jueves, 4 de marzo de 2010

Al vuelo VIII

Una vez más me encuentro frente al teclado con la esperanza de encontrar una idea para escribir un artículo, y a pesar de que se me ocurren varias no alcanzo a decidirme en cuanto a su desarrollo. Cuando me pasa eso, cuando tengo algo que un artista llamaría "bloqueo" y un médico estreñimiento, es el  momento en el que me propongo hacer uno de estos ejercicios que consisten en escribir lo primero que se me viene a la mente sin detenerme a corregir. 
Bueno, las faltas de ortografía sí que las corrijo. Es que me molestan. Cuando recibo un mensaje de correo electrónico con faltas de ortografía (y los recibo cada vez con más frecuencia) no puedo evitar imaginarme al que lo escribió presentándose a una entrevista laboral vestido con una camiseta agujereada y con manchas de salsa de tomates. Me muero de la vergüenza cuando encuentro errores de ortografía en cosas que yo mismo escribí. Sobre todo porque la última camiseta manchada con salsa de tomates que tuve, me la tiró a la basura mi mujer cuando nos fuimos a vivir juntos. No es una disculpa, pero casi todos mis errores de ortografía son en realidad errores de tipeo (¿existe la plabra tipeo?). La culpa debe ser de la caprichosa distribución de las letras en el teclado tipo qwerty. ¿Sabían que la distribución qwerty se creó a propósito para que la gente escribiera más lento? Estamos hablando de máquinas de escribir, claro, de dónde creen que provienen los teclados de las computadoras. Resulta que había una distribución de teclas para máquinas de escribir que les permitía a las dactilógrafas teclear tan rápido que las palancas que unían a cada tipo con la correspondiente letra no tenían tiempo de volver a su lugar al golpear el papel y se encontraban con la que ya venía subiendo, y entonces se trababan. Era una configuración demasiado eficiente, y entonces a alguien se le ocurrió separar las letras que se utilizaban con más frecuencia (en el idioma inglés) y diseñó el qwerty. Acabo de percatarme de que muchos de ustedes jamás deben haber usado una máquina de escribir mecánica, como la Olivetti Lettera que teníamos en casa cuando yo era chico. Qué ruido que hacían esas cosas. 
Hay ruidos que ya no se escuchan. El de las ruedas de acero de los patines de cuatro ruedas que se ataban a las zapatillas, el de las impresoras matriciales de ochenta columnas. El de los pasos del caballo que tiraba del carro del hombre que vendía artículos de mimbre sobre los adoquines de la calle. Menos mal, eran todos ruidos molestos. 

Buenas noches.

54 comentarios:

Etienne dijo...

Mi viejo es contador público y cuando hacía los balances, las cuentas las hacía en una máquina de sumar con rollito de papel y palanquita al costado que hacía un ruido muy particular.
Ni hablar del teléfono con numeración a disco. Cada vez que marcabas un número, el sonido del retroceso era inconfundible.
Es añoranza o vejez si digo que se extrañan esos ruidos??

Carugo dijo...

Estimadísimo Sr. Bugman:
no sé si esto lo escribió a propósito para ver si sus lectores leen su artículo de cabo a rabo.

"No es una disculpa, pero casi todos mis errores de ortografía son en realidad errores de tipeo (¿existe la plabra tipeo?)."

Yo soy muy distraído y aunque trato de evitar los errores de ortografía, a veces (muchas) me mando unas animaladas de película.
menos mal que no trabajo en sistemas sino tal vez en alguna entrevista con usted me hubiera visto con la camiseta agujereada...
Saludos!

Briks dijo...

aaaahhh

yo creía que la distribución de las letritas era como cuando se reparten las fichas en el scrabel

el primer fabricante tiro las letras y cayeron así

listo

loro711 dijo...

Hace escasas semanas me compré una máquina de escribir Singer Modelo Companion 750.
Es simplemente hermosa.

Por el dinero que la pagué cambiaba el celular... jajajaja.

Saludos.

Jimmy dijo...

Todos los días se aprende algo.
Mire usted, entonces no fueron los Kirchner los que hicieron la "redistribución de las letrs"???

