzos eran en vano.
Los adolescentes son refractarios al asco y la suciedad. Ah, pero los más grandes no tienen excusa, córralos a escobazos. Ya vendrá el equilibrio.

Liana dijo...

Mr.: le hice caso y los corrí a escobazos!!!!!!!!Ahora estoy en la calle,, sin nada de equipaje y lo peor es que mis cigarrillos y la llave del auto quedaron en el castillo del que he sido expulsada...¿Alguna otra idea brillante para darme? ¿Me invita a almorzar? ¿No? Bueno, lo quiero igual...
Saludos y que Dios me ayude!

Alelí dijo...

Lo que no entienden los T.O.C es que en nuestro aparente desorden, nosotros nos entendemos, es un órden particular. Podemos visulmbrar el papelito que estamos buscando entre una marea, para otros imcomprensible, de otros millones de papelitos. Luego utilizando los dedos cual pinzas, y lo rescatamos.
Déjele un papelito "hoy no me ordene el escritorio por favor" y lesto ya está.
Ahora si esta señora se enfada, yo que heredaría? los derechos de autor o el auto?

Natalia Alabel dijo...

Me pasa lo mismo con mi escritorio...pero no tengo señora que limpie, debo hacerlo yo misma. Pero francamente, eso nunca sucede.-

Laura dijo...

lo mio también queda en un mero intento.....pero la realidad es que mi escritorio está siempre desordenado. El tema es que no me molesta en absoluto, a quien parece molestarle es a mi chico que muy descaradamente a veces y otras veces a escondidas trata de "ordenarlo"

Eso por un lado...por el otro está la señora de la limpieza que no apila pero amontona, o sea una conspiración de partes hacia mi persona y mi escritorio.

conclusiones, a mi chico he llegado a prohibirle la entrada a mi lugar de trabajo y a la señora terminé por amenazarla con echarla si una sola vez más acaso rozaba uno solo de los papeles que muy desordenadamente dejo ordenados en mi escritorio.

eso sí, me tengo que hacer cargo de la limpieza que por cierto me rompe soberanamente...pero por lo menos encuentro mis cosas (papeles o lo que sea) donde los dejo.

Mariano dijo...

Se lo decía por las puñaladas + el wi-wi-wi + psicósis + Hitchcok.

La candorosa dijo...

Las señoras de la limpieza pertenecen a una logia en la que semana a semana toman adoctrinamiento de como hacer sus quehaceres.
Apilar, correr hacia un costado todo lo que hay a su paso, pasar trapos húmedos sobre papeles (?), y usar en exceso "Blem" con la ventanas y puertas cerradas es parte de su entrenamiento cotidiano...

En fin, a veces pienso que su cometido no es la limpieza del lugar, sino matarnos!!!

Saludos!!

Minombresabeahierba dijo...

Mi ex suegra una vez que yo no estaba en casa, entró en mi escritorio que tenía la disposición de mis elementos como muestra su foto...y cuando yo llego los encuentro "apilados".

Cuando pregunté quien habia osado hacer eso, ella naturalmente dijo, "Estaba desordenado y ordené...."

Comprenderá porque la llamo exsuegra...eso si , cada tanto por la calle miro para atrás....por el cuchillo....

Felipe Iglesias S. dijo...

Bueno, en mi caso, la señora que limpia mi oficina va menos de lo que realmente quisiera (ya que mi socio la llama poco, y es el encargado).

El problema es que al parecer yo soy más maniático del orden y la limpieza (siendo que soy un poco desordenado, aunque no en la oficina) y siempre encuentro que mi oficina está igual, pero con nuevas áreas limpias.

Los lugares que re-estructura brutalmente son el baño y la cocina, cosa que agradezco.

Pero jamás he visto tales apilaciones, eso es casi un lujo... lujo de temer.

Excelente descripción.

Saludos, El Cerdo

choripanboy dijo...

"la señora que hace la limpieza de la oficina. Esta mujer necesita que las áreas sobre las cuales opera estén completamente libres"

Má ó méno "la Marita" de your ofiss...

