jueves, 24 de febrero de 2011

He vivido equivocado

De vez en cuando llega el momento de reconocer la invalidez de un prejuicio más o menos arraigado. Y ese momento, para mí, es ahora.


Durante mucho tiempo estuve mirando con actitud de perdonavidas a esos individuos poseedores de teléfonos celulares de última generación (los lamados smartphones) que, hechizados por quién sabe qué demonio tecnológico, empleaban cualquier momento disponible para hacer quién sabe qué cosas con sus dispositivos, manipulando diminutos teclados y deslizando sus dedos sobre las pantallitas embarradas de secreciones.

Orgulloso, le decía a quien quisiera escucharme(*) que mi antiguo teléfono era sólido, virtualmente indestructible, barato, simple de utilizar y servía a todas mis necesidades de comunicación, esto es, hacer y recibir llamadas (en realidad, casi siempre recibirlas, por lo cual además gozaba de la ventaja de poder manejarme con un abono ridículamente económico). No eran para mí, decía, esos adminículos llenos de funciones innecesarias, espantosamente caros y voluminosos, que en virtud de su diseño sofisticado requerían tiernos cuidados y toda clase de precauciones. Además, razonaba, ¿quién quiere estar recibiendo a cada rato  mensajes de correo electrónico en su teléfono celular? Vamos, si existiera un verdadera urgencia nos llamarían, que para eso se inventaron estos aparatos. Navegar por Internet desde cualquier lugar tampoco era una necesidad impostergable, habida cuenta de que paso la mayor parte del día conectado a la red desde mi oficina.

Pero, a raíz de una serie de cuestiones personales y laborales, mi uso moderado del teléfono celular tuvo que convertirse en intensivo, y me vi obligado a complementar mi ridículamente económico abono con sucesivas recargas de crédito, con lo cual el aspecto económico fue relegado y se manifestó con fuerza el costado ridículo. Y, extrañamente, comencé a recibir mensajes de texto reclamándome que leyera inmediatamente mi correo electrónico, circunstancia que me obligó a hacer cosas tan estúpidas como cargar a todas partes mi notebook junto con uno de esos módems USB para conectarme a Internet, cuyo funcionamiento suele ser, cuando menos, temperamental. Por supuesto, el uso de ese modo de conexión también sumaba lo suyo a mi presupuesto de comunicaciones.

Así las cosas, resistí un par de semanas hasta que me vi obligado a tomar el primer paso de un camino sin retorno: fui a la compañía que me provee del servicio celular a averiguar cuáles eran mis alternativas. 
Debo confesar que iba dispuesto a que me maltrataran, me quisieran obligar a cambiar mi número telefónico, me presionaran para que adoptara un plan de llamadas y datos y cosas carísimo, en fin, que me hicieran sentir la santa indignación de un consumidor insatisfecho. No era alguna clase de torcida perversión masoquista lo que me animaba a adoptar esa actitud de prevención pesimista, sino el hecho de que había intentado hacer esas gestiones en forma telefónica, encontrándome con impenetrables barreras formadas por contestadores automáticos repletos de opciones que me llevaban por tortuosos caminos hacia ninguna parte, operadores fastidiados y demoras debilitantes. Siempre me resultó curioso que una empresa de telefonía fuera tan poco amigable en sus comunicaciones telefónicas.

En resumen, mi ánimo al entrar en las modernas oficinas de la compañía de teléfonos celulares era fancamente beligerante. 

Son malvados. No hay duda. De otra manera no se explica que hayan derribado desde el primer momento mis honestas expectativas de agravio. Tal vez haya sido el hecho de que fuera temprano y no hubiera casi ningún cliente esperando, o que los empledos hubieran recibido la noticia de un aumento de sueldo o la amenaza de un potencial despido, pero me atendieron en contados minutos, me asesoraron con eficiencia, me hicieron recomendaciones válidas teniendo en cuenta mis necesidades de comunicación actuales y con encomiable paciencia me fueron mostrando las ventajas y limitaciones de cada teléfono del catálogo. 

Salí de allí completamente desconcertado, con una oferta que incluía conservar mi número, un plan de precio razonable comparado con lo que estaba gastando con mis incómodos, caros e ineficientes métodos, y un teléfono  de alta gama reservado a mi nombre por 24 horas por si me decidía a comprarlo. Repito, son malvados.
Por si fuera poco, había una de esas promociones que otorgan un descuento si uno paga con la tarjeta del Banco Fulano, e increíblemente yo tengo la tarjeta del Banco Fulano, y entonces me di cuenta de que en realidad no había ninguna decisión que tomar: el Universo ya la había tomado por mí.