Ok, algo menos de que culparlos.

Un saludo Bugman, uno solo, hoy estoy tacaño en cuestiones de afecto.

Mariela Torres dijo...

Yo sí escucho patines de cuatro ruedas, dos adelante y dos atrás, porque sigo haciendo patín artístico, como en mi infancia.

Saludos.

Elvis dijo...

Sr. Bugman, yo tenía una Olivetti Lettera 42...¿o era 44? Bueno qué mas da...
El caso es que eso me trae dos cosas a la cabeza. Primera que Olivetti era una marca que viajaba a más sitios de los que yo pensaba. La otra es que nos estamos haciendo mayores porque la mayoría de chavales de hoy en día no sabrán ni lo que es una máquina de escribir.
Lo bueno es que lo recordamos con nostalgia, y al menos yo, me siento un privilegiado de haber podido usar una de ellas.

Winter dijo...

Mi primer PC ha sido una Wang... Se podrá imaginar que los ruidos que menciona me resultan familiares!
Ah, conservo los manuales originales, una obra de arte en carpeta con anillos que incluía un manual basic para Wang (haga memoria, era un basic distinto).

Y ahora me voy a escribir en mi Royal y a sumar con mi Facit.

Gamar dijo...

Hace algunos años, me mandaron a hacer un curso de redes bajo linux.
Resulta que era en la época que el entorno gráfico era un detalle estético y todo se hacía por teclado debiendo conocer muchísimos comandos para mi nuevos.
Encontré en la red un manual muy bueno sobre linux y decidí imprimirlo. Tenía una Epson 1050 enorme y de matriz de puntos que tardó 3 jornadas de trabajo en imprimirlo.
A la mitad del primer día ya no sabíamos que hacer con el ruido y comenzamos a ponerle cajas arriba, tapar las cajas con una frazada y encima otra caja más grande.
Buen recuerdo. Le voy a dar un beso a mi silenciosa Canon.

Yoni Bigud dijo...

Siempre existen ruidos molestos que vienen a reemplazar a los que salen de la planta permanente. Eso no tiene solución. Igual que las manchas de salsa de tomate.

Un saludo.

La ex Rubia dijo...

Yo soy imperdonablemente joven (??????) pero usé una de esas, era de mi viejo y estaba en casa, y yo escribía, a mis 12 anios de edad, mi diario íntimo en la maquina de escribir. Pensaba que era una adelantada, pero en realidad, era una atrasada.

Mona Loca dijo...

OH!
Cuántos recuerdos!!

Yo presentaba mis monografías universitarias "a máquina".
El ruido no tanto...lo que recuerdo era qué duras eran las letritas!

Una vez el Mono me consiguió una eléctrica "en prèstamo" para una monografía de un posgrado...ahhh...qué placer!!
Además, tipeabas toda la frase, y luego...te la imprimía toda junta!!!
Te daba tiempo a corregir y todo ( mientras se mantuviera dentro del renglón)

¿Y el ruido del instrumentito ése del botellero?
Era como un silbatito, pero que sonaba con musiquita!!
Recuerdo los domingos a temprana hora pasaba el bót eieeeeeeero.

Ahora ya no pasa. O pasa en forma de cartonero, mucho menos glamoroso.


**suspiro**

ADENOZ dijo...

En mi época de inventor, ideé una máquina de escribir, antecesora de la computadora. Tenía tipos móviles, pero imprimía sobre un monitor, en lugar del papel.
No se atascaba, pero no era práctica.

Menos mal que después me dediqué a la apicultura.

Nefertiti dijo...

Usted hace que yo sienta que se me cae el DNI! Demonios! Yo arranqué mis trabajos de facultad con la Olivetti, y después cambié ese ruidito por el de las impresoras con papel continuo....
Se me cae un lagrimón

♥Anita♥ dijo...

Me gustaba escuchar a la vieja Olivetti, con sus plaf, plaf, plaf. Es más todavia esta guardada en lo de mi vieja.
UH me hizo acordar q tenia q poner papel carbónico( existe todavia?) para hacer copias, para algun trabajo del cole.