Yoni Bigud dijo...

Señor Bugman: Ninguna batalla que pretenda emprenderse contra el gremio de la limpieza puede terminar bien.

Si la despide, usted no está despidiendo a una empleada. No. Usted está disparando un misil hacia la Bahía de los Cochinos (notará qué oportuna ha sido -también- la elección del nombre).

La que venga no será mejor ni peor. Será distinta. Puede ser que no le guste apilar, pero tal vez -al igual que la mía- sienta la necesidad irrefrenable de eliminar los papeles que encuentre tomando como parámetro su aspecto general o su importancia presunta. Papel un poco arrugado, lo tiro. Papel un poco más amarillo, lo tiro. Papel suelto, lo tiro. Papel que no comprendo, lo tiro.

Y también será una psicópata Señor Bugman. Lo será. Y luego de cortarlo en trocitos lo tirará. Y no quiera saber la importancia que seguramente le asignaría a usté como persona, porque entonces dejaría de soñar con un tacho de basura decente.

Un saludo.

El Renegao dijo...

Ese problema aùn no lo tengo. Sera porque tampoco viene alguien a limpiar mi lugar de trabajo. Y yo tampoco le dedico el tiempo para hacerlo, salvo 2 o tres veces al año, o cuando la situaciòn sea forzada por alguna causa especial.

Este año me propuse cambiar el aspecto del lugar, como para poder atender al pùblico (hasta ahora lo hacia como estaba), asì que de a poquito, comenze a levantar pilas de papeles, carpetas, plaquetas, cd, heramientas y varios articulos mas que por la extensiòn del listado no se detallan, del piso y los guarde en dos nuevos muebles que adquirì.

El asunto de las telas, ya lo estoy tratando, lo que me da miedo es de quitar las de surgen de las luminarias,ya que me parece son parte del sosten de las mismas.

Lo que si, que en cualquier momento vuelvo a limpiar el escritorio. Ya se esta poniendo molesto eso de andar corriendo con el dorso de la mano, ciertas cosas para poder mover el mouse con un poco mas de libertad.

SAludos

Fauntella dijo...

la señora que trabaja en mi casa me hace lo mismoooooooooooooo
hoy la mesa de mi cocina, en donde ahora estoy, es un quilombo tengo la latop, la cuchara con la que comi locro , el vaso de vino, papeles, anteojos, dos encendedores, un paaquete de pan rallado, etc, ah y lo principal mi tupperware con...
pero mañana viene la señora, que deja todo apilado, ordenado, todo limpio no se como hace debe tener una varita

Ouchurus dijo...

No se cómo lo tolera. Será que yo sí soy cuasi obsesiva compulsiva y si me cambian algo de lugar para limpiar, pobre del que no lo devuelva a su lugar.
No se deje ganar! Si, yo también creo que es psicópata...pero en ese caso la mejor defensa es un buen ataque...o sea apílele sus elementos de limpieza, o mejor aún apile sus cosas ANTES de que ella llegue a ver qué pasa!

Bugman dijo...

Liana, solamente a usted se le ocurre hacerme caso. Aprenda para la próxima.

Alelí, si la psicho me hace picadillo, imagino que tendrá que disputarse mis depojos con el resto de los lectores. Usted los ve así todos correctos y caballerosos, pero espere a que haya que pelear por mi herencia.

Natalia Abel, si necesita mujer de la limpieza le mando una, ¿eh?. Uhhh...no sabe lo bien que limpia. Es un poco psicópata, pero vamos, quién no lo es hoy en día.

Laura, ¿por qué será tan difícil mover las cosas, limpiar y luego dejarlas más o menos como estaban?
A la mujer que viene a la oficina le tiene muy sin cuidado el orden, solamente quiere limpiar, no se puede decir que ordene, ella apila, apila, apila.

Mariano, ¿ya salió el jueguito de "Psicosis" para la Wii?

