domingo, 22 de marzo de 2009

Ayer te ví, Marita

Justo cuando pensaba que tu ausencia no me dolía más, Marita. Justo cuando todas las heridas habían sanado (menos esa de la mano, que no deja de supurar, el médico dice que nunca vio nada igual, yo ya estoy un poco asustado, la verdad). Justo cuando el fantasma de tu recuerdo se había vuelto un poco más amable y se contentaba con pegarme dos o tres sopapos en lugar de molerme a palos como antes.

Justo ayer, Marita, te ví.

Estabas como siempre, rotunda, potente, pujante. Y empujante también, a juzgar por el viejito del bastón canadiense que salió eyectado cuando se cruzó en tu camino. Sí, era tu inconfundible figura la que avanzaba abriendo una brecha entre la multitud que circulaba en la estación de trenes. No pude verte la cara, pero ese bamboleo de hombros, esa cadencia un poco paquidérmica al caminar y la estela de daños que dejabas al pasar eran inconfundibles. 

Avancé como pude entre las gentes ansiosas que intentaban abordar el último tren del día.  Yo no tengo tu habilidad para desplazarme, y fui quedando cada vez más rezagado. Sonreí cuando subiste por la escalerilla y convenciste a los dos adolescentes que bloqueaban la puerta de que descendieran de la formación un poco confundidos y con un  par de piezas dentarias faltantes. 

Sonreí porque ahora puedo, porque el odontólogo ya terminó de ponerme todos los implantes. 
¿Sabes, Marita? Durante un tiempo pensé que arreglarme los dientes que tu amor un poco rudo había desalojado de mi boca era algo como una traición, como borrarse un tatuaje, como quemar las cartas, o romper las fotografías. Al final la razón se impone, Marita, y uno se convence de que los gestos románticos son inútiles, sobre todo cuando los restos de comida se amontonan en espacios interdentales inusualmente amplios y el mal aliento hace bizquear a la gente que se nos acerca.

Pero ayer te ví, y te grité, y no me escuchaste, y el tren se fue, y yo me quedé en el andén viéndote partir acompañando de dos jovencitos que escupían sangre y hablaban de tu madre.

Y pensé que sí, te había traicionado, había tratado de tapar tu recuerdo con prótesis dentales de porcelana y que no era digno de tu memoria y que me merecía este abandono, si no era capaz de llevar con dignidad las huellas de nuestra vida juntos.

Así que le dije a uno de los jovencitos algo sobre comerse alguna cosa, y al otro le dediqué un comentario que complementaba el anterior sobre entregar algo y los dos se pararon frente a mí, se miraron y después no me acuerdo de nada más.

Pero hoy al mirarme al espejo y ver (además de un ojo morado, unas marcas como de dientes en el brazo y una oreja que se dobla en un ángulo que no parece correcto) que mi ayer anodina y artificial sonrisa estaba ahora decorada con un negro agujero de ausencia justo donde el último implante debía haber estado, me sentí nuevamente en paz conmigo mismo. Triste, desesperado, asfixiado, patético, confundido, solo, deprimido, abandonado, enfermo y sin ganas de vivir, claro, pero en paz.

Porque no traicioné tu recuerdo Marita. 

Mañana, o cuando pueda caminar sin que el dolor me provoque náuseas, voy a ir a la estación y me voy a quedar a esperarte, Marita. Todo el día, toda la semana, todo el mes si es necesario. Qué tonto fui al pensar que podría olvidarte.


Buenas noches.



PD: Más sobre Marita, aquí.

38 comentarios:

choripanboy dijo...

Cuanto amor Master,me emociona...
Si nos dice el número de andén y la estación,seguro que vamos a cebarle unos mates mientras espera a la Marita y seguro que entre nosotros, alguno tiene un protector bucal usado para prestárselo...
Implante más,implante menos,no arrugue,el amor es más fuerte...

Nippur de Lagash dijo...

Bueno, cada uno olvida la muerte como puede...

¿Por qué la gente vuelve con aquellos que sabia y certeramente la han tratado mal?

¿Qué dulce goce existe en el sufrimiento?



Disculpe el atrevimiento... ¿Está linda la rellenita?