Estoy frita con ud Don B, tengo falta de ortografía y mi redacción es malisima.


Cuando nombro lo del sistema qwerty, mire el teclado y me senti tonta, es la 1ra vez q me doy cuenta de la distribucion de las letras. Mis dedos tiene ojos y ni miro el teclado.

Buen finde. Cariños

Mickey dijo...

Bugman, toda acción positiva y de progreso, tiene su propia reacción.
Sino, como me explica que muchísimos celulares traen como ringtone el horroroso sonido del teléfono negro de bakelita de ENTEL.
Y lo desesperante es que cada tanto aparece algún usuario torturando con ese sonido!

Anónimo dijo...

Querido Lord: también recuerdo el silbato del afilador...¡Cuánta nostalgia, por Dios! El sodero llegaba a casa (y a otras, por supuesto) en carro con caballo y a nosotros (mis hermanos y quien escribe) nos encantaba hacerle el ruidito con la boca (chuist,chuist) y el caballo arrancaba para la esquina, ante la desesperación del sodero que observaba como se le iba el carro y los sifones.
¡Harrrrrrrrrrmoso!
Saludo

Liana dijo...

Mi Lord: la del caballo del sodero soy yo!!!!!!!!!!!!! ¿No anda el cosito ese del nombre? ¡Por favor!

VERÓNICA MARSÁ dijo...

Madre mía, menudo montón de carrozas estamos hechos la mayoría.

Ploc, ploc, ploc, reeeeeeeec, ploc, ploc, ploc, ploc, reeeeeec!
Ese ruido lo hacía yo hace dos días con la máquina de escribir.
También triquitriqui, ruuuun, triqui, ruun, triqi, triqui, triqui, triqui, ruuuuuuuuuun.
Y éste con el téléfono negro de mis padres, que ahora sería de diseño.

RRRRR; RRRRR; RRRRR; RRRRRRRRRRR.
Patines de ruedas de metal con unas correas de cuero que se ataban a las zapatillas y un tornillo que ajustaba el tamaño de la suela, también, eran de mi hermano; la acera de mi calle era de baldosas acanaladas y cuando patinaba se oía por todo el barrio. Más de una vez las vecinas salían a la calle a gritarme: "Verónica, hijaaaaaa, que son las tres d ela tarde, que no duermes siesta, bonitaaaaa????!!!!"

Salsa de tomate procuro que no me caiga ni tipográficamente y si cae una gota me da un sofoco.

Besitos y buenfinde, amigo.

Titi dijo...

Muy buen torbellino de ideas. Siempre le salen como la versión final de un ensayo...

¿Y si le digo que la primer compu que tuvo mi viejo grababa los "archivos" en cassettes de audio? Sí, sí... una Sinclair que se contectaba al televisor (como monitor) y al grabador para cargar y guardar la info (¿qué era eso de un dísco rígido?)... Y el ruido que hacía al copiar era infernal.

Una vez cometí el error de comentarlo como anécdota a mis alumnos universitarios. Para qué le voy a contar la cara que pusieron...

Me encantó el artículo. Gracias por hacernos traer lindos recuerdos a la memoria.

Bugman dijo...

Etiene, sí, conozco las máquinas de sumar a las que se refiere, me encantaba jugar con ellas cuando era un niño y me llevaban a alguna oficina. usted no extraña "esos ruidos", extraña otra cosa. Me explayaré sobre el tema en el próximo artículo.

Carugo, Estoy convencido de que casi nadie lee mis artículos con mucha atención. Si así fuera, nadie volvería a visitar este blog.
(Usted no sabe la facha que portaban algunos programadores que tuve que entrevistar...ni la que ostentan los que finalmente contraté...)

Briks, no hubiera sido una mala manera de establecer un estándar.

Loro711, no tengo la mínima duda de que las máquinas de escribir eran unas piezas mecánicas exquisitas, pero me pregunto para qué demonios se compró una.

Jimmy, no me haga decir que si hubieran sido ellos tendríamos, no sé catorce "k" en el teclado, y ninguna "l". No, no me lo haga decir.
Bueno, entonces le mando un apretón de manos, firme pero breve.