Al otro día llegué unos minutos antes de que abrieran, debido a mi ansiedad y a mi temor de dejar escapar uno de esos momentos tan poco frecuentes en los que todos los factores parecen alinearse en armonía.
Y tampoco hubo inconveneinte alguno: el teléfono efectivamente estaba reservado a mi nombre, el trámite de cambio de equipo y plan fue rapidísimo (sospecho que ya lo tenian a medio hacer, tanta era su confianza), me dieron el código para desbloquear mi antiguo aparato y hacer de él lo que se me diera la gana y a los diez minutos yo estaba en la callle nuevamente confundido, con un aparato en la mano aparentemente capaz de cambiar la trayectoria de un misil balístico intercontinental, decirme de qué era una empanada sin necesidad de morderla y, con cierta probabilidad, permitirme mantener conversaciones a viva voz con otras personas.
(Continuará)


Buenas noches.


(*) Aunque es probable que muchos no quisieran.

41 comentarios:

Viejex dijo...

Que bueno es equivocarse de ese modo.

Anónimo dijo...

Amigo Bugman, no se venda! parece Krusty vendiendo el Cañonero!!!

Soy obstinado y cabeza dura, para mi no es esa tecnología. Y ahora me voy, con mi CPU y monitor a cuestas (tampoco estoy de acuerdo con las notebooks).

Le dejo un abrazo.
El viejo Pasquín.

A.R.N. dijo...

ya te llego la primer boleta bugg?

Gamar dijo...

Yo me burlaba de los que sacaban el lapicito de fantasía para escribir en los ostentosos aparatos y desde hace unos meses, al cortarme las uñas, dejo la del índice de la derecha con una leve y casi imperceptible punta que me permite escribir sin el uso del falso lápiz.
Sucumbimos.

Elvis dijo...

Como ve, en algunas ocasiones Dios existe...
Saludos cordiales.

choripanboy dijo...

Bravo Lord!!!
bienvenido al mundo donde nuestros dedos son enormes y donde tomamos un curso para fingir quil aparechio
nuovo no nos domina,nos acompaña...

Pablo dijo...

Que quiere que le diga, el tercer párrafo me sonó a "Yo estaba haciendo zapping cuando el control se trabó en un canal; seguí apretando pero los botones para pasar canales directamente explotaron. Iba a pararme a cambiar cuando una parálisis me dejó inmovil, en posición hacia la pantalla sin posibilidad de mirar hacia otro lado. Así es que vi Gran Hermano".

Cedió. Ahora es un poco menos libre. Lo felicito.

Mariela Torres dijo...

Yo leí que no todo tiene la misma importancia y velocidad, que no es lo mismo una llamada, un mensaje de texto o un e-mail. Menos un mensaje de Facebook o de Twitter.
Pero si usted necesita recibir y contestar e-mails urgentemente, me parece bien tenerlos en el teléfono.
Mi celular es sencillito, pero a veces pienso que me gustaría tener a Google conmigo, que todo lo sabe. Ya veremos qué decisión tomo en el futuro. No digo que sí ni que no.

Saludos.

Bugman dijo...

Sseñor Viejex, tal vez no me ha interpretado. Mi equivocación no se refiere al trataiento que habrían de dispensarme los muchachos de la telefónica, sino al prejuicio contra estos maravillosos aparatitos. Bueno, la dos cosas.

Pasquín! Yo debo ser el único que se vende y paga por la venta. Déjese tentar...ya va a ver...venga al lado oscuro pero lleno de ruiditos y colores.

A.R.N., sí, me llegó, y por supuesto se equivocaron y me facturaron un servicio adicional que nunca pedí. Mientras hago el reclamo, me doy cuenta que el universo otra vez ha vuelta a equilibrarse.

Gamar, no, no, nada de sucumbir, evolucionamos. Bah, sucumbimos.

Elvis, sí, aunque es es posible que solamente se comunique con nostros a través de smartphones.

Chori, nada de eso. Yo tengo dedos de pianista o de cirujano. Un pianista o cirujano particularmente torpe, eso sí.

Señor Pablo, prefiero verlo como que las habituales encrucijadas múltiples que nos presenta la vida sin darnos pistas sobre el camino a seguir, se vieron de pronto transformadas en una autopista de siete carriles perfectamente iluminada y tres caminos de tierra llenos de pozos. Bah, cedí. Qué cosas.

Mariela Torres, uh, no sabe las cosas que hago con mi nuevo teléfono. De eso se tratará el próximo artículo. No sabe las cosa que hago. Ni yo se las cosas que hago, con mi nuevo telefonito.

