domingo, 10 de junio de 2012

Recuerdos del fin del mundo (cuarta parte)





(Viene de la tercera parte)

Y esperamos.
Y seguimos esperando.
Y esperamos más.
Y cuando perdimos la paciencia, respiramos hondo, miramos hacia el techo, y esperamos todavía más.

Existen fracasos espectaculares, fracasos épicos, fracasos gloriosos e incluso fracasos heroicos.
El nuestro no fue nada de eso.
Sí, fracasamos, pero usted ya lo sabía.
Porque es evidente que si hubiéramos tenido éxito yo estaría demasiado ocupado haciendo lo que sea que los millonarios hacen como para escribir en este blog. Y no , no creo que los millonarios escriban en blogs. A los sumo contratan a tipos como yo para que escriban por ellos. Y no, tampoco me ofrecieron nada de eso.

Es cierto que si bien no tuvimos ni un poquito de éxito podríamos haber fracasado aún más. No vendimos ni una Centurion Card, es cierto, pero tampoco compramos ninguna. Nadie nos contrató una auditoría completa Y2K, pero tampoco subcontratamos a diez auditores a los que tuvimos que pagarles de todas formas. En resumen, perdimos algo de tiempo, algo de autoestima y una pizca de integridad, pero todo eso pudo recuperarse (1). 


EPÍLOGO.


En diciembre de 1999, mi socio y yo ya no éramos consultores independientes. Habíamos sido contratados por una empresa británica que se dedicaba, al desarrollo de software. El proyecto Y2k de esta empresa, con oficinas en varios países, consistía en parte en confiar en la robustez de sus productos, y en parte en esperar y ver qué pasaba.
El 31 de diciembre de ese año, aprovechando la diferencia de horarios, los colegas australianos fueron los primeros en tranquilizarnos señalando que en lo que concernía a nuestros productos no había nada inusual que informar. A las 12 de la noche brindamos con nuestras familias y ni siquiera pensamos en el efecto Y2K.


En todo el planeta fue más o menos igual. 


El primer fin del mundo basado en la ocurrencia de una falla tecnológica había sido evitado, ya sea mediante la laboriosa y sistemática aplicación de elaborados planes o a través de la técnica alternativa de cruzar los dedos y cerrar los ojos (2).


Muchas personas ganaron mucho dinero con el asunto. Yo no fui uno de ellos. Pero no importa, me alegro de que el mundo no se haya terminado precisamente por culpa de personas que se dedican a la informática, porque eso me hubiera dado muy mala reputación en el Infierno.


Y además, tendré mi revancha en el año 2038.

Buenas noches.






(1) En este preciso momento estoy recuperando parte de ese tiempo escribiendo muy rápido.

(2) Pero no es cierto que el efecto Y2k haya pasado desapercibido. El 1ro de enero del año 2000, una ancianita de Tauranga, Nueva Zelandia, quiso retirar 12 dólares neozeladeses de un cajero automático y no pudo hacerlo. La octogenaria mujer comenzó a azotar la máquina con su bastón hasta que llegó la policía y amablemente le indicó que los teléfonos públicos no entregan dinero.





12 comentarios:

CARO dijo...

Si te cuento que mi.viejo casi contrata a alguien por este tema. Así casi lo mato. Le dije que era una pelotudez e hice una prueba, puse el reloj de la.computadora el 31/12/99 a las 23:59 y le dije mira si pasa algo nos enteramos.en un minuto. Obviamente no paso nada. Y le ahorre a mi viejo un montón de guita que yo tampoco vi

Martin R dijo...

2038 ? Por eso no leo blogs, ahora solo queda esperar que en diciembre los mayas no nos lleven puestos, algun otro aviso de Nostradamus, una perlita de Parraviccini, y si pasamos de largo, nos agarra el 2038.

Por otra parte, que cuernos pasa en 2038 ?

Miguel dijo...

