lunes, 24 de abril de 2006

Otro breve análisis de canción infantil

Una lectora llamada Sibila me reclama que por allá por noviembre de 2004 al final de un artículo llamado "Breve análisis de canción infantil" en el que interpretaba lo que el autor quería decir en la letra del "Arroz con leche" yo prometía retomar el tema. Pues bien, aquí está, dedicado enteramente a Ud., Sibila.

La canción infantil de tema pretendidamente inocente que hemos de analizar hoy se suele llamar "Buenos Días su Señoría" o "Muy Buen Día su Señoría"
Como es habitual, empezaremos por poner a consideración del público la letra completa en su versión más popular:

-Muy buen día, su señoría.
-Mantantiru-Liru-Lá!
-¿Qué quería su señoría?
-Mantantiru-Liru-Lá!
-Yo quería una de sus hijas,
-Mantantiru-Liru-Lá!
-¿Cuál quería su señoría?
-Mantantiru-Liru-Lá!
-Yo quería la más bonita,
-Mantantiru-Liru-Lá!
¿Y qué oficio le pondremos?
-Mantantiru-Liru-Lá!
-Le pondremos de modista,
-Mantantiru-Liru-Lá!
-Ese oficio no le agrada,
-Mantantiru-Liru-Lá!
-Le podremos de pianista,
-Mantantiru-Liru-Lá!
-Ese oficio no le agrada.
-Mantantiru-Liru-Lá!
-Le pondremos de cocinera.
-Mantantiru-Liru-Lá!
-Ese oficio no le agrada.
-Mantantiru-Liru-Lá
-Le pondremos de princesita.
-Mantantiru-Liru-Lá!
Ese oficio sí le agrada,
-Mantantiru-Liru-Lá!
-Celebremos todos juntos.
-Mantantiru-Liru-Lá!

Bien, comencemos el análisis.

-Muy buen día, su señoría.
Alguien se presenta ante otra persona que ostenta una cierta dignidad inherente a su cargo o condición. Por estas latitudes se suele llamar "su señoría" únicamente a los jueces, y quienes así se expresan son los abogados (un lego lo llamaría simplemente "Señor Juez") de manera que estamos ante la presentación formal de un abogado ante un juez. No se nos informa si es un juez provincial, federal o de la Suprema Corte.

-Mantantiru-Liru-Lá!
Esto puede ser confuso. No conocemos expresión alguna en el idioma español que ni siquiera se aproxime a ese grupo de fonemas. Será acaso una onomatopeya? Probablemente, y ya que hablamos de jueces y abogados, la escena debe transcurriren un tribunal, entonces esta debe ser la onomatopeya de la sirena de un auto patrulla de la policía, que suelen aparecer por estos lugares trasladando detenidos.

-¿Qué quería su señoría?
Nótese que "Su señoría" no se ha dignado a contestar el saludo del abogado...a no ser que esta sea su respuesta, y entonces ambos interlocutores son jueces. Aunque, no sería más natural que se trataran de "Dr"?. Por más que ostenten sendas dignidades, entre colegas no hay tanta formalidad...digo, no me imagino al Rey de Suecia diciéndole a su esposa "Che, Tu Majestad, a ver si te corrés un poco que me estoy cayendo de la cama".

-Mantantiru-Liru-Lá!
Y otra vez el patrullero, no se cómo hacen estas personas para escucharse con semejante barullo.

-Yo quería una de sus hijas,
Atención! Qué es esto? Un juez diciéndole a otro que quiere una de sus hijas? En calidad de qué? De testigo en un juicio? De imputada? Caramba, sigo sosteniendo que no suele haber tanta formalidad entre colegas, pero por lo menos que le presente un exhorto.

-Mantantiru-Liru-Lá!
(Oficial, puede hacerme el favor de silenciar esa sirena? Acá sus señorías apenas si se escuchan el uno al otro!)

-¿Cuál quería su señoría?
Bien, uno de los jueces tiene varias hijas. Como mínimo le calculamos cuatro. Y es que es un hombre de otra época, donce la familia era la base de la sociedad, no como ahora que las parejas no quieren tener hijos porque prefieren avanzar en sus carreras y ganar mucho dinero y practicar caza submarina y aladeltismo.