Ouchurus dijo...

es así...van cayendo de a poco...

por lo menos usted le dará su uso. Conozco varias personas que lo tienen "porque si", porque "es lindo", y no son capaces de mantener una conversación sin sucumbir (al menos relojeando con la mirada la cartera)al ruidito que les avisa la llegada de un nuevo mensaje...algo que además ocurre permanentemente por estar on line!!

saludos


Enviado desde mi @@$%&%## Berry

(eso también lo detesto, por favor no lo active)

Dany dijo...

Lo siento. Dio el paso que ellos esperaban que diera. Ya les pertenece y forma parte de la mayoría. En el subte, sin ir más lejos, ya no quedan humanos. Todos están conectados. Al menos, Charly engordó. Espero la continuación de esa historia, si a ud le comienzan a ir muy bien las cosas, compro. Abrazo.

Alannah B.M. dijo...

Yo tuve la poca fortuna de tener uno de esos dichosos "teléfonos inteligentes" tan inteligente me salió el canijo, que de plano me dijo que necesitaba una dueña menos estúpida, lo cual me indignó como no tiene Ud.idea.
Al día siguiente fui a devolverlo y regresé a mi teléno igual de estúpido que su dueña, al fin y al cabo este no me reclama ni nada.

Julieta dijo...

Me estoy resistiendo a esos modernos celulares, el mío es bastante moderno, pero no quiero internet porque me pasará como con la PC, voy a estar metida en Twitter,Facebook y todas esas cosas del demonio que nos atrapan y no nos largan..En el caso tuyo es distinto porque es por razones de trabajo..

Etienne dijo...

Tengo que cambiar mi celular por otro cuya bateria dure más de medio minuto, ¿cual me recomienda?

Titi dijo...

Entre esto y la apertura (¿o en su caso sería reapertura?) de una cuenta en Facebook hay un solo paso...

Disfrute su telefonito y abra (¿o para su caso debería decir "reabra"?) una cuenta en Facebook.

Saludos.

JuanRa Diablo dijo...

Creo que se está alargando para justificar lo injustificable.
Yo, como Diablo, se lo diré sin rodeos:

¡Se ha vendido vilmente a esas paparruchadas!

Mickey dijo...

Bugman, no quiero molestarlo en este momento tan positivo.

Igual no puedo dejar de comentarle que creo peligrosas las "desiciones que el universo toma por mí".
Sobre todo, si las toma cuando estoy en Argentina.
Curiosamente, la última que le acepté, fue con el cambio de teléfono celular; lo que me lleva a pensar que se molesta mucho el universo por decidir sobre ese tema específico.
Como sea, esa experiencia esta siendo 50/50. Buena desde lo tecnológico. Imagine donde viene el 50% malo...

el charlo dijo...

Se habrá caído en una alcantarilla abierta? Luego de lo cual se escuchó el "Splash", y salió el agua por el hueco?
No puedo esperar!

Bugman dijo...

Ouchurus, sí, sí, he caído, no, al contrario, antes estaba caído y ahoa me levanté. la verdad es que no puedo decir que ea "lindo", el aparatito. Pero está lleno e colorcito, y ruiditos, y chiches...qué lindo.

Enviado desde mi Buggerphone Pulentic 3.5


Dany, relájese, déjese llevar, venga al lado oscuro, donde estamos todos como zombies comunicándonos todo el tiempo con gente que está a 6 metros.

Alannah B.M., ahí tiene un punto. Está lleno de cosas pretendidamene "inteligentes", pero vamos, ningún firinduli es más inteligente que su dueño, al menos por ahora.
Deles un par de años.

Julieta, la verdad es que Internet es lo de menos, hay tantos juguetes en uno de estos bichos que me he tenido que imponer una férrea autodisciplina para no abandonar mis ocupaciones habituales sumergiéndome en una verdadera orgía de entretenimiento diminuto.

Etienne, otro punto interesanrte. mire, si quiere le mando mi viejo teléfono, la batería le duraba casi una semana. Los nuevos viven reclamando electricidad, a cada rato dicen "FEEEDMEEEE", como la planta carnívora de la Tiendita del Horror.

Titi, no, eso no. Abriría, eso sí, una cuenta de Twitter, si no fuera porque el Bugman cascadero no me deja libre el camino.
Le recuerdo:
"Si quieren Bugman twittero
que se baje el cascadero.
Cataplín, cataplín, cataplero".

JuanRa Diablo, repito, no me he vendido, nunca he encontrado a nadie dispuesto a pagar el precio. Ningún precio.
Lo que he hecho toda la vida es comprar.