El Fantasma de Belgrano dijo...

Siempre existen precios a pagar cuando se quiere estar en paz con sí mismo. Un par de molares parecen una contraprestación módica si lo que se obtiene es la revelación de que se ama a una dama.

Ouchurus dijo...

Veo que la historia con Marita viene de hace rato...quien lo hubiera dicho? resultó un romántico nomás!
No olvide Bugman! No olvide que olvidar, es morir un poco.Y a menos que sea a manos de Marita...no creo que valga la pena no?

Rocío dijo...

Marita es mi ídola.

loris lane dijo...

Desde que vi el título me emocioné mucho....
Marita....

Hay historias de amor tan fuertes, que sencillamente no pueden temrinarse...

Que hermoso todo lo que relata..

Buenas Noches Sr. Burgman

Jazmin dijo...

ooo Mr B. creame que no le he abandonado, al menos no por mucho tiempo, he seguido leyendo sus post, pero ya sabe usted, el trabajo, las conexiones a internet, los problemas, que mas he de decirle, lo he extrañado, a usted, sus palabras, su lógica y su pesar por marita

Raticulina dijo...

Y yo que creía que no tenías corazón...
Un atributo más y me convierto en fan.

Buen día.

cerriwden dijo...

querido Señor Bugman:
¡cuanta melancolía destilan sus palabras!
El bien perdido se hace presente ante nuestras almas con toda su vitalidad.
Su sufrimiento es nuestro sufrimiento.
La empatía mueve nuestros corazones y todos, todos le expresamos nuestra solidaridad.
Los implantes le abran salido un ojo de la cara.
Ahora tuerto y sin dientes, tomando mate con choripanboy, esperando un tren que nunca llega es el colmo del patetismo.
Lo enaltece, señor su amor a la dama de hierro, pero dama al fín. Como los trovadores de Provenza, su amor merece nuestro respeto.
Besos
PD: ya se lo dije. Marita no es para usted, pero el amor es más fuerte.Por las dudas no se acerque a Morón, cuídese de los tiros.

Cameron West dijo...

Volvió Marita.... la extrañaba...

El Renegao dijo...

¡¡¡Ese es mi pollo!!!

Volvió a ser un hombre hecho y derecho... bueno, maaas o menos torcido por lo golpes pero hombre al fin.

Imagínese si Marita hubiera o hubiese visto esa foto.

Si, ya se...igualmente lo trata como un pedazo de carne

SAludos

Artus Jorguín dijo...

Mr. B, además de un romántico (??), cómo otros aquí aseveran, lo q' estoy intuyendo es q' Ud. posee una lado masoquista. Q' tal se le daba el látigo a Marita?

Saludos Maso-Bugman

Artus Jorguín dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
moonport dijo...

Una historia de amores, trenes y dientes rotos...Creo que Cortázar, si pudiera, le diría: "Lindo cuento.."..
Impresionante lo suyo, Bugman.
Slds.

Gabriela dijo...

Ud tiene esa pasta de hèroe que no todos los ZZZupermanes poseen (si... zuperman con z y sin tilde) y afirmo mis dichos en que creo que es menos doloroso darse los implantes contra las canillas en la ducha de su casa que andar convidàndole cierta clase de comida a los muchachitos de la estaciòn que ya venìan como dos pavas de lata por la reciente pèrdida de sus propias piezas dentales a mano de la dulce pero apurada Marita.

Se me ocurren dos canciones para que se grabe en el émepetrè:

- como olvidarla.. como olvidarla.. si en mi vida ella fue lo mejor!!!

- Todos tenemos un amor.. que nos complica la vidaaaaaa!!!

No salte mucho que se le van a aflojar los pocos dientes que le quedan.

Stella dijo...

Le iba a ofrecer unos bizcochitos para comer mientras toma mate con el Chori, pero ¿podrá masticarlos?
Cualquier cosa, chifle!

moonport dijo...

Stella, quizás tampoco pueda chiflar.
Mejor, que le mande un mail.
Slds.

Octavio dijo...

¡Ay, Marita!

Octavio.

Mona Loca dijo...

En la vida hay amores que nunca...pueden olvidares...