-Mantantiru-Liru-Lá!
(Oficial, se lo estoy pidiendo bien...)

-Yo quería la más bonita,
Acabáramos, esto no tiene nada de trámite judicial. Su señoría es un viejo libidinoso. Sí, ya lo dije. Que su señoría me declare en desacato, si quiere. Imagino la respuesta tajante de su colega indignado. Habráse visto, tamaña osadía!

-Mantantiru-Liru-Lá!
(Que alguien calle esa sirena, por favor!)

¿Y qué oficio le pondremos?
Un momento. Qué está pasando aquí? No sólo no se muestra indignado, sino que tácitamente ya ha aceptado entregar a su (suponemos) joven y bella hija a los brazos de sucachondo colega! Al parecer lo único que le preocupa es de qué va a trabajar la niña. Será que las niñas ya no lo son tanto, y el viejo juez, con tal de que no se queden solteronas entra en cualquier componenda? Qué queda para las que no son "la más bonita",entonces!

-Mantantiru-Liru-Lá!
(A ver, ya me estoy enojando. Usted, vaya y dígale a ese patrullero que ya está bien de incordiar con su ruidaje).

-Le pondremos de modista,
Bueno, bueno, el juez libidinoso quiere que su futura mujercita sea modista. Es que nadie le va a preguntar a la interesada? Claro que no, estos dos viejos están decidiendo su futuro "in absentia" (desconozco si existe esa expresión en latín, pero tratándose de jueces, no me van a decir que no queda elegantísima).

-Mantantiru-Liru-Lá!
(Le dijo? Y qué le contestó? Que me vaya adónde? Qué barbaridad! Ya me va a oir ese policía rebelde...lo voy a mandar a dirigir el tránsito a la Puna de Atacama!)

-Ese oficio no le agrada,
Cómo lo sabe? es que se lo acaba de consultar por teléfono celular? O es que acaso las hijas están allí de cuerpo presente, ofrecidas en las escalinatas del tribunal a un juez degenerado y sexópata (sí, ya lo dije, arrésteme si quiere, tengo derecho a un abogado) como si de mercadería se tratase?

-Mantantiru-Liru-Lá!
(Muy bien, ahora vamos a ver quién es más pesado. Oficial! )

-Le podremos de pianista,
Cómo hace esta gente para saltar de "modista" a "pianista" sin escalas? No me imagino que las vocaciones se manejen por medio de la rima.

-Mantantiru-Liru-Lá!
(No me escucha cuando le digo que apague la sirena? Ehe? No me escucha? )

-Ese oficio no le agrada.
Bueno, nena, tampoco es cuestión de ponerse caprichosa. Mirá que su señoría, por más viejo verde que parezca, tiene una buena posición, además, tocar el piano es lindo...

-Mantantiru-Liru-Lá!
(NO ME ESCUCHA??? OIGA, A USTED LE HABLO!!!!)

-Le pondremos de cocinera.
Ahí tenés, nena, ahora por hacerte la exquisita va a terminar haciéndole milanesas a su señoría y pelando papas como una esclava, cuando podrías haber sido toda una pianista, presentarte en conciertos y esas cosas...ahí tenés, por fruncida.

-Mantantiru-Liru-Lá!
(ME PARECE QUE ESTE OFICIAL ES SORDO!!! ME OYE!!!! LEE MIS LABIOS???COMO QUE NO LE GRITE? ME ESTA TOMANDO EL PELO??? )

-Ese oficio no le agrada.
Y ahí vamos de nuevo. Si no llegamos a un acuerdo, me parece que acá alguien se va a quedar para vestir santos. Sí, nena, de vos estoy hablando. No, no el juez la pidió a ella, ustedes no son "la más bonita" así que calladitas.

-Mantantiru-Liru-Lá!
(NO, NO, SUELTENME!! SUELTENME QUE LO MATO!!! MIRENLO!! SE ME RIE EN LA CARA!!!Y SIGUE CON LA DICHOSA SIRENA A TODO VOLUMEN!!!)