Mickey, el 50% malo...no sé...¿le están cobrando de más? Porque a mí ya me pasó.

Charlo, ¿sabe que dentro de las alcantarillas no hay señal?

Titi dijo...

¡¡Twitter!! ¡Era twitter! En fin, más de lo mismo...

Yo no tengo una cuenta en T, pero si usted abre, me hago una solo para seguirlo, aunque sea Bugman2011 o MísterBugman o lo que sea...

Paco Gómez dijo...

Uy Uy Uy!! ya conozco el diagnóstico. Ahora perteneces a la secta. Bienvenido hermano.

Elvis dijo...

Smartphones..., eso rima con algo... me acabo de dar cuenta de que estoy completamente desactualizado.

Paper dijo...

Incluso usté sr Bugman!... ya no hay esperanza !!

Incluso aceptó que estaba equivocado ,no!!

Saludos !!!
jeje

Paper dijo...

Ah otra cosa...

Usté mencionó un día que "@Bugman" ya estaba en Twitter, pues acá le dejó este regalo:

Como liberar cuentas inactivas en twitter

Uselo bien... que ya con "smartphone" es peligroso el T.

Saludos nuevamente !

Bugman dijo...

Titi, pero no, no es lo mismo, Twitter es...y facebook es...bah. No importa, si consigo el @Bugman le aviso, gracias.

Paco Gómez, ¿secta? Oh, caramba, yo no quería pertenecer a una secta, yo quería fundar una.

Paper, usted lo ha dicho, el acabóse. Yo admitiendo un error, qué vendrá espués.

¡Impresionante dato! ¡No sabía que podía pedir que desactivaran una cuenta de twitter!
Pero hay un pequeño problema...para pedir eso, tengo que ser usuario de twitter.

A ver, LLAMADO A LA SOLIDARIDAD: ALGUN LECTOR TWITTERO PUEDE SEGUIR EL PROCEDIMIENTO DESCRIPTO POR PAPER, Y EN CASO DE OBTENER LA CUENTA @Bugman , AVISARME POR E-MAIL?

¿EHE?


(No, no pienso pagar nada por el favor)

Si quieren Bugman twittero,
que se baje el cascadero.
Cataplín ,cataplín, cataplero.

Dany dijo...

Le parece que no estoy relajado? Estoy en pelotas, sin objetos que funcionen a pilas o batería, jaja.
Pero estoy solo. Tal vez me compre un perro. Abrazo!

Bugman dijo...

Dany, yo que usted me cuidaría de sol.
Consígase una pelota de Volley, y llámela Wilson. O Spalding, qué se yo.

Bugman dijo...

Ejem...nadie me quiere hacer el favor de pedir la liberación de la cuenta de Twitter @Bugman? ¿En serio?
>Ufa.

Lacosteant dijo...

Tal vez hubo como un murmullo que decía: "¿También tú, Bruto, hijo mío?"...brrr

Yoni Bigud dijo...

Señor Bugman: La alegría de verlo por aquí de nuevo, en plena actividad. Celebro eso por sobre todas las cosas.

En cuanto al artículo en sí, el Señor Viejex no pudo estar más acertado. Parece Krusty vendiendo el Cañonero. No es el humor lo que lleva en la sangre, es el comercio.

Y no me haga entrar a analizar el modo desfachatado en que atribuye una serie de causas y consecuencias a la intervención del Cosmos. Si yo hubiera dicho semejante cosa, usted me habría fustigado con el mismo entusiasmo que demostró en su momento.

Hay que tener coraje...

Un saludo.

Bugman dijo...

Lacosteant, es probable, pero en realidad no fue un murmullo, fue un MSM.

Señor Bigud, no fue el Señor viejex el que mencionó al cañonero, y a a mí no me regalaron nada. Así de vendido soy yo, que pago el precio de mi propia venta. La diferencia entre usted...perdón, una de las diferencias entre usted y yo, es que todo ese asunto del determinismo para mí es una ironía, un recurso literario si prefiere. Usted, en cambio, se lo cree.

Victor dijo...

Estimado Bugman, no se va a arrepentir. Bueno, no se. Depende del chirimbolo que le hayan dado y también de que realmente le guste estar conectado 24/24. Probablemente le arruinen la vida, pero ya está, el Universo tomo la decisión por usted.
Saludos

Occam dijo...