Mire, Bugman.
Si no la olvida, es por algo. Busquela,búsquela!

Y cuando la encuentre...

N. de la A. dijo...

Que personaje Marita!

Pablo dijo...

Hay amores que dejan huellas.

En su caso, deja las dactilares en la Comisaría 24a de la Boca.

Crazygirl dijo...

Pero cuanta nostalgia y melancoliaaaa!!!!
Q romanticon, Bugman...me impresiono...a mi me escriben algo asi...y vuelvo....vuelvo a tumbarle los dientes de una trompada...Ay no....soy mas delicada...un ojo negro nomas...
Esa Marita lo dejo marcado de por vida...(e hizo mas rico a su dentista)

El Profe dijo...

Si no fuera porque cuando no recuerdas estar tan enamorado de Marita, querido Bugman, escribes cosas realmente graciosas —si no fuera por eso— tal vez aceptaría que Marita vuelva a tu vida y aún más, que te encuentre. Saludos.

Todos Gronchos dijo...

Estimado, "si el tren no paró, no era tu tren".

Olvide.

Yoni Bigud dijo...

Usted sí que sabe lo que es el amor. Respeto eso.

A propósito... le agradezco infinitamente el hecho de haber andado por ahí, escrutando mis feeds. Le confieso que a pesar de haber leído algo al respecto aquí y allá, no sé lo que son. Pero me basta con el gesto, y con que me haya dicho que es legal.

Y le juro que no toqué nada. Justamente a causa de ese analfabetismo informático que jamás pude superar.

De cualquier modo todo se compuso. Déjeme creer que fue gracias a usté.

Un saludo.

Bugman dijo...

Chori, pero esto no es autobiográfico, por favor, no me traiga problemas en casa.

Nippur, la belleza está en los ojos del observador.

Fantasma, usted dice eso porque no tiene que pagar el dentista.

Ouchurus, para el pobre muchacho que sigue añorando a Marita (que no soy yo, que no...)el olvido no es una opción. Cada vez que ve alguna cicatriz de las palizas que le daba Marita se acuerda.

Rocío, ¿así que a usted le gusta fajar a los hombres? Jamás lo hubiera pensado.

Loris, sí, sí, una maravillosa historia de amor. Tan larga como la historia clínica.

Jazmín, por favor, a ver si todavía hay que disculparse por no leer este blog. Cuando lo lógico y decente es no leerlo.

Raticulina, también tengo páncreas. ¿Alcanza?

Cerriwden, bah, cuidarme de los tiros. Marita solía hacerme correr por el patio y me tiraba a los pies para hacerme saltar. Me encantaba cómo profería esas gruesas carcajadas adornadas con algún eructo.

Cameron, cómo no extrañarla. Cómo, dígame.

Renegao, me hizo pensar, a Marita le decían "La Carnicera", en algunos círculos...

Artus, no, nada de látigo. Marita era más aficionada a las cadenas.

Moonport, lo de los dientes es lo de menos. Creo que si llevo todas las radiografías al Guinness lo paso a Evel Knivel como el tipo con más huesos rotos de la historia.

Gabriela, es que no tengo canillas en la ducha, cuando se fue Marita se llevó algunas cosas. Muchas. Todas.

Stella, gracias, pero prefiero algo licuado, pisado o procesado. En todo caso algo que no me obligue a abrir mucho la boca.

Octavio, Ay, eso, ay.

Mona Loca, cuando la encuentre..., caramba, cuando la encuentre.

N.de la A., sí, sí, personaje. Una vez le dije así y mucho no le gustó. Dos dientes. La saqué barata.

Pablo, huellas, marcas, cicatrices y prótesis. Mire si no era generosa, Marita.

Crazygirl, exactamente, de por vida. El cirujano ya me dijo que la ciencia tiene límites.

Profe, pero si ella no tiene ningún problema en encontrarme, el asunto es que no quiere. (Sí, ya se que no le gusta esta historia, lo entiendo).

Groncho, claro, usted dice eso porque seguro que tiene una mujer que lo quiere y le pega cariñosos golpecitos con el filo de la plancha todas las noches.

Bugman dijo...