Mariela Torres, pero a que ahora usa unos patines con bota y no esos que se ataban a las zapatillas con correas.

Elvis, por favor, no me va a decir que era mejor corregir con "Liquid Paper" un error de tipeo (y sigo sin estar seguro de que exista la famosa palabreja) y dejar el papel manchado que apretar el backspace. Insistiré sobre el tema más adelante.

Winter, mientras usted hace eso, yo me voy a escribir un programa en tarjetas de Hollerit para después compilar en una IBM System 360.

Gamar, exacto, esas impresoras eran una pesadilla de ruidosas, lentas y la impresión era de poca calidad. El papel en formulario continuo se trababa y se destrozaba bajo al implacable fuerza de los tractores mecánicos. No le voy a negar que desde el punto de vista de la ingeniería eran una maravilla, pero le cambio 400 de esas por una láser de las actuales.

Yoni, usted porque nunca llamó a la línea directa Skip.

Ex Rubia, en primer lugar le perdono su juventud, después de todo ese defecto se corregirá con el tiempo.
Y eso de escribir un diario íntimo a máquina, con el ruidaje que hacían, me parece que le quita toda la intimidad. Para mí que usted quería que se lo leyeran.

Mona Loca, creo que el botellero solamente pregonaba "¡boooteieeeeeroooooo!" y que usted se confunde con la ocarina del afilador.
Pero puedo equivocarme y, tal vez en su barrio el botellero tocaba la ocarina y el afilador cantaba tangos.

Adenoz, ¿Pero a cuánto se vendía la resma de monitores?

Nefertiti, yo tampoco me cocino al primer hervor, también presenté monografías escritas a máquina, cómo no. Qué tortura.

Anita, y cuando poníamos carbónico para las copias (sí, todavía existe) teníamos que teclear más fuerte, y ni le cuento si las copias eran dos, en papel más fino para permitir la transferencia mecánica. Y qué enchastre, y qué fastidio corregir en tres copias.
(Vió, a veces, solo a veces, aquí se aprenden cosas. Ahora tiene un conocimiento del cual alardear. Adelante, adelante, ni siquiera tiene que mencionar de dónde sacó el dato).

Mickey, buen punto. Aunque es cierto que también cada progreso trae nuevos inconvenientes. Un tema interesante para tratar en alguna oportunidad.

Liana, era una ocarina, lo que utilizaba el afilador (todavía quedan algunos, pero tocan el portero eléctrico de los edificios) para anunciar su presencia era una ocarina. Sí, sí, mucha nostalgia de los caballos y los carros, pero los tremendo regalos que dejaban los animalitos en medio de la calle, se los regalo.

Samain dijo...

Entre la foto del post anterior y su texto actual, noto una ligera fijación con los teclados. (Observadora la muchacha).

Máquina de escribir tenía mi tía, es abogada (o dice serlo) y siempre que íbamos a su casa la usábamos para jugar (no había otra cosa, era un bajón absoluto).

Los patines esos que se ataban a las zapatillas todavía los recuerdo, eran buenísimos, sobretodo cuando vos vas en Bici y tu hermana atrás agarrada del asiento dejándose llevar, hasta que vuela una de las rueditas y hace sapito con la pera por el piso... Gratos recuerdos de la niñez :P.

Volviendo al tema, sí, las faltas de ortografía hacen doler los ojos, tanto como los mensajes de texto que a veces uno recibe del tipo "ola stoy x ntrar"

Saludos Señor.

Elvis dijo...

No, no le voy a decir que fuera mejor, principalmente porque no lo era, pero tenía un algo de romanticismo que hoy pasamos por alto guiados por la comodidad de la tecla "supr".

Había otros inconvenientes mucho más incómodos como el deterioro de la cinta de tinta o tener que darle a la palanquita aquella cada vez que cambiabamos de línea...

Y seguro que hay más diferencias, pero como han pasado tantos años ya ni me acuerdo...

JuanRa Diablo dijo...

Ola Sr Vugman.
Pues cómo tiene usté de rrazón con eso de la ortografia, por eso yo me hesmero siempre.