Obviamente que el mundo no iba a colapsar ni nada por el estili, pero también es cierto que había mucho software bastante viejo que tenía fechas con años de dos dígitos, y que se tuvieron que corregir para que nada funcionase mal. Creo que luego de ver que "nada pasó" la gilada no se dió cuenta que nada pasó porque muchos programas se arreglaron y muchos archivos se convirtieron para que el año tuviese 4 dígitos. La razón es bastante clara co 2 dgtos para el año 1/1/2000 se escribe 1/1/00. En informática las fecha se guardan en general en formato año-mes-dia porque de esa forma una fecha es posterior si como número es más grande. Bién, con 2 dígitos 000101 es más chico que 991231, todo se soluciona pasando a años de 4 dígitos: 20000101 es mayor que 19991231. El arreglo como se ve es bastante pavo pero imprescindible.
Ah y yo si hice unos mangos (no una fortuna, unos mangos) con el tema

Mike dijo...

Si yo le contara o contase mi experiencia con el Y2K... En las trincheras he visto programadores maduros llorar como niños ante cada nueva resma de COBOL que se les entregaba para revisar.

The horror... the horror.

carancho dijo...

Pobre Don Bugman.
Se ve que su destino es laburar de sol a sol... y no llenarse de guita con líos informáticos.
Bueno, el 97% de la población comparte sus suerte, amigo.
Por lo menos no está solo.
Y yo también le hago compañía.

Viejex dijo...

Bugman, Bugman!!! ya está avivando g...gotenciales clientes con el efecto 2038? Usted no escarmienta más, eh?

Capitan Manchas dijo...

Veo que vuelve a estar usted en forma Sr. Bugman, cuatro textos en un plis plas, felicidades. Por cierto, ¿que pasará en el 2038?

Pablo dijo...

A la gente de IT le falta tomar la sopa. En Filosofía venimos diciéndole a la gente que está mal pero que AHORA tenemos la posta desde hace 2800 años.

¡Resultados incontrastables inmediatos o nos gastaremos su dinero!


("me estereotipo por dinero" podría decir el aviso. En fin.)

Mecha dijo...

No me joda con el 2038 que todavía no voy a poder estar jubilada...


By the way, qué se supone que pasará en el 2038???

Bugman dijo...

Caro, lo mal que hizo. Por su culpa, un consultor informático canceló una visita al cine, o a cenar. Malo, muy malo.

Martín R, Claro ahora yo le digo lo que va a pasar en el 2038 y usted se previene y llegado el momento no me contrata. No, deje, ya aprendí.

Miguel, es claro que el artículo está escrito con animus jocandi, el problema existió, y fue solucionado a tiempo. Y sí, costó mucho dinero, y sí, yo no vi ni un centavo de ese dinero.

Mike, se lo merecían. Cientos de familias de chimpancés y orangutanes se quedaron sin su fuente de bananas. Y lo peor es que muchos se hicieron políticos.

Carancho, gracias por su compañía. ¿No le sobran unos pesos para el champagne? (si vamos a mendigar, que sea con elegancia).

Señor Viejex, usted no entiende. Estoy creando la psicosis, paso previo a la creación de un mercado. Sígame en esta, que nos salvamos.

Capitán Manchas, muchas gracias, lo de estar en forma es relativo, pero gracias otra vez. No le pienso decir qué va a pasar en el 2038, no gratuitamente. Esta vez no me la pierdo.

Señor Pablo, a nosotros nos faltará sopa, pero ustedes están todavía en la caverna haciendo alegorías. Claro, qué les importa el colapso tecnológico en esas condiciones.

Mecha, que no, que no se los pienso decir a menos que me firmen un contrato con honorarios escalonados hasta el 31 de diciembre de 2037.

JuanRa Diablo dijo...

No se preocupe usted, Señor Bugman,
en el Infierno ya tiene mala reputación y hay reserva especial de gas para su llegada.

Quedo perplejo al comprobar que ha trascendido lo del año 2038.
Con lo celosamente guardado que estaba ese secreto...

Juan Sebastián Olivieri dijo...

¡Pero Bugman, de acá al 2038 vamos a estar todos en 64bits!

(...Dijo el mismo que pronosticó que en el 2000 todos manejaríamos autos voladores...)

Blog Widget by LinkWithin