Candorosa, claramente, tienen un objetivo que no conocemos. Yo estoy seguro de que los jueves, un poquito, envejezco.

Minombre, lo bien que hizo. El escritorio de un hombre es su fortaleza, su castillo y su santuario. Lo malo es que está lleno de herejes.

Felipe Iglesias, y la técnica descripta se extiende a toda la oficina, en la cocina apila platos, vasos, cajas de té y cubiertos. Alguna vez tendríamos que pegar todo en las posiciones en que lo deja y presentarnos en alguna exposición de arte.

Chori, más o menos, realmente. Aunque creería que a esta, llegado el caso, le podría ganar en singular combate. Creería.

Yoni, su comentario me llena de esperanzas. No, no, perdón, todo lo contrario. Pero igual me saca un peso de encima, no importa lo que haga, perderé. No es tan malo saberlo de antemano, por lo menos uno se ahorra disgustos. Gracias.

Renegao, toda acción que se oponga a la entropía es inútil pero al mismo tiempo necesaria. pero póngase un límite. Por ejemplo, plantéese seriamente la posibilidad de pasarle una franela al escritoio si y sólo si el mouse se le queda pegado a la superficie.

Fauntella, bienvenida, ¿me está diciendo que la mujer que limpia en su casa hace lo mismo que la que limpia en mi oficina? Entonces es verdad, se enseñan las técnicas unas a otras. Estamos fritos.

Ouchurus, también estuve pensando en no tener más cosas. Una oficina vacía, con una alfombrita en el piso y un almohadón donde yo me siente en posición de loto. Me voy a tener que vestir con una túnica para estar a tono, sospecho que con la cabeza afeitada me debe quedar elegantísima.

El Renegao dijo...

La verdad que su comentario me causo bastante gracia, y el motivo es simple.

Una vez (hace muy poco) me quedo pegado el mouse.

No, no era por mugre, solamente un poquito de "ejercer acciones en lugares no apropiados".

Usar cianoacrilato sobre el escritorio tiene sus riesgos, como que caiga un poquito y sin querer el mouse se pose en el lugar.

Y vea lo que son la casualidades.

Estaba pegando los anclajes del monitor en una placa madre.
Se los arrancò la señora que limpia cuando sacò el cable del monitor sin desatornillar, para limpiar detras de la mesa de computaciòn.

SAludos

Pablo dijo...

Adhiero a lo expuesto por el Señor Bigud. A mi casa venía una mujer para quién todo estaba intrínsecamente desordenado. Es decir, nada iba en el lugar donde estaba. Encontrar mis pertenencias era un calvario.

No se trata de encontrar normalidad sino defectos que a uno le molesten menos.

Virginia dijo...

Uno de esos días (raros) me levante con las agallas de decirle a la Sra del aseo de mi oficina, que dejara de hacer tan particular actividad, y el resultado han sido años acumulación de polvo en mi escritorio,ni hablar de la orgia de los cables debajo de mi escritorio...deben estar infectados de sabe cuantas enfermedades... vaya usted a saber... siga desapilando, es lo mejor...

Saludos,

Virginia

Mensajero dijo...

Algo parecido al síndrome de Estocolmo se establece entre el personal de servicio y algunos patrones.
Cuando los primeros, si se trata de mujeres, perciben cierta flaqueza emocional, no operarán como empleadas sino como madres sustitutas, tomando control absoluto de la vida de quién les paga.
Me queda claro que no se trata de su caso.
Yo le recomiendo que llene su escritorio de objetos imposibles de apilar y espere desafiante.

El Profe dijo...

Siempre me impresionaron esos grandes escritorios prácticamente vacíos; dan apariencia de poder y orden. Talvez por eso, desde que tuve mi primer escritorio me empeciné en que al término de la jornada mi escritorio quede despejado o por lo menos "ordenado". Eso sí, las carpetas en las que se puede levantar todo el caótico conjunto que está sobre el escritorio y las gavetas en las que se puede arrojar tales carpetas ¡son lo mejor que se pudo inventar para mantener el "orden"!Un abrazo.