Es curioso, no conocía esta sezión de Al buelo, y pensaba que iva a hablarnos de algún viaje en abión.

Mona Loca dijo...

¡Ocarina!

Sí, el boteiero de mi barrio tocaba la ocarina a las 7/8 de la mañana los domingos, le juro.
Se ve que quería que le tiraran las botellas por la cabeza.


El afilador aún hoy pasa, puede creer?
Toca el portero, y dice " Afiladoooooooooo tienealgoparaafilar?"

Cuello de Pavo dijo...

en un año de la secundaria tuvimos la clase de mecanografía, usando máquinas de escribir... y eso fue hace 3 o 4 años nomas

Estrella dijo...

A mí se me atolondran los dedos. Escribo muy rápido y tengo algún rasgo disléxico, porque suelo escribir, por ejemplo, histoira por historia, ese tipo de cosas.
Un desastre lo mío.

Julieta dijo...

En mi casa hay ,no sé dónde ,una Olivetti portátil que era de mi papá y cuando era chica la usaba.En cuanto a las faltas de ortografía me molestan terriblemte ,las veo en blogs y en comentaristas y me aguanto para no corregir .Ya me dijeron que deje de dar clases...
El verbo tipear existe y a veces uno puede hacerlo mal ,por eso hay que revisar ...
Saludos

Ouchurus dijo...

Cuando yo era chica, mientras jugaba en mi cuarto escuchaba de fondo el tecleo de la máquina de escribir de mi vieja, que escribía-y lo sigue haciendo- libros. Se acuerda de esos papelitos rectangulares que servían para corregir antes del liquid paper?
Y en secundaria tuve como materia mecanografía, si mirabas el teclado la sádica de la profesora (que además le daba al trago con ganas, era sabido) te pegaba en las manos con una regla!!
Al año siguiente eliminaron la materia...y a la profesora por supuesto.

Muy bueno acordarse de todos esos sonidos ya inexistentes que fueron nombrando en los comentarios!

un saludo

LadyMarian dijo...

Justamente vengo de otro blog de hacer una confesión que voy a volver a hacer acá. Cada vez que mando un mensaje de texto me pongo mal por los acentos y las "Ñ" que no puse. jajaja! Y también me pasa como a vos, me pongo como loca si encuentro un error en algo que escribí, aunque sea la lista para el supermercado. Sí, ya sé que no soy muy normal.

Con respecto a las máquinas de escribir, yo sí las use tanto las comunes como las eléctricas (no sé si el modelo que usted dice, creo que no). Escribo con toda la mano sin mirar (excepto números, paréntesis y ese tipo de cosas) y se me trababan las teclas por escribir rápido, a pesar de todo. Qué lío que era cada vez que nos equivocábamos!

Besos

Bugman dijo...

Verónica Marsá, carrozas, sí, pero qué buena carrocería, vea.
De calidad, no como las que vienen ahora, todo plástic...ay, me contracturé.

Titi, claro que me acuerdo, era el famoso "dataset". Se tardaban 40 minutos en cargar un programa cualquiera, y muchas veces la carga fallaba, y había que empezar de nuevo. Un asco, la verdad. Le mando un beso.

Samain, esos patines se clavaban hasta cuando uno pisaba un hormiga.
Se pasaba de 15 kilómetros por hora a o sin escalas. de milagro no estoy lleno de cicatrices.
No me haga empezar con el lenguaje SMS, por favor. X fvr.
(¿Fijación con los teclados? Caramba).

Elvis, romanticismo mis polainas. Era un incordio que hoy nos parecería insoportable. La tecnología antigua es interesante, hasta bella en algunos casos, pero seamos serios.

JuanRa Diablo, su camiseta está tan invadida de manchas de salsa que ya no se puede distinguir el color original.

Mona Loca, sí, por mi oficina pasa de vez en cuando el afilador, el muy degenerado toca todos los timbres a la vez.

Cuello de Pavo, si yo hubiera tenido mecanografía probablemente hoy podría escribir al tacto. En vez de eso miro el teclado y picoteo las letras con cuatro dedos. Seis, si cuento los pulgares para la barra espaciadora.