Yoni, sí, ví que se arregló el asunto. No tuve nada que ver, claro, pero si usted quiere creerlo me siento halagado.
(No sé, no sé, acá alguien metió mano, diría el mecánico..)

Angie dijo...

Mmmmmmm... Aunque lo catalogues en "me hago el gracioso" es de las cosas más tristes que has escrito, Bugman; y tiene mucha más lectura de lo que parece a primera vista...

Bugman dijo...

Angie,no se si viene siguiendo toda la historia, pero está bien, entiendo que esta sección es un poco resistida por el público. De segundas o terceras lecturas no me haga cargo, eso sí.

TheJab dijo...

Un momento...
Me da la impresión de que el autor de la prosa poética "marital" es el mismo viejo cascarrabias que describe que "xxxx eran los de antes"...

Ah, claro, pero si el el mismo Bugman.

Reciba saludos de cierto monarca que dice no haberse ofendido por el más recientre mensaje suyo (parece que él sí le entendió).

Donbeto dijo...

Se vuelve por acá y se experimenta, renovado, el placer de leer prosa llena de gracia inteligente.
Eso de "una cadencia ligeramente paquidérmica al caminar" te lo plagiaré para piropear ambiguamente a una antigua rechazadora de mis devaneos amorosos....mmmmh.

Claude dijo...

Para mí que Marita es noruega. Tengo la sensación de que es la segunda vez que digo esto. A propósito, ¿habrá más historias de noruegos?

Gamar dijo...

Yo siempre lo dije. Flores, bombones y poesías no es amor, ésto si lo es.
No se rinda mister, peor le va al macho de la mantis religiosa.
Un saludo, no no, no se levante, conozco la salida.

Pepe dijo...

Qué terrible. Me hago cargo de lo que debe de sentir Vd. cuando creía tener superada la ausencia de su amada. Qué mujer, qué gran historia de amor se perdió con su partida.
Sepa que cuenta con mi solidaridad incondicional, su dolor es el mío.

Un abrazo fraternal. ¿Me presta el pañuelo?

cerriwden dijo...

Bugman
con todos sus malestares, golpizas desplantes,dientes rotos, balaceras, tal vez escupitajos, usted tiene un amor.
Eso lo dignifica.
Además se ha rodeado de buenos amigos que no sólo le preparan mate, sino que le hacen puré como a los bebés.
Ha despertado los mejores sentimientos de la gente.
Marita ha hecho posible esto.
Esfuércese en ser Feliz.
Creo que lo logrará.
Besos

Bugman dijo...

TheJab, en cualquier momento escribo "Maritas eran las de antes". Claro que el Rey no se ofendió, si le mandaba saludos a la familia...pero esto usted lo sabe perfectamente.

Donbeto, cómo anda, tanto tiempo. Aprecio sinceramente que haya podido encontrar el humor brutal, el chiste cruel de este artículo. (Esta serie es un poco difícil de digerir para algunos, y lo entiendo).
Le recomiendo que aplique la frase con precaución. No se si Marita existe en realidad, pero parecidas gentes salen en los diarios.

Claude, en cualquier momento, últimamente los noruegos están haciendo cosas de lo más extrañas.
(No creo que Marita sea noruega, ellos no apelan a la violencia física, no tan burdamente, al menos).

Gamar, será, si usted lo dice. Pero para mí que es un poco de masoquismo, también. Y una impresionante capacidad para sanar huesos rotos.

Pepe, no se ponga triste, caramba, esto aún no ha terminado. Quién sabe si Marita no reflexiona y vuelve y se despierta en ella un cariño que...no, qué va, claro que no.

Cerriwden, claro que sí, le agradezco su aliento. Ah...aliento...qué aliento tenía Marita, mezcla de ginebra y salame y habanos. Mataba a una cucaracha a doce metros con solo soplarla. Ya me puse mal. Caramba.

Cando dijo...

Cada vez que leo sus entradas sobre Marita, me emociono!!!

Evidentemente esta mujer es puro candor, ¿no le parece?

Saludos!!!

El Señor F. dijo...

Eso es amor con porteñidad, herr bugman...

Blog Widget by LinkWithin