El Profe dijo...

Respecto al personal de limpieza —generalmente señoras mayores a las que los avances tecnológicos importan poco o nada— mantengo la política de facilitarles lo más posible su labor; luego que el amontonamiento de cables produjera algunos cortocircuitos, por empujarlos ¡con un estropajo mojado!, recurrí a todo lo inalámbrico que se pudiera (teclados, teléfonos, etc) porque sin ellas es realmente imposible no sucumbir a la suciedad.

Fiura dijo...

Felicitaciones!


The merge.

BB.

Usted me entiende :)

Bugman dijo...

Renegao, porque le ponga un nombre complicado no deja de ser un pegote. El cianoacrilato también es mugre, no se haga el que trabaja en un quirófano.

Pablo, si sólo fuera ejercer un concepto diferente del orden, podríamos ponernos de acuerdo. Lo que hace esta mujer, es simple locura.

Virginia, absolutamente, es uno de los casos en donde no hay ganancia, solamente se trata de minimizar la pérdida. Por lo menos esta no me moja la alfombra con productos para lavar ventanas.

Mensajero, le aseguro que su recomendación no haría más que convencerme de mi derrota, esta mujer es perfectamente capaz de apilar esferas.

Profe, de acuerdo, yo intento facilitar su tarea, pero esta ujer no se detiene ante nada. Afortunadamente dejó de pasar un trapo sucio sobre las pantallas de los monitores, más que nada porque una vez uno de mis programadores la pescó in fraganti y lo tuvimos que parar entre cuatro.

Fiura, no es un merge, es más bien un joint venture (gracias). Ya lo anunciaré por aquí.

Ceo dijo...

Mr., no voy a dejarle ningún comentario, lo que relata me es extraño, igual que los escritorios y las domésticas.
Bueno, espero el próximo post.

Fiura dijo...

Pero claro! Tiene Usted razón.

Disculpe mi torpeza.

De nada.

Jorge-Z dijo...

Estimado Bugman, no se queje de lleno. La buena mujer le pone pilas a su oficina.

Propóngale una manito de jenga de expedientes, o regálele un libro de geometría. Quizás algún día un dodecaedro de presupuestos le alegre el día.

La otra opción quizás sea dejarlo todo apilado. Hágalo sin criterio alguno, lo más primatemente posible. Tal vez la señora Pilar (debería llamarse así, no hay dudas) lo ponga todo en el lugar que debiera estar. Hay mucha gente que cree que ordenar es cambiar las cosas de lugar.

Último recurso: Cambie de oficio, dedíquese a coleccionar bolitas de vidrio. Y pídale que le avise cuando termine de apilarlas.

JuanRa Diablo dijo...

Antes de que lo haga ella... ¡mátela usted!
Le propongo que camufle entre la amalgama de cables de su ordenador una mortífera serpiente.

El viernes entre en su despacho con botas altas de cuero antimordeduras, deshágase del reptil y del cadáver de la noruega y desapile, es decir, vuelva a colocar todo en su sitio.
Así de fácil.

Eso sí, puede que la llegue a echar de menos. No es fácil encontrar eficientes señoras de la limpieza.

Bárbara dijo...

Me sentí identificada con el texto, pero creo que del lado equivocado. Muchas personas me suelen decir que juego al tetris con el mundo material que me rodea. Yo no lo veo tan así, no creo ser la persona mas ordenada del mundo pero, Bugman, para q te voy a mentir?? me encantan las cosas bien apiladas en los rincones!! (aunque también me molesta tener q desarmar todo para encontrarlas...) cualquier machista lo atribuiria al simple hecho de que soy mujer...
saludos!!

Natita dijo...

yo soy enfrema de la limpieza. Pero después de limpiar todo, TODO vuelve a su exacto lugar... me molesta terriblemente la gente que limpia y "reacomoda" las cosas.
Cuando laburaba en oficina, la mina que venia a limpiar, limpiaba el escritorio de todos menos el mio. Lo tenía prohibido.