Estrella, me pasa lo mismo, hay palabras que siempre me salen al revés. Pero por suerte no me pasa cuando escribo a mano, sobre papel. Ahí sí que sería disxelia. ¡Perdón, dislexia!

Julieta, sí, hay que revisar, y ahora el software lo hace por nosotros, y nos subraya en rojo muy visible los errores. ¿Por qué entonces hay tanto atentado al castellano en todas partes? Un misterio, vea.

Ouchurus, esos papelitos rectangulares eran mucho mejores que el liquid paper, porque permitían enmascarar perfectamente ,no producían el efecto bodoque ni había que esperar que se secara la corrección. Pero eran más caros.

Lady Marian, no se sienta extraña, somos varios los que compartimos la manía de no abreviar en los mensajes de texto. En casa hubo también una máquina eléctrica, marca Brother. Era una maravilla, se le podía cambiar el tipo de letra y escribía con unos caracteres sorprendentemente claros
y definidos. Hasta tenía una especie de cinta correctora que permitía corregir sobre la marcha.

Elvis dijo...

Bugman, desde luego...qué poco romántico es usted. Está claro que ahora nos parecería insoportable porque en este momento conocemos inventos menos ruidosos, la mayoría de ellos insonoros, pero én su momento no había nada que se las comparara...además, con aquellas máquinas se fortalecían los falanges (no sé si se dice "los" o "las", espero que si me he equivocado no me lo tenga en cuenta...)

Rebeca dijo...

Mr. Bugman creo que nunca leí un post que me hiciera pensar tanto. Traté y traté de buscar un recuerdo sobre máquinas de escribir o sonidos pero me aparecieron 20.000.
Y como mi cabeza-CPU es muy antigua no pude clasificar los archivos para comentarle uno decente.
Espere que me reformateo y vuelvo.

El Profe dijo...

Un sonido que impresionó mis sentidos en los días de mi niñez fue el que se produce cuando una locomotora a vapor purga el caldero...es una especie de trueno prolongado en medio de una espesa nube de vapor. Era como pararse a lado de un torrente, pero algo más caliente...y peligroso. ¡Dichosos sonidos y dichosos días! Nostálgicos abrazos.

Ceo dijo...

Me pareció un dato interesante y curioso lo de la distribución de las letras en las máquinas de escribir, además de novedoso, para mí.
Saludos, Mister.
(Dios quiera que no se me haya escapado alguna falta de ortografía en este comentario).

Pablo dijo...

Mis neuronas están ubicadas tipo qwerty, así que en el próximo post le hago el comentario de este.

Garfio dijo...

pues llo las faltas de hortografia ke tengo tanbien suhelen ser por herrores de tapeo.

Hui. Creho ke e cometido halguma ke hotra. Boi ha por el tipesss.

Haora buelbo. No se balla e?

Victor dijo...

Buenas tardes Dr Bugman. Para el bloqueo le recomiendo reposo y lectura liviana. Nada de Internet ni política. A mi también me abochornan los errores de ortografía, propios y ajenos. El otro día escribí en twitter (no se puede borrar) "volsa" en lugar de bolsa. Evidente pifia de teclas (maldito qwerty) pero imposible de levantar una vez en el éter.

Me gustó el párrafo final del post.

Saludos.

Mariela Torres dijo...

Claro que sí, pero de chica también tenía patines con botas. Por supuesto, conocí los de correas.

WaitMan dijo...

Le digo que su final me dejó pensando. Cuántos ruidos molestos que fueron cambiados por otros ruidos molestos.
Como bien diría usted: "Ruidos eran los de antes".

choripanboy dijo...

Quejalse pol quejalse es :

y el luido del ábaco ???

Any dijo...

Una vez rendí para entrar a Tribunales y me tocó una olivetti que debe ser la que usó Velez Sarsfield cuando redactó el código civil. Cuando tocaba el espaciador el carro se estampaba de una en la punta. Entré nº 1875 ... no estuvo mal, considerando la batata que me tocó para escribir.
Extraño al "cospelero". En la peatonal había un tipo que vendía cospeles de teléfono (que antiguedad !!!) y cuando uno pasaba distraído frente a el gritaba: COOOOSPELERO!!! y uno pegaba un salto de tres metros mas o menos, pero era divertido.
saludos

Jazmin dijo...