-Le pondremos de princesita.
Perdón? Cómo de princesita? A eso se llega siendo nada más y nada menos que la hija del Rey. Su señoría no es el Rey, eso está claro...de qué se trata todo esto? Ohhh...el viejo juez tiene su costado tierno! Se refiere a ella como a "su" princesita...A mí no me engaña, depravado! Sí, lo dije, y acá está presente mi letrado! Usted no es más que un anciano asqueroso que pretende aprovecharse de la situación de una pobre...(Qué? Que no?...ah...bueno). Su señoría, mi letrado me aconseja que no la embarre, digo, que no haga más declaraciones.

-Mantantiru-Liru-Lá!
(AH, SI? VENI! VENI SI SOS MACHO! DALE! VENI!)

Ese oficio sí le agrada,
Ahhh..claroooo! De cocinera no, pero de princesita sí, verdad?
Ahora sí. La entrega está consumada. Qué deseperada debe estar la hija de su señoría que se deja tratar así como ganado por su padre y su repugnante colega...Qué triste será la vida de esta mujer, cuando entienda que lo de "princesita" es una vil mentira,un engaño tal vez acordado de antemano entre los dos corruptos magistrados para someterla a la humillante transacción...qué oscura trama se teje debajo de esta insólita escena?Acaso su señoría conoce algun vergonzante secreto de su señoría? Acaso es esto el fruto de una extorsión, del tipo "entregame a tu hija o si no..." (Qué? Cómo? En serio?..uhhh)Mi abogado me acaba de aconsejar que no piense en voz alta, que su señoría escucha todo y le dice a su secretario que anote.

-Mantantiru-Liru-Lá!
(ESPEREN! ESPEREN! POR QUE ME LLEVAN DETENIDO ?? NO VIERON QUE ESE OFICIAL SE BURLABA DE MI TODO EL TIEMPO?? SUELTENME! YA VAS A SABER DE MI, RISITAS!!! SI, REITE AHORA, YA NOS VAMOS A ENCONTRAR CUANDO SALGA!!!)

-Celebremos todos juntos.
Ah, pero esto es el colmo, encima celebran! El único que debería celebrar aquí es ese viejo de mirada torva que acaba de adquirir una mujer como si fuera un electrodoméstico!Dónde están las feministas ahora, eh? Es que soy el único que se da cuenta de este atropello?(Qué es esto? Una citación de qué? Declarar qué cosa? Ehe?) Mi abogado me acaba de comunicar que renuncia, que está harto de defender a un loco como yo, que no le hago caso. Bah, quién lo necesita. Me basto solo. Me escuchó su señoría? Nos vemos en la Corte! En la Corte!

-Mantantiru-Liru-Lá!
(Sí, sí, ya estoy más tranquilo, sí, los palazos que me pegaron en la cabeza ayudaron bastante, sí...ahora, mientras me llevan a la comisaría, les puedo pedir un favor?PUEDEN APAGAR ESA #&%!/%#%!"@&/#&%/#%/&#&*** SIRENA?????????)

Buenas noches.

2 comentarios:

~*Nyx*~ dijo...

No se involucre, Bugman! Eso le pasa por comedido.

Usted se metió por hacer un bien y mire cómo terminó; se arreglaron entre ellos y ahora es usted quien debe pagar los platos rotos.

Claro, a veces uno queda justamente en medio de una situación dificil y lo entran a mirar como esperando que diga algo, que tome partido...

Bueno, a veces uno dice algo sin que nadie lo haya mirado nunca en la vida, pero después ¿qué hacemos con la conciencia, eh?

Eso es cierto también. Pero... en plena Corte... delante de un juez, rodeado de efectivos, qué quiere que le diga... yo...

Yo, argentina.

Bugman dijo...

Es verdad, mi estimada Nyx, eso me pasa por meterme donde no me llaman. De todas maneras ya estoy libre. El Juez me absolvió. Claro que a cambio tuve que entregarle una de mis hijas, pero no me importó, y a ella tampoco: le di la más fea.

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