Yo también hice el salto tecnológico, aunque sólo lo aprovecho por los mails. Internet casi no abro porque me come el crédito, tiene además un GPS que me quema la batería mientras me dice que estoy en Monserrat, cuando estoy en Balvanera.
En cuanto al servicio, también deja mucho que desear, aunque usted me dio una buena idea: dejar de acudir al 611 y apersonarme. Así quizás las cosas tomen un rumbo adecuado.

Un cordial saludo, y felicitaciones por su nuevo estado de gracia, y de conexión con el universo.

Anavril dijo...

Welcome back! And welcome!
Back, porque lo extrañaba y solo, porque era hora que ingresara al nuevo siglo
Aca le saludo, escribiendo como una infeliz con mi lapicito finiiiiito y esforzandome por no abreviar foneticamente nuestro hermoso idioma sólo para mi comodidad...

Mona Loca dijo...

Cuando yo trabajaba en un tiempo compartido ( y bue...vergüenza es robar) corría un chiste que decía así:

Se muere uno, y le ofrecen ir a dar una vuelta por el cielo y el infierno de modo que pueda elegir a dónde irá a parar su alma.
Comienza por el cielo, San Pedro le muestra: todo tranquilo, muchas nubes, muchas almitas con alitas y arpas, y un transcurrir haciendo nada.
La paz absoluta.

De ahí pasa al infierno, el Diablo lo guia por las instalaciones, baile, chupi, mujeres desnudas que se arrojan en sus brazos y todo eso que les parece sùper atractivo a los señores...

Tanto así, que el señor cuando llega el momento de decidir, elige ir al infierno, por considerar el cielo muy aburrido.

OK! le dicen, y lo mandan nomás para el infierno.

Cuando llega...un páramo...fuego por todos lados, almas retorciéndose y gritando, los diablos pinchándolas con los tridentes, un - justamente-infierno.

Entonces va y le dice al Diablo: Pero viejo, escuchemé...¿Cómo es esto? Ayer esto era un despiplume de placer y hoy???

y el Diablo responde:

"Y...ayer estábamos de tour de ventas...hoy ya es cliente"


¿ Entendió la metáfora?


besos

Bugman dijo...

Victor, claro que no me voy a arrepentir, mire, en este momento le estoy respondiendo el comentario desde la cama con el telefonito, en vez de tener que levantarme y caminar 10 metros hasta la computadora de escritorio o traerme la notebook con pantalla y teclado de verdad. No me diga que no es una comodidad invaluable.

Bugman dijo...

Occam, la verdad es que todavía soy muy cuidadoso con el uso de Internet, aprovecho cuando encuentro un wifi abierto, pero no me diga que el GPS no es una fuente de diversión constante.


Anavril, gracias, yo no podría usar el lapicito, mi aparecchio tiene un teclado físico. completo con todas las letras. Igual hay que agahrrarlfle la mando, no cresa.

Mona Loca, yo ya era cliente de antes, ya había sufrido toda clase de vejamenes, me descolocaron con un trato profesional y amable. Los muy perversos.

Julieta dijo...

Si en Twitter hay otro Bugman, ponete XBugman como tuve que hacer yo porque había otra Julieta.También bugman022 o cualquier otro que te guste..
Tampoco es cuestión de hacerse el caprichoso..

Anavril dijo...

Mi querido...espere a probar los touch....claro que eso me dicen los usuarios de Blackberrys....ahora...ud vió lo que sale una BB touch????....me quiero matar...este es un camino sólo de ida mi Lord.

Victor dijo...

Todo es relativo dice el lugar común. Hablando en serio, poder tomar una foto georeferenciada y enviarla por email en ese mismo momento, consultar una planilla compartida en google docs mientras uno está fuera de la oficina o etc, me parece increíble y muy útil. Sin contar la infinidad de juegos y aplicaciones varias disponibles, para música por ejemplo. Resolver una ruta usando google maps y ver el puntito titlante que avanza hace que uno se sienta un poco menos que Jack Bauer. Bueno, espero que le resulta tan útil como en mi caso. Saludos

Bugman dijo...

Julieta, ¿usted se tuvo que poner XBugman? Qué contrariedad debe ser para usted.
No soy caprichoso, no, no, no y no.

Anavril, el aparatito que tengo viene con las dos cosas, el tecladito querty deslizable y el teclado virtual multitouch. Prefiero el primero toda la vida. (No uso BB, lo mío es Android).


Victor, fuera de broma, la tecnología de estos juguetitos es impresionante. Y dentro de un par de años nos va a parecer una reliquia. Yo me acuerdo de cuando tener en la casa un teléfono inalámbrico de una vía (como un walkie-talkie) era el colmo de la sofisticación.

Blog Widget by LinkWithin