Antes que me agarre el bloqueo a mí, quiero agradecerle que me haya despejado -sin saberlo- la incógnita de qué es una ocarina. Estoy leyendo una novela histórica, Bs.As., 1805, y el protagonista toca la ocarina. Entendí que era un instrumento de viento, pero no podía imaginar el sonido ni la forma. Ud. es, cuanto menos, unos cuantos capítulos del Libro Gordo de Petete con patas.
Las faltas de ortografía son un suplicio para mí. Es una de las pocas obsesiones que mantengo. Y me saltan ante los ojos como si fueran de neón. En libros, en artículos, en mails laborales. Nada se me escapa. Muchas veces pensé que haría mejor en ser correctora, al menos sacaría rédito de esta tortura.
Cuando incurro en alguna y ya se envió al espacio virtual, sufro. Pero pienso que nadie lo tendrá en cuenta, ya que son tan frecuentes en este universo.
Sería imposible para cualquiera pensar que soy de alguna generación de 1970 en adelante, por el simple hecho de escribir mensajes de texto con las palabras enteras. Sería como ponerle mayonesa al asado achurar el idioma.
De más está agregar que conozco los sonidos de antaño, los patines de 4 ruedas sobre la vereda, el ruido del camión regador en la calle de tierra, y las máquinas de escribir.
A molesto por molesto, prefiero el fiuuuuuuu del afilador, y no el "Riiiiiing... ¿tiene algo para afilar?"

loro711 dijo...

"(...) para qué demonios se compró una."

Vea, el corazón tiene razones que la razón no entiende.
Es una pieza tecnológica compacta y exquisita.
Me gustó y no pude evitarlo.

:)

AdányEva dijo...

Sr. Bugman, tengo remeras manchadas con salsa de tomate, son una vergüenza seria. Tengo faltas de ortografía, otra vergüenza, pero me esfuerzo en corregirlas. Dicen que hay que leer. Mentira, me la he pasado leyendo, solo hay que prestar atención, y como yo la he prestado toda, sigo teniendo faltas.
Y si, ya no se escuchan esos ruidos molestos, pero le diré que son cándidos al lado de los que hoy escuchamos.

Salud! Para estar bloqueado le salió un artículo bien interesante.

Stella dijo...

Yo tambien pensaba, como alguien por ahi, que el que habían puesto las letras así al reboleo! (¿reVoleo?)
Para mi que es con B, porque es de bola, tirar la bola, es rebolear, no?
ReVoleo debe de ser de volar mucho. Pero todos sabemos que las teclas no vuelan!

Bugman dijo...

Elvis, de acuerdo, era lo que había, lo que digo es que en el aspecto tecnológico el mundo no ha hecho otra cosa que mejorar.

Rebeca, es que no son los sonidos, sino...bah, no importa, ya lo voy a explicar mejor.

Profe, no imagino sonido más evocador que el de un tren a vapor. Ya fuera en la operación que usted describe, o en marcha. Y se lo digo yo, que nunca vi uno funcionando.

Ceo, mi estimado, me alegro de que por una vez se haya llevado algo de aquí. Saludos.

Pablo, qué curioso, yo lo hacía más tirando a Dvorak.

Garfio, sí, lo suyo es un error de tapeo. Digo, es un error que se ponga a escribir luego de pasarse toda la noche de tapas.

Victor, gracias, ¿sabe lo que me molesta aún más que las faltas de ortografía? Los que las justifican diciendo "Y bueno, si total se entiende lo mismo".

Mariela Torres, guau, cuando yo era chico había pocos privilegiados que podían tener esos patines con bota.

Waitman, y ahí ya hay otro artículo a medio escribir, gracias.

Chori, ahí lo agarré. Los chinos más pulenta todavía usan el ábaco y le ganan a usted sacando cuentas con la calculadora.

Any, "cospelero" es un oficio que no conocí. Y menos con anuncios a viva voz. ¿Ahora el señor vende tarjetas telefónicas?