RELATO DEL PRESENTE dijo...

A mi me pasa algo similar, siempre que entran a limpiarme la oficina me piden que me retire y cuando reingreso me encuentro con todo dado vuelta. No se bien para qué, si el día que dí vuelta el teclado por poco me llega una carta documento del Presidente de la Comunidad que habita en el mismo.

anacabrera dijo...

Sr.Bugman...llego hasta usted desde el blog de mi hermano diablo.Pese a su insistencia (la de mi hermano)en que entrase a conocer su blog,aqui estoy..y ahora me arrepiento enormemente de no haberlo hecho antes.Me he reído a carcajadas...me duele hasta la tripa..un buen candidato ustd para el premio al que está nominado.Encantada de haber llegado hasta aquí.Hasta pronto

esteban lob dijo...

También existen "señores " de la limpieza, no menos fundamentalistas que esa mujer.

Abrazo.

Bugman dijo...

Ceo, bueno, imagínese a una mujer apilando todos sus útiles del tablero de dibujo. Es más o menos eso.

Fiura, hoy en día las relaciones empresarias son tan poco claras, no se preocupe.

Jorge-Z, me encantó lo del libro de geometría. Encontrarme cada jueves con un cuerpo geométrico diferente es un incentivo espectacular. Un icosaedro de informes, un hexaedro de facturas. Hermoso, simplemente hermoso.

JunaRa Diablo, creo que si vengo algún día ataviado con botas altas de cuero me van a destrozar mis empleados antes de llegar a mi despacho. No sabe lo bravos que son por acá.

Bárbara, no quiero alarmarla, pero lo suyo no tiene nada que ver con su condición femenina. Creo que hay tratamientos farmacológicos. (También puede probar con la psicoterapia, no va a dejar de apilar pero le importará poco el qué dirán).

Natita, venga a limpiar mi oficina, déle, le pago bien, le hago un cafecito, le cuento chistess, le dejo jugar con mi computadora, dele, dele, sea buena.

Relato, tenga cuidado, si en su teclado habita una de las "comunidades originarias" se va a comer una denuncia del INADI. A un cuñado mío le pasó. Al que vive dentro de un teclado, digo.

Anacabrera, bienvenida, muchas gracias. (cuénteme, ¿qué se siente ser la hermana del Diablo?).

Esteban, durante un tiempo venía un hombre que tenía un estilo muy enérgico, limpiaba en media hora, pero dejaba todo como si hubiera pasado un tornado. Nadie es perfecto. Abrazo trasandino.

WaitMan dijo...

¿Está seguro que es la mujer de la limpieza?
Mire, justamente por cosas muy similares a las que le ocurrieron a usted (y por curiosidad), un día dejé en mi oficina la web cam encendida y grabando.

Toda la noche.

Y vi al hombre de limpieza que hacía su trabajo ordenadamente, y se iba.
Pero mas tarde, llegaba el señor de seguridad, corría todo lo que había en mi escritorio, se quitaba los zapatos, apoyaba los pies allí, y se quedaba mirando la tele.

Ananá dijo...

Dos pares de cosas:
1. ¿Tan pijoteros son tus jefes q le pagan a alguien para q limpie SOLO LOS JUEVES? Y yo q me quejaba de los míos!!
2. Está bueno q sea apiladora porque después podés jugar viendo cuando haces línea, es un tetris en tercera dimensión.
3. Hay gente (http://www.jkrowling.com/es) q usa el quilombo del escritorio como carta de presentación.
4. MUY MUY bueno el blog, aunq no me acuerdo cómo llegué. ¿El 600 me lleva de vuelta?

Bugman dijo...

Ananá, vea, no sé cómo decírselo, pero yo no tengo jefes, tengo empleados y socios. La oficina es mía. (Sí, soy pijotero, pero me gusta decir que tengo los gastos fijos controlados y mantengo balanceado el cash flow).

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