Jazmín, le agradezco, estoy lleno de datos completamente inútiles, pero me olvido mi propio número de teléfono celular.
Me encanta que comparta mi manía ortográfica. (Que acompaño con una más sutil, la obsesión sintáctica).

Loro711, claro que puedo entender que se la haya comprado por puro placer estético. No lo entendería si quisiera utilizarla para, por ejemplo, trabajar.

Adányeva, por lo menos en su comentario no cometió falta alguna, así que se puede quedar tranquila.
Lo que no puedo saber es si mientras leía este blog estaba comiendo fideos. Y se manchó la camiseta.

Stella, usted porque nunca estuvo en una pelea entre empleados del departamento de Sistemas.

Mensajero dijo...

Usted es un romántico.
La ortografía es un género destinado a desaparecer.
Como las máquinas Olivetti.
¡Pero qué cosa el triunfo de la confabulación de la ineficiencia!
¿Sabe cuál es el costado positivo?
Si la distribución anterior del teclado se hubiera conservado, la demanda de las dactilógrafas hubiera impulsado el desarrollo de mecánicas más esficientes.
Tan eficientes que habrían demorado la llegada de la computadora.
Imagínese a su edad, viviendo más o menos como en los ochenta, descubriendo el deoese (¿le pondría acento?).
¿Sabe la de ruidos molestos que se salvó de conocer?

Mensajero dijo...

Y miré que lo leí antes de publicar...
Pero tiene que ver con la presbicia. Me llegó la hora de usar anteojos.
Eficientes, eficientes.

Jazmin dijo...

jajajaja... Mensajero, no sabe cómo lo entiendo. Eso es exactamente de lo que le hablaba al Sr.Bugman. Cuando uno descubre su propia falta de ortografía resaltando ante los ojos, inclusive después de haber releído (soy una abusadora del "vista previa"), lo embarga una sensación de "Pero... cómo me pudo pasar... juraría que..."
Para venir a completar mi suplicio, ayer me enteré que soy presbítera: 1 en el derecho, 0.75 en el izquierdo. Pero "sólo" para leer, dijo el oftalmólogo.
La lozanía se escurre entre los dedos. ¿Qué más me puede pasar? ¿Empezar a hablar con la sh...?
Saludos ortográficos.

dispersa dijo...

ruido molesto..para mi era el de la tiza en el pizarrón,hace unos meses hice un curso,tenían una pizarra electrónica,divina!!
Ahora lo dejo porque pasa el vendedor de churrooosss,ese grito si que vale la pena

Garfio dijo...

No me explico cómo se ha dado cuenta. ¿No será que se HAN dado cuenta USTEDES?

gen71 dijo...

Ya me parecía que había una mente perversa detrás de la vecindad limítrofe entre la "V" corta y la "B" larga.
Gracias a la retorcida idea de este señor, personas respetables han perdido su prestigio presentando un escrito en el que figuraba la palabra "Verengena", por ejemplo.

En cuanto a su remera rota y con manchas de salsa de tomate, no se aflija; parece que las mujeres tienen esa costumbre de desechar las pertenencias mas queridas de los hombres. La mía sin ir mas lejos, me tira mis calzoncillos justo cuando estos comienzan a quedarme mas cómodos, y eso que no están manchados con salsa de tomate.

Aquí como me ve, amigo, supe entreverarme mis dedos infantiles con una Olivetti Lettera 35.

Mis respetos.

Bugman dijo...

Mensajero, una especulación sumamente tentadora, pero usted sabe que es errónea. (La computadora no se inventó para reemplazar a las máquinas de escribir).
Sobre la ortografía, sí, tiene razón. Una batalla perdida. Una más.

Dispersa, ¿por dónde pasa el vendedor de churros, en estas épocas?

Garfio, no sabemos de qué habla.

Gen71, insisto, hay que usar el corrector automático, ha salvado carreras.
Debería usted saber, o mejor dicho su mujer debería saber que los calzoncillos no se tiran. Se usan hasta que se desintegran. Y sus moléculas flotan en el aire. en este momento estamos respirando calzoncillos pretéritos.

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